miércoles, 16 de febrero de 2011

Daredevil: Enemigos sin miedo I.

Más allá de Bullseye o Kingpin, Daredevil cuenta con una variopinta galería de enemigos, una galería tal vez no demasiado brillante, pero llena de potencial como muchos guionistas han sabido demostrar.

El Arreglador: Varios son los personajes que han sido conocidos por este nombre, sin embargo aquí nos referimos al personaje que antes de la llegada de Frank Miller desencadeno el origen de DD, cierto es que no estamos ante un villano clásico del hombre sin miedo ya que fallece en su primera a ventura (ni más ni menos que en el Daredevil número 1 de Stan Lee y Bill Everett), pero este mafiosillo de segunda, dueño de una red de apuestas ilegales y responsable último de la muerte del padre de Matt simboliza en si mismo el prototipo de maleantes que estaría destinado a combatir DD, criminales de la más baja estofa que lejos de los coloridos disfraces controlan los bajos fondos de La Cocina del Infierno y frente a los que Matt rara vez podrá obtener una victoria completa, no será este el caso del Arreglador que huyendo de Daredevil sufre un ataque al corazón que le causa la muerte una escena muchas veces narrada pero nunca con la fuerza que alcanzaría en el mítico Daredevil 164 donde Roger McKenzie y Frank Miller volvieron a contar el origen del personaje.



Electro: Villano más característico de Spiderman que de nuestro cuernecitos, tiene hueco aquí al ser el primer supervillano al que se enfrentara DD en el Daredevil número 2 de la mano de Stan Lee y Joe Orlando, el combate (recreado por Jeph Loeb y un magnifico Tim Sale en Daredevil: Yellow) que en si no tiene nada de especial, sería casi una excepción en la carrera de ambos personajes que apenas si se volverían a ver las caras más adelante en un par de ocasiones, pero por su carácter histórico merece ser recordado.



El Búho: El primer supervillano surgido directamente en las páginas del hombre sin miedo en concreto en su número 3 y de nuevo de la mano de Stan Lee y Joe Orlando, su primera aparición nos mostraba un aristócrata pedante que contrataba a Matt para defenderle de una acusación de asesinato, el inevitable combate (con Karen empezando a ejercer, su por entonces recurrente papel, de damisela en apuros) terminaba con el Búho derrotado y con el nacimiento de uno de los villanos más clásicos de Daredevil. Inspirado (como tantas otras creaciones en la que participara Lee) en el animal que le da nombre, el Búho ha sido un personaje recurrente no solo en DD si no en todo el Universo Marvel (legendario es su duelo por el control de la mafia en New York contra el Doctor Octopus en las páginas de Spectacular Spider-Man, o también su relevante papel en la el MK: Spider-Man de Millar y Dodson), jugando un papel de líder mafioso menor y habiendo pasado por multitud de transformaciones (la adicción al suero que le permite planear y tener los sentidos como los de los búhos estuvo a punto de acabar con su vida), tornándose casi siempre en un enemigo a tener en cuenta (por mucho que Bendis se empeñe en despreciarle tanto en sus apariciones en DD como en los Nuevos Vengadores), y uno de los máximos representantes de la galería de villano del cuernecitos.




Zebediah Killgrave (El Hombre Púrpura): Creado de nuevo por Stan Lee y Joe Orlando en las páginas del Daredevil número 4, estamos ante el típico ejemplo de villano que había pasado desapercibido si no fuera por que un guionista se intereso por él y lo torno en una autentica amenaza, en sus orígenes nos encontramos ante un ex-espía soviético que debido a un accidente con un extraño gas vio como su cuerpo se coloreaba de púrpura a la par que adquiría la capacidad de controlar las mentes, semejante poder no impediría que fuera derrotado una y otra vez por personajes como Spiderman o Daredevil, frente a los que su nivel de amenaza apenas si era un chiste, sin embargo en su camino se cruzó Brian Michael Bendis el cual con la colaboración de Michael Gaydos y a través de la maravillosa Alias torno a Killgrave en un manipulador psicópata que no duda en usar sus poderes de control mental para humillar de la peor de las maneras posibles a Jessica Jones, protagonista de la serie, desde entonces Killgrave ha dejado de ser un chiste para tornarse en un peligroso enemigo a tener en cuenta, habiendo aparecido en series como los Thunderbolts o los Nuevos Vengadores.



Matador: Villano un tanto ridículo creado por Stan Lee y Wally Wood en el número 5 de Daredevil, se trata de un torero español de nombre Manuel Eloganto (¿?), que haciéndose pasar por héroe se dedica a cometer crímenes menores hasta que finalmente es desenmascarado por Daredevil, un personaje un tanto ridículo que apenas si ha sido retomado por Bob Gale en su saga al frente de a colección (eso si sin en el traje de luces), y revistado (aunque el personaje no era Manuel, Matt se enfrenta en la arena con un torero, lo que le recuerda su enfrenamiento con Matador) brevemente por Brubaker durante la visita de DD a Europa.



Mr. Miedo: Hasta cinco personajes han llevado este nombre, el primero tiene su origen en las páginas del Daredevil número 6 de la mano de Stan Lee y Waly Wood, su concepción parte de la idea de enfrentar a el hombre sin miedo a un villano que tuviera en el miedo su máximo poder, así el comic nos presenta a Zoltan Drago un químico que descubre casi por accidente un poderoso gas del miedo (si como el Espantapájaros, y no será la última vez que veamos un villano de Batman como inspiración para un enemigo de DD, así tenemos los claros parecidos entre el Bufón y el Joker o incluso la ligera semejanza entre el Búho y el Pingüino) que utiliza para cometer crímenes, ayudado por un traje que en manos de Gene Colan alcanzaría cotas de calidad sublimes (el aspecto visual del personaje es magnifico), Drago contaría con la ayuda de la llamada Hermandad del Miedo (compuesta por él mismo, el Buey, miembro también de los Forzadores y la Anguila) para sus fechorías, pese a lo cual sería derrotado, finalmente encontraría la muerte a manos de su sucesor, Starr Saxon, Mr Miedo II.

