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viernes, 15 de octubre de 2010

Daredevil Noir de Alexander Irvine y Tomm Coker.

El genero negro y Daredevil han tenido desde la etapa Miller una relación como poco especial, esta miniserie ambientada en el llamado Universo Noir de Marvel no viene si no a hacer aún más explicita esa relación.

Miniserie de cuatro números en origen (publicada con fechas de portada de Abril a Septiembre de 2009) que en España llegó en único tomo de la mano de Panini; el proyecto se ambienta dentro del “Universo Noir” concebido por la Casa de las Ideas para mostrarnos a sus principales personajes en la década de los 30 y en un contexto de puro genero negro, así hemos tenido miniseries como X-Men Noir, Wolverine Noir o Spider-man Noir; el caso de Daredevil es un poco particular, por un lado parece un personaje ideal para moverse en ese tipo de ambientes, en los que por otra parte se lleva moviendo ya muchos años, por otro, el hecho de que Daredevil ya se mueva de por si en el género negro podría hacer de esta miniserie algo tan redundante como innecesario.

Guionizada por Alexander Irvine (al parecer un relativamente prestigioso novelista allende los mares, pero que en el mundo del comic apenas si ha hecho nada) y dibujada por Tomm Coker (otro ilustre desconocido visto en los 90 en algún proyecto por aquí y por allá hasta que en 2003 adquirió algo de fama con la miniserie de Vertigo, Blood and Water con guiones de Judd Winick), lo cierto es que el equipo creativo tampoco llamaba precisamente la atención sobre un relato que parecía carecer de todo interés.

Sin embargo, Daredevil: Noir, es un buen comic de género negro, un comic que a lo largo de sus cuatro números explota con eficiencia todos los recursos del género (a saber: la mujer fatal, la dudosa moralidad de casi todos sus personajes, el detective privado, el poderosos mafioso, la corrupción...), y que tiene uno de sus principales aciertos en el modo de mostrarnos a su personaje central, Matt Murdock, un pobre perdedor, marcado por una profunda desgracia personal, que pese a todo nunca, nunca se rinde, un personaje también bastante típico en este tipo de historias, pero que en este caso adquiere matices que le dan otra dimensión.

El recurrir a los tópicos que rodean a este género puede hacer que la historia no resulte sorprendente, pero aunque eso pueda ser verdad, no lo es menos que la miniserie cuenta con múltiples aciertos, para empezar el trabajo de Coker, tal vez algo feista y anguloso, pero dotado de gran fuerza visual, y sobre todo de una “suciedad” por decirlo de alguna manera (y aquí tiene mucho que ver el colorista Daniel Freedman), que le sienta de maravilla al relato, luego tenemos el mismo planteamiento de este, que al ser narrado en forma de flashback por parte de sus dos actores principales permite jugar con el tiempo y analizar sus actos desde otro punto de vista, a esto se añade la figura de Matt, que en muchos aspectos entronca a las claras con la esencia del personaje, aunque manipulado por los dos contendientes de una sangrienta guerra de bandas, encaprichado de la mujer equivocada y atrapado a medio camino de una encrucijada entre la justicia y la venganza, Matt tendrá en todo momento sus propias respuestas, su propia guía moral, que harán que estemos ante un antihéroe noir un tanto atípico.

En definitiva pues, estamos ante un comic que merece la pena leer, con muchos más aciertos que errores y que en todo caso, pese a tratarse de una visión alternativa del personaje, capta mejor su esencia que la ultima etapa vivida en la serie regular.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Ultimate Daredevil & Elektra de Greg Rucka, Mike Carey y Salvador Larroca.

Dentro de los distintos “universos alternativos” que pululan en Marvel, tal vez el más éxitoso de su historia sea el Ultimate, nombre pretencioso que se dio a una línea que llego a ser estrella de la casa para luego quedar cada vez más reducida, el protagonismo de Daredevil en la línea ha sido más bien escaso, pero al menos cuenta con dos miniseries co-protagonizadas por él y una Elektra que en realidad es la reina de la función.

La primera de las dos mins dedicadas a la simpar pareja en su versión ultimate llegó con motivo del estreno de la película de la asesina de origen griego en 2003 y se trato de una miniserie de cuatro números con Greg Rucka al guión el español Salvador Larroca a los lápices y el genial Danny Miki a las tintas, la mini fue editada en un tomo tapa dura y tamaño ultimate por Forum con el caro precio de 12 euros, aunque eso si contó con algún boceto de Salvador Larroca y un epílogo del mismo.

