lunes, 27 de septiembre de 2010

Daredevil: Father de Joe Quesada.

Siguiendo con la retrocontinuidad, si DD Yellow o en DD The Man Without Fear mostraban distintas versiones del origen del personaje, Daredevil: Father, juega con la figura de una pieza clave en la esencia de Daredevil, su padre Jack “Batallador” Murdock, y lo hace desde una perspectiva muy distinta a Daredevil: Jack Battli´n Murdock.

Daredevil: Father concebida inicialmente como una miniserie de cinco números, que sin embargo al final tuvo seis, se trata de un proyecto de compleja publicación tanto en los USA como en España, enmarcada en el sello Marvel Knights, la miniserie supuso el regreso al tablero de dibujo del editor in chieff de la casa, Joe Quesada, el cual (portadas aparte) llevaba alejado de los lápices desde su estancia en la serie regular del cuernecitos, las ocupaciones propias de su cargo, y una clara falta de planificación hicieron que la miniserie que empezó a publicarse en Octubre de 2004 no concluyese hasta finales de 2006, un retraso que también afecto a su publicación en España, y es que la miniserie incluida como complemento en la serie regular del personaje tras su renumeración, se publico entre los números 1 y 5 de MK: Daredevil volumen II y no se pudó concluir hasta el número 13 de la , los retrasos de esta índole que de por si son graves, lo son más en este caso y es que, ¿cómo va a exigir Quesada a nadie que entregue a tiempo si el mismo es incapaz de hacerlo?, en fin….

Dejando estos menesteres y pasando a los creditos del comic, este cuenta con los guiones y dibujos del propio Quesada mientras que las tintas y el color corren a cargo de Danny Miki (Xtreme-X-Men) y Richard Isanove (Lobezno: Origen), dos de los nombres más prestigiosos de la casa, no iba a ser menos estando el jefe de por medio.

La historia que Quesada plantea parte de una idea interesante en la que la figura del padre juega un papel central en la vida de los cuatro personajes que sustentaran la historia, una historia en la que actos heroicos del pasado volverán no como tales si no más bien como pesadillas, una historia sobre las consecuencias de las acciones que se realizan aun con lo más loables fines, y en la que el destino de los cuatro personajes estará entrelazado de una u otra forma por la figura de sus progenitores.

Estos personajes serán, el propio Matt Murdock cuyo padre trato de inculcarle que estudiara y fuera alguien en la vida, pero cuyos actos le enseñaron todo lo contrario, ya que Matt no ha podido olvidar como Jack fue un en tiempos un mero matón del mafioso local; Nestor Rodríguez “Nero”, poderoso empresario y luchador en tiempos por los derechos de los hispanos en Norteamérica, vio a su padre morir entre sus brazos sin que Daredevil llegara a tiempo de evitarlo; Maggie Farell cliente del despacho de Matt a quien acude en busca de ayuda por haber contraído un cáncer por los productos químicos de una empresa y la identidad de cuyo padre será una de las sorpresas más impactantes de la historia, y Sean Farell marido de Maggie, un antiguo vecino de la Cocina del Infierno que conseguiría salir del barrio y cuyo padre también tendrá un importante relación con Jack Murdock.

La historia se enmarca en una ola de calor terrorífica que asola un New York, que se encuentra inmerso en plena ola de crímenes de un asesino en serie conocido como Johny “Cuencas”, por su costumbre de arrancar los ojos a sus victimas mientras aun están vivas, Murdock más preocupado por completar la erradicación del crimen en la Cocina del Infierno (la historia esta ambientada en plena época Bendis, cuando Matt se había proclamado “rey” del barrio) que en otra cosa, no se interesa en lo más mínimo por este asunto, hasta que descubre por la malas que todos los asesinados son o han sido clientes de su bufete, las pistas parecen conducir a Sean, pero las apariencias siempre engañan y la resolución de la trama dejara a Matt impactado, y agradeciendo a su padre, que pese a haber cometido errores, supo rectificar a tiempo, y finalmente darle esperanzas.