Creado por Stan Lee y Gene Colan en las páginas de Daredevil número 49, no asumiría la identidad de Mr. Miedo hasta el Daredevil 54, Saxón se trataba de un ingeniero de primer nivel que decidió centrar sus esfuerzos en el crimen vendiendo sus servicios al mejor postor, en estas fue contratado para asesinar a Daredevil labor que intento llevar a cabo sin éxito mediante un robot asesino, DD descubre la identidad de Saxón y este para salvarse asume la identidad de Mr. Miedo tras matar a Drago e inicia un nuevo ataque contra DD esta vez en persona solo para acabar muriendo al caerse desde lo alto rompiéndose su cuello en el proceso, no sería este el final de Saxón (si en las páginas de DD), ya que conseguiría transferir su conciencia a una máquina desde donde seguiría enfrentándose a diversos héroes como el Capitán América.

Tras la presunta muerte de Saxon sería el tercer y más peligroso de todos los Mr. Miedo quien asumiría el papel del villano, Larry Cranston, creado por Gerry Conway y Gene Colan en Daredevil 88, no asumiría el papel de Mr. Miedo hasta tres números después, con Cranston nos encontramos un viejo compañero de facultad de Matt que ahora abogado de cierto éxito en San Francisco trata de, cegado por la envidia ante el éxito profesional de su antiguo compañero, acabar con la vida de Matt asumiendo para ello la identidad de Mr. Miedo, el personaje que pareció encontrar la muerte al final de ese episodio, no hubiera pasado de ser uno más si Joe Kelly no lo hubiera retomado en los estertores del primer volumen de la colección, cuando con un elaborado plan y tras descubrir la identidad secreta (se había pasado los últimos años recuperándose y estudiando a su odiado enemigo) de DD esta apunto de conseguir que Karen acabe en la cárcel acusada de un asesinato que no cometió, a la par que, con la ayuda de personajes como la Anguila o Insomnia establece un plan para desacreditar a DD, Kelly nos muestra entonces un personaje inteligente, frió y manipulador, en una trama que quedo algo colgada (al final Matt demuestra la inocencia de Karen, pero el personaje Cranston que recordemos sabía la identidad de DD, queda totalmente olvidado), hasta que Ed Brubaker retomara al personaje recientemente ahondando en el carácter mostrado por Kelly y tras aumentar sus poderes (haciéndolos parecidos a los de Killgrave)y nivel de amenaza, lo torna en uno de los principales enemigos de DD tras volver loca sin cura a la vista a la esposa de este, Milla Donovan.

El cuarto Mr. Miedo, Alan Fagan, rival más de Spiderman que del cuernecitos, (de hecho su primera aparición data del Marvel Team Up número 92 donde el trepamuros compartía protagonismo con Ojo de Halcón) Fagan es el Mr. Miedo que sale en la Secret War de Bendis y es uno de los muchos villanos que escapa de la Balsa en la fuga que da origen a los Nuevos Vengadores, Fagan es sobrino de Cranston y tras la aparentemente muerte de este decide asumir su manto enfrentándose a Spiderman en diversas ocasiones, hasta ahora formaba parte de la ya desbandada hermandad de villanos de el Encapuchado.

Queda por mencionar un quinto y último Mr.Miedo aunque más bien habría que decir Ms. Miedo, el encarnado por la hija de Fagan, Ariel Tremmnore, en los Daredevil 314-315 inéditos en España, creada por D.G Chichester y Scott McDaniel, es el Mr. Miedo más efimero de todos y el único que se transformo casi literalmente en un mostruo viviente queriendo superar los "logros" de su padre a la vez que se vengaba de él.



El Zancudo: Creado por Stan Lee y Wally Wood en el Daredevil número 8, el Zancudo es otro de esos personajes ridículos que hasta ahora nadie ha podido o querido dignificar, el Zancudo no es otro que Wilbur Day ayudante de un genio industrial (Mr. Kaxton) que decide apropiarse de su último invento (unos ejes hidráulicos) para convertirse en un villano y así enriquecerse, para ello diseña una armadura capaz de expandir las piernas hasta alturas inalcanzable, pudiendo dar golpes sin ser atrapado (si, ya lo se, no tiene mucho sentido, pero...), tras ser derrotado por Daredevil, el Zancudo volvería en diversas ocasiones, (incluso una vez Turk se hizo con la armadura), no suponiendo casi nunca más que una leve molestia, tal vez al igual que el Hombre Púrpura o Mr. Miedo, el Zancudo solo necesite un guionista que lo dignifique, pero lo cierto es que se antoja complejo que alguien cuyo poder es ponerse una armadura que estira las piernas, pueda ser dignificado.

lunes, 14 de febrero de 2011

Bullseye y el Reinado Oscuro.

Junto con la de Elektra, esta es la segunda miniserie de cinco números dedicada a un personaje relacionado con el universo de Daredevil y ambientada en el Reinado Oscuro de Norman Osborn.

Al igual que en caso de Elektra antes de entrar en materia conviene contextualizar un poco las cosas para comprender mejor el estatus con el que Bullseye encara esta miniserie; tras el final de Civil War, y ante la ambigüedad moral que se instalo en las fuerzas de seguridad de los EEUU, Norman Osborn fue rehabilitado, y se le puso al frente de los Thunderbolts, grupo que hasta entonces había estado compuesto fundamentalmente por ex-villanos en permanente intento de redención, con Osborn al frente los Thunderbolts se convirtieron en caza-héroe, persiguiendo a todos aquellos superhéroes que se negaban a facilitar su identidad al gobierno y a entrar a formar parte de su programa superhéroico (La Iniciativa), entre los miembros de los Thunderbolts, ocultos a los ojos del público estaban algunos de los villanos más peligrosos de la Tierra, gente como Veneno...o como Bullseye.

Con la promesa de una suculenta paga y la exoneración de sus crímenes a cambio de un año de servicio, Bullseye se convirtió en un destacado miembro de los Thunderbolts de Osborn y en pieza clave para que este se mantuviera en su puesto, por eso, tras el fin de la Invasión Secreta y con Osborn al frente del cotarro, Bullseye fue uno de los invitados por el antiguo Duende Verde para convertirse en uno de sus vengadores...ocultando su identidad bajo la máscara de uno de los Vengadores más importantes de siempre: Ojo de Halcón.

En este contexto se sitúa la miniserie de cinco números, Dark Reign: Hawkeye, recopilada en España por Panini en tan solo dos grapas y que cuenta con los guiones del británico Andy Diggle, actual guionista de Daredevil y los lápices de Tom Raney (Aniquilación Conquista), excepto en su quinto y último número, salido en los USA con varios meses de retraso, y en el que Diggle conto con la colaboración en los guiones del semi desconocido Antony Johnson, mientras que Raney, ocupado en una miniserie sobre el origen de la Viuda Negra, es sustituido por otro ilustre desconocido, Andrés Guinaldo.