Siendo el termino ultimate algo presuntuoso ya de por si, la idea de sacar adelante una “Ultimate Elektra” puede llegar a resultar casi ofensivo y es que más allá de Miller nadie ha sabido que hacer realmente con el personaje…nadie salvo quizá Greg Rucka y es que el polémico guionista (autor de una memorable etapa en Batman pero también de una de las más lamentables de la historia de Lobezno así como una más que discutible época en Superman), a lo largo de su estancia en la serie regular de la “Elektra 616” consciente de la imposibilidad de emular a Miller trato de hacer evolucionar el personaje llevándola por caminos no transitados, así que, uno, aunque receloso podía acercarse a esta mini con la esperanza de que Rucka contase algo interesante…vana esperanza al parecer, y es que la historia que cuenta el guionista américano no podía ser más simple, lenta y aburrida, un comic con un “villano” patético que se libra de la cárcel pese a tener todas las pruebas en contra.

Rucka tiene al menos la virtud de diferenciar bastante al personaje de la original, a costa eso si de volverla un personaje vulgar y carente de toda magia y carisma, la Elektra Ultimate, es una jovencita hija de un tendero que en su primer año de Universidad asiste a la violación de una amiga y que viendo como la justicia no reacciona decide actuar por su cuenta aprovechando su formación en artes marciales proveniente de años de entrenamiento, contara a tal efecto con la oposición de un Matt Murdock amor a primera vista para Elektra que trata de impedirle dar el paso “definitivo” y que esta asesine sin más al violador, aquí Rucka trata de hacer quedar mal a Matt y es que este oculta a Elektra sus habilidades mintiéndole directamente y reaccionado demasiado tarde como para arreglar el asunto, en fin, si sumamos una historia de amor ñona a un villano falto de carisma y cutre a más no poder junto con unos personajes protagonistas totalmente deslucidos y sosos ¿qué tenemos?, pues eso, Ultimate Elektra es mala tirando a peor y en todo caso se salva algo por el trabajo de un Larroca menos espectacular y más “narrativo” que en otras ocasiones que realiza un buen trabajo ensalzado por el gran entintando de Miki.

Debió de tener éxito la mini por que apenas un año después Marvel publico su continuación en una serie limitada en este caso de cinco números, por suerte Rucka (que había firmado en exclusiva con DC) no estaba disponible y fue sustituido por un mucho más interesante Mike Carey que volvería a contar con la labor de Larroca aunque sin Miki a las tintas, el comic sería editado en España en bonito tomo por Panini, en precio y una edición excelentes (12 euros ,tapa dura) en formato Marvel Graphic Novel y con unas condiciones económicas poco comunes en la editorial.

Esta segunda mini ya sin la presencia de DD en el titulo, además de ser bastante más superheroica, esta mucho mejor escrita que la primera y cuenta con la presencia de Fisk así como de la versión ultimate de Bullseye, el comic sienta las bases de la corrupción definitiva de Elektra dejándola en un punto perfecto para justificar su posición como asesina a las ordenes de Kingpin, identidad esta bajo la que ha sido vista varias veces en Ultimate Spideman, además en este caso Matt Murdock queda muy por encima desde el punto de vista ético sobre una Elektra que opta por el camino fácil para salvar a su padre metido en turbios asuntos tras tener que pedir un préstamo a unos familiares liados en negocios sucios con Fisk.

Carey sin realizar ni mucho menos un trabajo sobresaliente si hace lo suficiente como para que el comic sea entretenido, cuente con interesantes momentos de acción y homenajea a la continuidad clásica. Larroca por su parte retoma algo su habitual espectacularidad e incluso se permite un particular homenaje a alguna de las escenas vistas en El Hombre sin Miedo de Miller y Romita Jr., un trabajo tal vez menos solidó que el de la primera miniserie pero en todo caso muy llamativo visualmente.

Haciendo un poco de balance de ambos proyectos la verdad es que uno se pregunta el por que de la necesidad de una Ultimate Elektra que no solo no aporta nada al personaje en si, si no que por contra crea un nuevo personaje, soso y sin fuerza que solo contribuye a reafirmar la idea de que nadie salvo Miller debería escribir sobre una mujer a la que ningún otro guionista ha sabido tratar, en cuanto al papel de Matt (que no de DD que como tal solo sale en las portadas), en las minis, la verdad es que totalmente secundario pero en general resulta mucho más interesante que el de la propia Elektra, aunque eso si estamos ante un Matt muy parecido, tal vez demasiado parecido, al de la continuidad clásica, en definitiva dos minis que aportan poco al universo de Daredevil y que se antojan como totalmente prescindibles.

lunes, 11 de octubre de 2010

Daredevil Powerless de Matt Cherniss y Peter Johnson

Si por algo se ha hecho famoso el Universo DC es por el llamado “multiverso”, múltiples tierras paralelas que han provocado montones de dolores de cabeza y escrituras y reescrituras de su continuidad principal, Marvel también tiene su multiverso..solo que ni le hacen tanto caso ni se comen mucho la cabeza, Daredevil como uno de los personajes fundacionales del Universo Marvel tiene una presencia más o menos destacada en ese multiverso y Powerless no es si no un ejemplo de ello.

