miércoles, 22 de septiembre de 2010

Daredevil Yellow de Jeph Loeb y Tim Sale

El origen de los grandes héroes del comic es revisitado una y otra vez, cada cierto tiempo surgen proyectos que desde el cambio o desde la nostalgia regresan a esos primeros años del héroe, si el antes veíamos el origen del hombre sin miedo desde el primer enfoque ahora de la mano de Jeph Loeb y Tim Sale, lo veremos desde el segundo.


Daredevil Yellow fue una miniserie de seis números publicada bajo el sello Marvel Knights entre Agosto de 2001 y Enero de 2002, en España se publico en un bonito tomo en tapa dura en el año 2002 por parte de la extinta Forum, una edición muy buena, con todas las (excepcionales) portadas, un prologo de Stan Lee y unos cuantos bocetos como extras.

El proyecto cabe enmarcarse dentro de las colaboraciones entre Loeb y Sale, colaboraciones de las que han salido comics tan interesantes como Batman: El Largo Hallowen, su secuela Dark Victory, Superman Las Cuatro Estaciones, o “los trabajo de colores” para Marvel como Spiderman Blue, o Hulk Gray, son por regla general proyectos ambientados en los primeros años del héroe en cuestión, donde Loeb gran fan de la época más clásica de los héroes (algo que ha demostrado con creces en su etapa en Superman) realiza guiones que desde la nostalgia y el respeto tratan o bien de evocar o bien de imitar el tomo y estilo de esos tiempos primigenios, el gran atractivo de estas colaboraciones reside sin embargo en Tim Sale, excepcional dibujante lleno de garra y fuerza, cuya sola presencia justifica de por si la compra de un comic, artista capaz de combinar espectacularidad con narratividad, Sale demuestra un manejo de la composición de página y de los personajes que en ella se mueven que para si quisieran muchos de los artistas más hot del momento.

Entrando en lo que a Daredevil Yellow se refiere, el proyecto surge por las ganas que Sale tenía de dibujar al personaje y Loeb lo enfoca de manera casi idéntica que el resto de proyectos con el dibujante para la Casa de las Ideas en la época, así si la historia empieza con Matt recordando su pasado a través de una carta que escribe a Karen Paige el amor de su vida recientemente asesinada a manos de Bullseye, Matt rememora sus orígenes y como conoció a Karen y recuerda de paso sus primeras historias aquellas escritas por Stan Lee y dibujadas por autores como Bill Everett o Wally Word, historias donde Daredevil se enfrenta vestido de amarillo (de ahí el titulo) a villanos tales como Electro, el Buho, o el Matador, a la vez que vive un extraño triangulo amoroso o es contratado por los 4F como abogado, Loeb cuyo trabajo en algunas ocasiones más que homenaje parece copia del de Lee, rememora de esta forma la inocencia inicial de un héroe muy lejano de la oscuridad que la llegada de Miller traería, un héroe simpático que disfruta con lo que hace y cuyo traje amarillo por su propia luminosidad contrasta con el posterior traje rojo o con la oscuridad de las escenas ambientadas en el presente, siendo clave en este aspecto el gran papel el colorista Matt Hollngsworth.

El problema del comic es que las historias que rememora Loeb, más allá de la nostalgia, no eran buenas historias ya en su día, como ya se ha dicho por aquí Daredevil al principio era un personaje muy mal concebido, cuyo único elemento de diferenciación era su discapacidad que casi lo definía siendo por lo demás un Spiderman madurito de segunda, y es que el trabajo de Lee con el personaje no puede situarse ni mucho menos entre los mejores del guionista ya que Daredevil en toda esta época se movería entre historias absurdas con triples personalidades, triángulos amorosos estupidos y una galería de villanos entre triste y lamentable, por ello y pese a sus esfuerzos la historia se convierte en un homenaje nostálgico a una época que tal vez no merezca tal cosa, otro tema sin embargo es el dibujo donde Sale autentico alma mater del proyecto demuestra sus ganas y buen hacer que hacen que por si mismo merezca la pena el comic, lo que no deja de ser curioso, ya que en la época homenajeda, si Daredevil destacaba por algo era por sus excepcionales dibujantes.

Para acabar y respecto al tema de la continuidad, cabría preguntarse que si a nivel “canónico” el origen oficial del personaje es Daredevil: El Hombre Sin Miedo de Miller y Romita Jr., ¿donde queda Daredevil: Yellow?, bueno la cuestión es peliaguda ya que lo aquí descrito entra en clara confrontación con el trabajo de Miller, trabajo por otra parte también difícil de encajar con la narrado en su día por Stan Lee que es en lo que se basa Loeb a la hora de escribir esta obra, tal vez ante estas contradicciones (y viendo la calidad de una y otra obra) lo mejor sea considerar a Daredevil: Yellow un mero ejercicio nostálgico carente de todo interés más allá de su espectacular dibujo.