Ante una miniserie así uno tal vez podría esperar un enfrentamiento entre Clint Barton (el verdadero Ojo de Halcón) y Bullseye, o incluso siendo Diggle el guionista, un nuevo encuentro de Bullseye con Daredevil en una situación claramente nueva, en lugar de esto (que tal vez quede para más adelante), Diggle opta por dar una vuelta de tuerca a esa mediocridad que fue Bullseye: Grandes Éxitos, retomando argumentos allí narrados y dándoles una conclusión que ahora sí parece definitiva.

La obra se centra en un Bullseye, que lejos de sentirse atraído por su nueva faceta heroica, y por el halago del público que eso conlleva (pese a que, a su personalidad exhibicionista le encantan los elogios, tener que ocultarse bajo otra mascara no le entusiasma precisamente), sigue siendo un autentico psicópata que tiene que dar rienda suelta a sus instintos criminales para no volverse loco, esto pone en más de un brete a un Osborn que se las ve y se las desea para tapar las barbaridades de un subordinado absolutamente incontrolable, a lo que se une un Ben Urich que empieza a hacerse muchas preguntas sobre el errático comportamiento de este nuevo Ojo de Halcón.

Así las cosas, el principal interés de esta miniserie se centra en lo bien retratado que esta Bullseye, cuyo violento comportamiento no es edulcorado, ni mucho menos justificado, y en la investigación de Urich, que homenajea sin disimulo, a la que en la etapa Miller en Daredevil hiciera sobre el corrupto Winston Cherry, candidato a la alcaldía de Fisk, con resultados por otra parte bastante similares.

Más allá de esto, la trama resulta un tanto ridícula, con un misterioso personaje que parece pretender llevar a la locura (más de lo que ya está, claro) a Bullseye, la identidad de ese personaje y la justificación de cómo está vivo (recurriendo a Solo, un personaje secundario de Spiderman, que no se sabe muy bien que pinta en la historia), resulta pillada por los pelos, y parece estar ahí solo para demostrar lo que es capaz de hacer Bullseye, como si las salvajadas que hace en el primer número no fueran más que suficiente para ello.

En definitiva estamos ante una miniserie tan innecesaria y superflua (al contrario que la de Elektra ni sirve para situar al personaje en el Universo Marvel actual, ya que para eso ya están Los Vengadores Oscuros, ni cuenta nada sobre el mismo que no sepamos ya), como entretenida, algo es algo, pero en otros tiempos cuando este tipo de proyectos se hacían para aportar algo al personaje sobre el que se centraban, un comic como este era poco menos que inimaginable, y es que ¿para qué dedicar una miniserie a un personaje si no vas a contar nada nuevo o relevante sobre el mismo?, para sacar dinero a cuenta del Reinado Oscuro supongo y lo cierto es que al menos conmigo les ha funcionado, maldito sea el completismo.

domingo, 13 de febrero de 2011

Bullseye en Marvel Knights.

El sello Marvel Knigths ha sido un autentico semillero de series, miniseries y proyectos relacionados con el hombre sin miedo y su entorno, y así, si Elektra contó con su propia serie regular y diversas miniseries y Kingpin tuvo una frustrada serie regular tornada en limitada, Bullseye no podía ser menos protagonizando dos series limitadas de cinco números cada una.

La primera cuenta con guiones de Daniel Way y lápices de Steve Dillon, que, bajo unas espectaculares portadas, de Mike Deonato Jr. y con el título de Bullseye: Grandes Éxitos, se dedicaron a ahondar un poco en los truculentos orígenes del personaje.

En lo que a los autores respectas, Way se trata de una especie de Ennis de segunda, que aunque carente del talento de este, trata de imitar alguno de sus principales tics, estando sus comics plagados de palabras mal sonantes, y situaciones de violencia extrema, entre sus trabajos más destacados cabrían mencionar su etapa en Lobezno, o en el Motorista Fantasma, por su parte Dillon se trata de un dibujante británico habitual colaborador de Ennis en comics como Predicador o Punisher, buen narrador, y con gran habilidad para reflejar la violencia, su estilo carente de espectacularidad y algo simple en ocasiones (todos sus rostros se parecen demasiado, y así no es difícil ver a Tulip en casi cualquier personaje femenino que dibuja, o al Santo de los Asesinos en Punisher cuando este se enfada), hace que tenga tantos defensores como críticos.

Entrando ya en lo que sería el comic en sí, en el nos encontramos a Bullseye detenido en una prisión de máxima seguridad, sin un solo objeto a su alcance pero con una baza a su favor, unas ojivas nucleares robadas que solo él sabe donde están, de esta forma y como si en el Silencio de los Corderos estuviéramos, un Bullseye totalmente inmovilizado, es interrogados por dos agentes federales con el objetivo de localizar los artefactos nucleares, a lo largo del interrogatorio asistimos a los primeros pasos de Bullseye como criminal, tras una infancia bajo un padre maltratado y opresivo, el comic, sigue los pasos de la vida de Bullseye, deteniéndose en aspectos desconocidos como su carrera como jugador de beisbol profesional (finalizada de forma extremadamente violenta), o su paso por el ejército americano como líder de una facción de la contra nicaragüense, y con Punisher implicado en el tema, volviendo a narrar además elementos como la muerte de Elektra o sus enfrentamientos con DD, para revelar finalmente el verdadero plan de Bullseye y el motivo por el cual estaba en esa prisión en concreto y no en cualquier otra, una sorpresa no demasiado impactante, pero que al menos aporta un interesante giro argumental.

La historia simple y carente de interés, apenas si aporta un par de matices a un personaje al que le va mucho mejor el misterio, y si acaso le dota de una vena maquiavélica hasta entonces prácticamente desconocida, el que en su infancia fuera maltratado, o que el aburrimiento le llevara a matar no es algo especialmente original y el comic, aunque se deja leer, es totalmente prescindible.

La segunda miniserie tiene el explicito titulo de Bullseye vs Punisher, y contando con el mismo equipo creativo, narra un nuevo y maquiavélico plan de Bullseye para cargarse por encargo a una familia mafiosa, manipulando para ello al Punisher, al que había sido contratado para matar precisamente por esa misma familia.