Antes de llegar a todo esto, han pasado 6 largos números en los que Quesada, dispuesto a marcar diferencias con su anterior etapa dibuja a un Daredevil masivo (nunca mejor dicho, a veces parece más Hulk de rojo más que DD), abusa de las pantallas de televisión como hilo conductor de la historia e inventa a un patético grupo de superhéroes nuevo Los Santeros, dirigidos por Nero y cuyas apariciones más allá de lo ridículo de vestimentas o actitudes solo sirven para ver a DD vestido de samurai y cargando contra ellos sobre una moto con una lanza cual caballero medieval (sic).

La historia en si parte de una buena idea y el final es impactante, pero su desarrollo lento y anodino, su dibujo totalmente erróneo para lo que se supone que es DD, y su casi total falta de planificación que trasmite la sensación (casi certeza) de que las cosa pasan por que si, hacen de Father poco más que un experimento visual de manos de un Quesada desbocado que en abusa de splash pages y de recurso estilísticos que solo complican la lectura, en definitiva DD: Father se trata de una obra mediocre que no solo podía haber sido contada en lo cinco números inicialmente previstos si no que incluso así sobrarían números.

Pero aún con todo esto, más allá de la morosidad narrativa, de lo fuera de personaje que esta el protagonista central de la obra, de la sobreabundancia de momentos ridículos o de lo inadecuado del dibujo, lo peor de Father no es nada de esto.

La retrocontinuidad (el visitar el pasado de un personaje y reescribirlo aprovechando los huecos dejados en sus orígenes o reinterpretando estos) es un arma tan maravillosa como peligrosa depende de quien la esgrima y de su talento, el concepto puede dar para un innecesario pero bello ejercicio de nostalgia (Yellow), para revisitación que roza la maestría (El Hombre Sin Miedo) o para escribir una carta de amor a la esencia del personaje (Jack Battli´n Murdock), por desgracia también puede servir para todo lo contrario, puede servir para envilecer al personaje, y ese es el principal problema de Father, convertir un acto de heroicidad y sacrificios puro, en el que además el protagonista pierde la visión, en algo que degenera en maldad habida cuenta de las consecuencias de salvar la vida a esa persona, terminan contagiando la mismas bases sobre las que se asienta Daredevil, al cuestionar su misma heroicidad de base, lo que Quesada hace en Father además de gratuito, es dañino, y esa es la peor de las maneras de usar la retrocontinuidad, que como decíamos es un arma de doble filo, por desgracia Quesada se cortó y con ello daño también al personaje.

2 comentarios:

Dynamite Duck dijo...

Muchas gracias por esta entrada, ya que me estaba volviendo loco por no saber dónde estaba la parte final de esta historia (ains, Quesada, en lios te metes).
Completamente de acuerdo, el dibujo de Quesada se ve penosamente deformado por la presion de las entregas y de las cargas editoriales, y DD parece contorneado por Rob Liefeld (por no hablar del rostro de Murdock que parece Reagan con un peluquín).
En cuanto a la historia, se complica demasiado y Quesada cea en un juego muy malo para crearla: la comparación.
Empieza haciendo unas breves referencias a la película de Daredevil para luego presentar a Nero (que recuerda a una especie de Bruce Wayne Latino) y continua con la aparición de un grupo de supertipos sacados de la manga y que parece que solo sirven para medirse con el cuernecitos.
Todo esto no aporta nada a la trama, solo es para despistar del arco argumental principal, que es retorcido como él solo (yo siempre pensé que al ciego que salvaba Matt era el propio stick...pero no...) y cuyo final no puede ser más tópico con la relacion que tenia matt con su padre...
Nada un fallo de serie que Panini debió editar en un tomo aparte y no en cuadernillos (y sin avisar del paron)

Fer1980 dijo...

Su publicación fue un desastre y eso que la fuerza creativa era el editor en jefe de la casa. ¿Con que cara iba a exigir luego a sus trabajadores que entregaran a tiempo? En fin, lo peor de todo es que, encima, el cómic es malo con ganas.