Si la primera miniserie era mediamente interesante pero prescindible, esta segunda no pasa ni de la anécdota, siendo tal vez su momento de mayor interés el enfrentamiento físico entre Bullseye y Punisher muy bien narrado por un buen Dillon, el que Bullseye recurra a Punisher para matar a unos mafiosos de los que podía encargarse el mismo solo encuentra su explicación en el deseo de este de pasar un buen rato y vengarse un poco del Punisher, con quien ya había tenido varios enfrentamientos en el pasado.

En definitiva dos miniseries mediocres y carentes de interés (en especial la segunda), que no solo no aportan nada al personaje, si no que contribuyen a empobrecerlo, aumentando el grado de exposición de un villano (ya demasiado expuesto con su presencia-ausencia en los Thunderbolts o en Los Vengadores Oscuros), cuyas apariciones empiezan a ser vistas como una más, cuando deberían tratarse de un acontecimiento realmente especial.

viernes, 11 de febrero de 2011

Daredevil, grandes enemigos: Bullseye.

Después de Kingpin, Bullseye es sin lugar a dudas el peor enemigo al que jamás se ha enfrentado Daredevil, responsable de la muerte de las dos mujeres que más ha amado en su vida, con Bullseye (al contario que con Kingpin, cuyo enfrentamiento con DD parece en ocasiones una partida de ajedrez), encontramos la némesis física definitiva de Daredevil.

Creado por Marv Wolfman y John Romita Sr, y plasmado por primera vez en Daredevil 131 con lápices de Bob Brown, Bullseye apareció desde un principio como un villano dotado de una excepcional puntería capaz de convertir cualquier cosa que tocara en un arma, en un principio, y aunque como casi todos los villanos de Daredevil el personaje resultaba atractivo desde un punto de vista meramente visual, lo cierto es que no pasaba de ser un villano de opereta que incluso llega a lanzar a Daredevil desde un tirachinas gigante, aún así sus enfrentamientos con DD eran interesantes ya que al ser dos personajes muy físicos y de parecidas capacidades, estas luchas eran intensas e igualadas.

Con todo, y al igual que sucediera con Kingpin, el personaje no despegó hasta que se convirtió en uno de los puntos clave en los que se apoyo Miller en su etapa, haciendo suyo al personaje y transformándolo en un asesino psicópata y sin escrúpulos, Miller uso a Bullseye como catalizador del lado oscuro de Daredevil, siendo el personaje que le haría cruzar la línea a la que Matt nunca deseo ni acercarse.

Los primeros números de Miller en DD, nos muestran a un Bullseye totalmente obsesionado con sus continuas derrotas ante el héroe, un Bullseye que ve a DD en todas partes, y que cuando es capturado, queda libre de todo cargo, ya que se le encuentra un tumor cerebral, que justifica su psicopatía y le exonera de sus delitos, aquí Miller juega sus cartas con maestría, poniendo a Matt en un aprieto del que no puede salir indemne y que le hace cuestionarse la fuerza de su tan amada justicia, cuando Bullseye es derrotado, antes de ser operado, Matt le salva, sabe que es un asesino, un maniaco, pero es incapaz de no hacer nada cuando alguien va a morir, tras la operación observa como su preciada justicia deja libre a un asesino en masa, a partir de entonces cada muerte de Bullseye, será en cierta medida una muerte causada por Matt, el camino hacia la locura esta prendado de buenas intenciones, y cada acción tiene su consecuencia, algo que Matt aprenderá muy rápido y por la vía dura.

Bullseye, por supuesto vuelve a matar, y vuelve a ser detenido, y se vuelve a fugar, y es entonces cuando asesina, fría y salvajemente a Elektra, que muere en los brazos de un impotente Matt, consciente tal vez de que si en el pasado hubiera tomado otra decisión, todo sería distinto; Daredevil sale a la caza de Bullseye, y de nuevo su vida vuelve a estar en sus manos, pero en esta ocasión Matt le deja caer a una muerte segura, el que finalmente sobreviva no es relevante, Matt ha asesinado conscientemente a una persona, da igual que fuera un asesino, se ha convertido en lo que no quería ser, juez, jurado y verdugo, el descenso a la locura se ha consumado y solo la ordalía a la que será sometido en Born Again le permitirá recuperarse, pero antes de eso todavía queda un nuevo enfrentamiento que bien pudo ser el definitivo.

En el número 191 de Daredevil, Frank Miller, con la ayuda de Terry Austin y Lynn Varley, concibe una obra maestra en tan solo un número, en “Ruleta”, Daredevil juega a la ruleta rusa con un hospitalizado e inmovilizado Bullseye, se pregunta si combate la violencia o la enseña, se pregunta si realmente marca una diferencia, se cuestiona sobre si él y Bullseye no son en realidad dos caras de una misma moneda, y es que a la hora de la verdad cuando realmente puede hacer algo que signifique un cambio real, su pistola no tiene balas, ni real ni metafóricamente.

Un comic maravilloso que como es obvio no puso fin a la eterna lucha entre el hombre sin miedo y el hombre de la puntería perfecta (¡¡el espectáculo debe continuar!!), O´Neil sería el primero en recuperarlo, curando sus heridas y obteniendo incluso una columna vertebral de adamantiun, mucho más tarde Nocenti, lo pondría en el papel de Daredevil, le haría creerse realmente el hombre sin miedo, solo para ser vencido por el verdadero, años más tarde Kevin Smith utilizaría al personaje para volver a matar a un amor de Matt entre sus brazos, y Bendis haría que fuese humillantemente derrotado por DD.

Por el camino Bullseye se ha convertido en un personaje importante en el Universo Marvel, ha buscado el Disco de las Identidades, ha sido obligado a unirse a los Thunderbolts de Osborn, se ha convertido en el Ojo de Halcón de los Vengadores Oscuros del mismo Osborn y se ha enfrentado a Gambito, Elektra (de nuevo) o Punisher, incluso se han elaborado proyectos donde se trataba de bucear en sus orígenes (sin tener en cuenta que Bullseye es uno de esos personajes, que de cuanto menos se sepa mejor, un poco, salvando las distancias, como el Joker), pero lo cierto es que su historia fue contado con maestría por Miller, que incluso le dio un glorioso epilogo en Elektra Lives Again (que tal vez debió llamarse, Elektra Dies Again), lo que ha venido después tiene su interés, mayor o menor en función de los autores, pero todo lo que necesitas saber sobre Bullseye ya lo ha contado Miller…lo demás es accesorio.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Kingpin en Marvel Knights, la serie regular tornada en limitada.

Aprovechando que este mes Panini publica en el formato 100% Marvel esta mini largamente inédita, recupero el post que en su día hice sobre ella. El villano por excelencia de Daredevil tuvo a finales de 2003 su propia serie regular que al final por aquello de las ventas termino convirtiéndose en una serie limitada de siete números.

En los inicios de esta década y antes de que Quesada se diera cuenta de la pasta que generaban los crossovers, Marvel vivió una época un tanto extraña, que desde cierto punto de vista podía calificarse de experimental, una etapa en la que conceptos como continuidad o universo compartido no solo no estaban en boga sino que incluso eran rechazados de forma vehemente. Así Elektra y Lobezno se encontraban “por primera vez”, y quien dijera que eso no, que eso ya había pasado con Larry Hama, era acusado de friki descerebrado, Thor llevaba a Asgard hasta Nueva York y nadie parecía darse cuenta, o en las páginas de los Vengadores, la Tierra era conquistada por Kang, sin que esto fuera reflejado, ni siquiera mínimamente, en otras series. Todo esto permitía jugar con los héroes Marvel llevándoles por caminos no transitados, esta etapa por un lado tan dañina resulto para el Universo Marvel como concepto, produjo sin embargo comics interesantísimos como los X-Men de Morrison o los X-Force/X Statix de Milligan y Allred, pues bien en los estertores de esta etapa es donde conviene situar el proyecto de serie regular de Kingpin en el sello Marvel Knights.

La idea era contar la ascensión de Wilson Fisk hasta que convertirse en Kingpin y desde ese punto contar las andanzas de un malo malote sin ningún tipo de matiz. Los encargados de llevar a buen puerto el proyecto fueron, Bruce Jones a los guiones, Sean Philips a los bocetos, y Klaus Janson a los acabados. Empezando por el guionista, Jones se había tornado por aquel entonces en uno de los máximos representantes de esta fase experimental que antes mencionábamos, desde las páginas de Hulk (donde firmaría una larga estancia de más de 40 números), Jones llevaría a cabo una etapa inspirada en la serie de televisión del personaje, con un Buce Banner en continua huida tratando de dejar atrás un misteriosa organización que quería su sangre, una etapa, sobre todo en sus inicios, más propia de un comic de espionaje que de Hulk, y que tuvo durante mucho tiempo como seña de identidad el que Hulk apenas si aparecía, esto pese a lo que pudiera parecer (y las críticas que recibió), le permitió convertirse rápidamente en una fan favourite (incluso sería nombrado por la revista Wizard como guionista relevación…demostrando el enorme desconocimiento de la revista que parecía haber olvidado que Jones ya había trabajado en Marvel en los 70 en series como Kazar), y tener varios proyectos de prestigio entre manos, entre los que en teoría estaba este Kingpin, tras el fin de su etapa en Hulk, su estrella se apago con una época (al parecer) lamentable en el Nithgwing de DC.

En lo que respecta a Sean Philips estamos ante un excelente narrador, de trazo anguloso y estilo sucio que aunque poco adecuado para los comics de superhéroes puros (como se demostró en su paso por la Patrulla X), se muestra perfecto para los comics de espionaje o de género negro (donde ha firmado maravillas como Sleeper o Criminal ambas con Ed Brubaker), y por lo tanto una elección más que acertada para esta serie habida cuenta del tono que debía tener la misma. Por último y en lo que a Klaus Janson respecta, estamos ante una autentica leyenda del comic americano, gracias sobre todo a su colaboración con Frank Miller, primero entintando y luego finalizando sus lápices en Daredevil, siendo también responsable de las tintas en DK. Excelente entintador (aunque con demasiada personalidad llegando a tapar con su estilo los lápices de con quien colabora), mediocre dibujante, su estilo se complementa aquí a la perfección con el de Philips firmando un gran trabajo.

Entrando ya en la serie en sí, señalar que, publicada entre finales de 2003 y principios de 2004, estuvo inédita en España hasta que este mismo año 2016 Panini a tenido a bien recopolarla en un único tomo. El comic nos narra el ascenso de Wilson Fisk hasta tornarse en rey del crimen de Nueva York, por ello la serie nos muestra un Fisk joven y ambicioso que a través de diversos planes y contraplanes va poco minando el poder de las cinco grandes familias mafiosas de la ciudad hasta que en un golpe final se hace con el control de todos sus territorios. Una historia de ambición y falta de escrúpulos que nos dibuja un Fisk que ya conocíamos (inteligente, manipulador, sin necesidad de mancharse las manos para obtener lo que quiere), solo que más joven y en plena escalada de poder, el comic, que muestra también los tejemanejes políticos de Fisk, mangoneando a los dos candidatos a la alcaldía y garantizando la elección de su favorito, cuenta sin embargo con un difícil encaje en la continuidad, más que nada por la presencia de un Spiderman que no aporta nada a la trama y cuyas apariciones parecen forzadas con el fallido objetivo de asegurar un buen volumen de ventas. Esta artificialidad en las apariciones del héroe arácnido es tal vez lo más reprochable de un comic por lo demás bien escrito y bien dibujado, que sin embargo una vez narrada la ascensión de Fisk al poder tenía poco sentido seguir, ya que el tener una propia serie regular hubiera condicionado la presencia del villano en otras series, y lo hubiera sobreexpuesto, problema que sin embargo acabo teniendo por su uso y abuso en series como Spiderman o Daredevil.

Una buena obra en definitiva de genero negro, a la que sin duda le sobran los toques superheroicos y de la que solo cabe añadir que merecía ser recuperada en España tanto por la valía de los autores como por el interés del propio personaje. En fin como se suele decir en estos casos más vale tarde que nunca.

lunes, 7 de febrero de 2011

Daredevil, grandes enemigos: Kingpin.

Si la grandeza de un héroe se ha de medir en gran medida por el poder de sus villanos, Daredevil es un héroe muy grande, ya que pocos villanos tienen el aura de poder y sobre todo de intocabilidad que posee Wilson Fisk, alias Kingpin.

Creado por Stan Lee y John Romita Sr. a la altura del Amazing Spiderm-Man 50 USA, el personaje pese a ser el favorito de todos los villanos con los que trabajo Romita no paso de ser un mafiosillo influyente, que además de pelearse con gente como Cabeza de Martillo o Cabello de Plata por el control de los bajos fondos neoyorquinos, no dudaba en enfrentarse físicamente a Spiderman cada vez que la ocasión lo propiciaba, y eso que, por mucho que su tamaño fuera por “los músculos, no por la grasa” y que su “rapidez fuera enorme para su tamaño”, Kingpin carecía de cualquier tipo de superpoder.

Este Kingpin primigenio, aunque visualmente ya tenía el aspecto que perdura hasta hoy en día (no en vano hablamos de un diseño de Romita Sr.), estaba muy lejos todavía del personaje que se convertiría en la némesis (cuando menos intelectual) definitiva de Matt Murdock, elemento este que no llegaría hasta que Frank Miller se hiciese cargo de la colección del hombre sin miedo.

Cuando Miller llego a las paginas de Daredevil, se encontró con un personaje que aunque lleno de potencial no había conseguido encontrar su propio camino, su propia identidad, elemento este que podía hacerse extensible a su galería de villanos que hasta ahora había causado más risa que otra cosa, Miller estaba dispuesto a solucionar todo esto, y tras convertir a Bullseye en una autentica amenaza (tal vez la definitiva némesis física de Daredevil), y crear a Elektra introduciendo el conflicto moral de tratar de detener a la persona a la que amaba, Miller quería ir un paso más allá, quería crear un enemigo intocable, un hombre que bajo la apariencia de negocios honestos fuese el autentico rey del crimen de la ciudad, por sugerencia de John Byrne, Miller decidió retomar y hacer suyo un personaje que ya existía y que llevaba un tiempo olvidado, el elegido no podía ser otro que Kingpin.

Cuando Miller decide retomar al personaje. este llevaba unos años alejado de la acción, retirado en Japón para cuidar de su mujer (Vanesa Fisk, su único punto débil), había decidido dejar atrás el mundo del crimen por la petición expresa de esta, con cargos pendientes en los USA, Vanessa convence a Fisk para que regrese y colabore con la justicia americana para de esta forma dejar limpio su nombre, su regreso se salda con un atentado contra su vida que presuntamente termina con la vida de su mujer, sin ningún tipo de freno y dispuesto a vengarse, Fisk se va haciendo poco a poco con el control de hampa neoyorquina, recuperando su papel de Kingpin, contando para ello con la ayuda de Daredevil, al cual manipula para que entregue a la policía unos archivos que llevaran a la cárcel a gran parte de los jefes mafiosos rivales.

Se inicia así el tipo de relación que ambos tendrán a lo lago de esta primera etapa de Miller en la colección, Daredevil no solo será incapaz de acercarse a Fisk y vencerlo, si no que incluso se verá obligado a colaborar con él para conseguir victorias menores, esta imposibilidad de derrotar a su enemigo, contribuirá al paulatino desequilibrio que el personaje irá demostrando a lo largo de toda la etapa, incluso cuando consiga propinar alguna derrota importante, será con métodos mezquinos e impropios de un héroe como él, tal es el caso de Winston Cherry, candidato a la alcaldía comprado por Kingpin, que solo es retirado de la carrera cuando Matt encuentra viva a Vanessa y amenaza a Kingpin con no entregársela si Wiston no dice la verdad, esta mezquina victoria desencadenara además los acontecimientos que acabaran con la muerte de Elektra y con el desequilibrio casi definitivo de Matt, que ve como solo usando los métodos de su enemigo es capaz de hacerle algo de daño.

Tras la marcha de Miller, Fisk se torna de nuevo en un personaje un tanto convencional que vuelve a recurrir a la fuerza física como mecanismo de obtención de victorias y que sin llegar a perder su aura de intocable si deja de ser esa amenaza casi inalcanzable que vigila su mudo desde la más alta de la atalayas, esta sensación volvería a recuperarse con el regreso de Miller y con la mejor historia jamás escrita en las páginas del hombre sin miedo, “Born Again” que supuso la consagración definitiva de Kingpin como villano intocable y manipulador, a la vez que trajo su mayor derrota.

Tras averiguar la identidad secreta de Daredevil, y con apenas un par de llamadas, Fisk pone patas arriba la vida del Matt, este pierde su casa, su licencia de abogado, su integridad es puesta en tela de juicio y lo poco que le queda de cordura es destruido por un Fisk que incluso lo derrota físicamente en el interior de su propia fortaleza, tras esto solo queda matar a su enemigo, sin embargo no hay cadáver y Murdock se empieza a convertir en una obsesión para Fisk, ¿cómo ha podido sobrevivir ub hombre al que le ha quitado todo?, ¿de donde saca las fuerzas para seguir luchando?, lo que Fisk no llega a comprender es que Matt no se rinde, nunca lo ha hecho y nunca lo hará, al haberle quitado todo solo lo ha hecho libre, y al haberlo hecho libre lo ha hecho más fuerte, Matt solo necesitaba tiempo para comprenderlo, Fisk se da cuenta entonces de que si bien él puede ser intocable incluso invencible, su enemigo no lo es menos, le ha quitado todo lo que tenía y solo ha hecho más fuerte, nunca jamás había recibido una derrota tan total y completa, podía haber sido un buen final, pero como ya hemos dicho otras veces el espectáculo debía continuar.

Tras la marcha de Miller y al contrario de lo que sucediera antes, Kingpin siguió siendo un personaje temible, una amenaza intocable dispuesta a todo para acabar con nuestro héroe, de la mano de Ann Nocenti y John Romita Jr. vimos un nuevo Kingpin, distinto, pero a la vez muy parecido al concebido por Miller, un Kingpin que incapaz de aceptar su imposibilidad de derrotar a Murdock, busco la explicación a su derrota en el amor de Karen Page, había sido el amor y no otra cosa lo que había salvado a Murdock cuando no lo quedaba nada, y sería el amor y no otra cosa lo que acabaría con él, es entonces cuando María Tifoidea entra en escena y se suceden los acontecimientos ya ampliamente narrados por aquí, de nuevo Kingpin creía haber obtenido una victoria, de nuevo solo conseguía herir a un Daredevil que volvería a resurgir más fuerte que nunca, parecía un ciclo interminable, la lucha de dos titanes incapaces de vencerse mutuamente....pero las apariencias engañan y DG. Chichester y Lee Weeks se encargaría de demostrarlo.

Cuando Chichester se hizo cargo de la serie recibió el encargo de imbricarla más en el Universo Marvel y dejar atrás el perfil bajo llamando la atención sobre la serie, decidido a conseguir ambos objetivos, Chichester lleno la serie de personajes invitados a la par que empezó a tejer una trama que culminaría el mítico número 300, Chichester que venía de escribir comics de Nick Furia, concibió una historia en la cual Hydra intentaba hacerse con el control del imperio de Fisk, como donde esta Hydra esta S.H.I.E.L.D, y donde esta Fisk esta Daredevil, Furia pidió ayuda a Daredevil para desmantelar la trama, algo a lo que Matt accedió con el objetivo de cobrarse la cabeza de Fisk por el camino, la historia conocida adecuadamente como La Caída de Kingpin, culmino en los números 296-300, donde Matt con los recursos de S.H.I.E.L.D a sus disposición derrotaba casi definidamente a Fisk, arrebatándole su imperio y dejándole en la misma indigencia, prófugo de la justicia, y perseguido también por sus antaño aliados a los que tantos años había manejado.

La historia que se antojaba como una especia de respuesta a “Born Again” (claro que el Matt de Born Again no hubiera necesitado nada de esto, pero eso es otro tema), permitía de paso iniciar desde la nada el lento pero seguro camino hacía la restauración del status quo, con un Fisk que poco a poco iba escalando posiciones en los bajos fondos, destruyendo las pruebas en su contra y recuperando su imperio, lo que culminaría en el infumable, “El Regreso de Kingpin”, saga en la que un Chichester bajo seudónimo dejaba a Fisk libre de cargos y en plena disposición a recuperar su poder.

Tras esto el personaje (tal vez demasiado sobreexpuesto) se tomo un descanso y sin contar breves apariciones (casi cameos) no volveríamos a ver a Kingpin en la paginas de Daredevil hasta la saga escrita por David Mack y dibujada por Joe Quesada ya bajo el sello Marvel Knights, la historia que en cierta medida viene a ser un año uno de Kingpin, nos narra de manera un tanto convencional los “orígenes” del personaje y como este fue paulatinamente escalando posiciones en la mafia hasta convertirse en el gran Kingpin, la saga culmina con un Fisk cegado al perder sus ojos a manos de Eco, su pupila a la que había lanzado con engaños y manipulaciones contra Daredevil, la siguiente aparición del personaje la veríamos ya en plena etapa Bendis, etapa en cierta medida deudora de la de Chichester, y donde asistiríamos a una nueva caída y vuelta del personaje.

Bendis dispuesto a iniciar su etapa con fuerza traza una traición con tintes shakespereanos, en la que el hijo de Fisk (Richard Fisk, antaño La Rosa) juega un papel fundamental y que termina con Fisk apuñalada hasta lo que parece su muerte, en un extraño giro de los acontecimientos, Vanessa Fisk harta del ciclo de violencia que ha punto ha estado de costarle la vida a su marido, decide tomar cartas en asunto tornándose en una fuerza vengadora que incluso se lleva a su hijo por delante, un faceta de su personalidad hasta ahora desconocida, y que traerá cola en la etapa de Brubaker.

Así las cosas y mientras la vida de Matt se derrumba poco a poco ante el descubrimiento de su identidad secreta (algo que también pasaría en la etapa de Chichester), se produce el regreso de Fisk, que recuperado de sus heridas tras una larga estancia en Europa (no se que piensan los americanos que pasa en Europa, pero todo el mundo se cura aquí, Norman, Osborn, Harry Osborn, Kingpin....), regresa con más fuerza que nunca para recuperar su imperio, sin embargo es derrotado por Daredevil antes de que pueda hacerlo y acaba en la cárcel desde donde y en colaboración con los federales trazara un exitoso plan que dará con los huesos de Matt entre rejas.

De toda la etapa de Bendis, tal vez lo más interesante que se puede sacar sobre Kingpin, es cuando este explica por que no había hecho publica la identidad secreta de Murdock, y es que tras tantos años de enfrentamientos, Fisk ha llegado a conocer a Murdock, sabe que si se hiciese publica su identidad, Matt por pura fuerza de voluntad saldría adelante como siempre hace, por eso es mucho más poderosa la amenaza de poder hacer pública la identidad, que el hacerla, una explicación lógica y que ayuda a definir al relación entre dos antagónicos personajes.

Ya en la etapa Brubaker, Fisk juega un papel fundamental, primero como victima de una trampa de Matt que en su fuga de la cárcel engaña a este impidiendo que se fugase también, y después como respeto al recuerdo de la mujer que fue Vanessa Fisk, cuando Matt consigue sacarle de prisión ya en su faceta de abogado defensor con la promesa de que nunca vuelva a los USA, promesa que Fisk trata de cumplir exiliándose y tratando de buscar la paz en España (como antes lo hiciera en Japón) y siéndole esta negada por la irrupción de La Mano que fuerza su regreso a la acción para atacar a Matt, la peligrosa alianza entre ambos acaba con la dura disputa por el control de La Mano y con una nueva derrota de un Fisk que sin embargo no parece haberse dado ni mucho menos por vencido, de esta etapa, en concreto de su estancia en prisión cabe destacar también su papel en Back in Black del Spiderman de JMS, donde tras la revelación publica de que Spiderman es en realidad Peter Parker (acaecida en plena Civil War) trata de asesinarlo, lo que terminaría desencadenando el infame Brand New Day para Spiderman amen de un monumental combate físico entre ambos enemigos que acaba con Fisk al borde de al muerte.

Sea como sea lo cierto es que a estas alturas entre la sobreexplotación a la que ha sido sometido y los diversos avatares editoriales y artísticos que han terminado afectando su trayectoria para difícil que Wilson “Kingpin” Fisk llegue a alcanzar algún día ese estatus de villano inabarcable e intocable que tuvo a manos de Frank Miller.

viernes, 4 de febrero de 2011

Daredevil: Secundarios sin miedo III.

Tercer y definitivo post en torno a los secundarios que han acompañado al hombre sin miedo a lo largo de su ya dilatada trayectoria, entramos ya de lleno en las etapas más recientes del personaje, desde Chichester hasta Brubaker.

La etapa Chichester al frente de Daredevil más caracterizada por la acción, la interrelación con el resto del UM y los golpes de efecto, no fue especialmente pródiga en secundarios, cabría destacar si acaso la figura de Kathy Malper (299 del Daredevil volumen I USA, incluido en España en el tomo Daredevil : La Caída de Kingpin), fiscal del distrito de New York, y que retomando el lejano papel de Blake Tower se convertiría en reticente aliada del hombre sin miedo y pieza clave durante La Caída de Kingpin.



Pasando ya a la etapa escrita primero por Kart Kesel y luego por Joe Kelly, si fueron más los secundarios que tuvieron relevancia, de los cuales dejando aparte a Liz Allen (por aquel entonces viuda de Harry Osborn, y con una larga e importante trayectoria en Spiderman que supera los limites de este post), o anécdotas como Deuce el Devilperro, la secundaria más destacada de la época sería, Rosalind Sharpe (352 del Daredevil volumen I USA correspondiente con el Daredevil volumen III número 9 en España), madre biológica de Foggy, al que apenas si había hecho caso en toda su vida, y que ahora con Matt teniendo licencia de abogado de nuevo lo quiere en su bufete, más que nada por su fuerza mediática, si eso implica tener que contratar a su hijo en el paquete, será un mal menor que asumirá con gusto.

Desde un primer momento, Rosalind se nos muestra como un personaje un tanto manipulador y casi sin escrúpulos, más preocupada del prestigio de su bufete que de cualquier otra cosa, sin embargo con el tiempo iríamos descubriendo un pequeño corazoncito tras tanto hielo, algo que sin embargo se corto cuando Kevin Smith, puso fin a la trayectoria del personaje después de negarse a defender a Foggy acusado injustamente de asesinato.



Entrando ya en al etapa Marvel Knights son varios los personaje que merece la pena destacar, en primer lugar estaría Eco (número 9 del volumen II USA de MK: Daredevil correspondiente con el número 9 del volumen I del MK: Daredevil en España), personaje creado por David Mack y Joe Quesada en su breve etapa en el hombre sin miedo. Eco se trataba de una joven superdotada que compensaba su sordera con una habilidad natural de copiar a la perfección todo aquello que veía (como el Supervisor, vaya), criada por Kingpin, al ser hija de un antiguo socio suyo, que murió en extrañas circunstancias; Fisk la manipulo para que creyera que Daredevil fue el responsable de la muerte de su padre, todo esto a la par que Maya Lopez (su verdadera identidad), conocía y se empezaba a enamorar de Matt Murdock (parecido al tema de María Tifoidea, vaya).

Lo cierto es que, aunque Eco es un personaje con potencial, fueron varios los elementos que le perjudicaron, para empezar su llegada se produjo apenas unos números después de la muerte de Karen, sin que ni el propio Matt, ni casi los lectores, hubieran tenido tiempo para asimilar la muerte de un personaje que había estado presente desde el principio de la serie, la llegada de un nuevo interés romántico tan pronto se hacía un poco extraño, en segundo lugar Eco no era un personaje demasiado original, sus poderes eran iguales a los del Supervisor, su minusvalía la enlazaba con Matt, y la trama recordaba demasiado a la diseñada por Nocentti para Tifoidea, si a esto añadimos que el permanente recuerdo de Elektra pesa como una losa sobre todo personaje femenino de este estilo que aparece por la serie, tenemos las razones del poco calado que inicialmente tuvo Eco, y eso que años más tarde gozaría de su propia miniserie (por desgracia integrada en la serie regular de DD) ya mencionada por aquí, sin embargo el personaje ha tenido la suerte (depende como se mire, claro) de que Bendis sea amigo de David Mack y ha contado con una segunda oportunidad, al ser rescatado del olvido por este en la paginas de los Nuevos Vengadores de cuya formación ha sido integrante.



Hablando precisamente de Bendis, durante su etapa fueron varios los personajes secundarios relevantes que pasaron por la serie, cabría mencionar a héroes habituales del UM como Luke Cage, Iron Fist (que sustituiría al propio DD durante la Civil War), o Jessica Jones (personaje creado por el propio Bendis para la excelente Alias), pero como la idea es mencionar sobre todo aquellos personajes específicos de la colección o al menos nacidos en ella, si seria interesante señalar la presencia de Ángela del Toro (número 65 USA del Daredevil volumen II, número 70 del MK: Daredevil volumen I de Panini) una de los varios agentes del FBI destinados a vigilar a Murdock y que terminaría por convertirse en la tercera versión del héroe Tigre Blanco, cuando el fallecido Héctor Ayala le envió los amuletos del Tigre que le proporcionaron poderes, cabría mencionar aquí que Héctor encontró la muerte en la página de Daredevil donde tras ser declarado culpable de un asesinato que no cometió intento huir para morir tiroteado a manos de la policía, Matt sintiéndose responsable de lo sucedido (no fue capaz de probar la inocencia de Héctor), entreno a Ángela y le ayudo a asumir su nuevo rol, rol en el que duro demasiado al ser asesinada ya en la etapa Brubaker por Lady Bullseye, resucitada despues por La Mano para ponerla a su sevicio ahora aparece como aliada de Matt en la secta, aunque a veces la apariencias engañan.

De esta etapa cabrá mencionar también a la enfermera de noche (58 del MK: Daredevil volumen II USA, el número 63 del MK: Daredevil volumen I de Panini), concepto creado por Bendis, y que se trata de una enfermera que ayuda clandestinamente a curar sus heridas a los héroes para proteger sus identidades y contar con un refugio seguro, el personaje se incorporaría de pleno al UM, y ha sido pareja del Doctor Extraño.



Pasando a la etapa de Brubaker al frente de la colección destacaría la presencia de Dakota North, (Daredevil volumen II 82 USA, Daredevil volumen II 12, España) una dura e inteligente investigadora privada que se convertiría en aliado y apoyo fundamental para Matt y Foogy, creada mediados de los 80 en su propia serie limitada, el personaje apenas si había tenido relevancia con apariciones puntuales en diversas series, hasta que ahora Brubaker se ha decido a retomarla, siendo probablemente su mejor aportación a la strip, su escarceo amoroso con Matt, aunque no llegó a consolidarse permitía dar un paso más en una relación que la evidente química entre ambos parecía hacer inevitable, también a esta etapa debemos la llegada de dos nuevos aliados, el primero Tarántula Negra (Daredevil volumen II 86 USA, MK: Daredevil volumen II 16 España), un antiguo villano de origen argentino y de nombre Carlos Lamuerto que proveniente de las páginas de Spiderman encontró en Matt todo un referente y un amigo para tratar de cambiar su vida y el Maestro Izo (Daredevil volumen II 111 USA, MK: Daredevil volumen II 39 España), una suerte de remendó de Stick, al que se le supone maestro de este último y uno de los creadores tanto de La Casta como de La Mano, de edad y poderes desconocidos trata de aconsejar a Matt como hacerse con el control de La Mano sin quedar corrompido por ella, el personaje hasta ahora poco caracterizado y algo redundante no ha pasado aún de copia barata de Stick, veremos que le depara el futuro.