La miniserie de 6 números publicada en los USA en el 2004 llegaría a España en 2005 de la mano de Panini que elegiría para su publicación un tomo formato 100% Marvel con un curiosos titulo, Spiderman/Lobezno: Powerless, curioso por que al obra cuenta como protagonistas centrales a Matt Murdock, Peter Parker, y James Howlett (Logan) , pero claro nuestra entrañable cuernecitos no vende tanto (ni de lejos) como los dos principales estrellas de Marvel, y poner su nombre en el titulo a lo mejor estorbaba o algo.

La idea entorno a la que se fraguo Poweless fue propuesta por los semidesconocidos guionistas de la misma, Matt Cherniss y Peter Johnson, los cuales propusieron una trama centrada en torno a un mundo sin superpoderes donde Matt, Peter y Logan tendrían que hacer frente a situaciones muy similares a las que suceden en el universo 616, ¿podrán hacerlo sin poderes?, una idea de partida muy interesante que intenta mostrar que estos personajes no son héroes por sus poderes si no por su forma de ser.

La trama se inicia en torno a la figura del doctor Willlians Watts, una suerte de trasunto del Vigilante, que tras despertar de un coma ve cosas que no debería ver, adivinando un mundo muy distinto al que conoce, Watts ve retazos del Universo Marvel y adivina el potencial de los personajes con los que se encuentra, así Banner, recluido en psiquiátrico y con doble personalidad aparece en flashes para Wats, como el Increíble Hulk, o Peter, Matt y Logan como sus respectivos alter-egos.

La situación que plantean Cherniss y Johnson, es un mundo distinto, pero igual al de al Tierra 616, en el que los principales iconos Marvel, actúan de una forma u otra de manera pareja a como lo hacen en el Universo Marvel tradicional, centrándonos en Daredevil, Matt es un abogado ciego defensor de causas imposibles y que no duda en enfrentarse directamente a Wilson Fisk (de nuevo señor del crimen en la sombra) para demostrar la inocencia de su defendido Frank Castle, el cual al igual que en el la Tierra 616 ha perdido a su familia en medio de una guerra de bandas, Matt pondrá en juego su vida y su prestigio mientras el mundo se derrumba a su alrededor por defender aquello en lo que cree, Cherniss y Johnson, consiguen retratar a un hombre que sin sentido del radar, sin entrenamiento marcial y sin súper sentidos, sigue siendo un hombre sin miedo, Matt consigue salvar a Castle, solo para ser brutalmente asesinado por un vengativo Fisk que encontrara su fin a manos de un Castle que se transforma en Punisher cuando ve como un hombre bueno es asesinado solo por defenderle y creer en él cuando nadie lo hubiera hecho.

Es interesante en este aspecto el paralelismo que Cherniss y Johnson establecen entre Matt y Castle, dos rivales permanente enfrentados en el Universo 616, pero que sin embargo tienen más cosas en común de lo que a ambos les gustaría reconocer, este tipo de relación entre ambos personajes (que ya fue establecida por Ennis en otra brillante historia alternativa, desgraciadamente inédita en España, y que fantaseaba con la posibilidad de que Castle asesinase a todos los héroes del Universo Marvel), resulta mas interesante si cabe vista desde el prisma de que DD teme convertirse en Punisher, mientras que este pese a todo admira y respeta a DD siendo prácticamente en único superhéroe del que piensa eso.

Sea como sea, la parte de Matt es con diferencia la mejor de una serie limitada que parece no saber muy que contar en lo que a Logan y Peter se refiere, con dos subtramas que deambulan entre la mediocridad y el aburrimiento, esto es probablemente lo que ha hecho que un proyecto que partía de una buena idea y que levantó ciertas expectativas, no sea a día de hoy demasiado bien recordado, y eso que contó con la excelente labor de Michael Gaydos a los lápices el cual tras su gran labor en Alias realiza en Powerless un buen trabajo que pese a no conseguir sacar la mini de la mediocridad si la hace agradable de ver, con un tono realista y oscuro que le sienta genial al proyecto.

Por desgracia con Poweless nos encontramos ante un producto que promete mucho más de lo que y que partiendo de una premisa brillante, parece no saber ir más allá, salvo la excepción de la, porque no decirlo fantástica, trama de Matt y Castle el resto del comic es un continuo quiero y no puedo que no termina de funcionar, unas lastima por que detrás de todo había una gran historia de la que apenas si vimos atisbos.

viernes, 8 de octubre de 2010

Daredevil & Spiderman: Misterio Manifiesto de Tom DeFalco y Lee Weeks.

Serie limitada protagonizada por Spiderman, pero con un papel clave de Daredevil ya que enlaza con lo narrado en la saga Diablo Guardian de Kevin Smith y Joe Quesada y trata de aclarar lo sucedido con Mysterio, el cual presuntamente se suicido al final de la misma.

Miniserie de tres números en origen, en España fue publicada dentro del tomo mensual de Spiderman en su volumen previo a la renumeración con la llegada de JMS (lomo rojo) números 28 al 30, los autores de la mini fueron clásicos entre los clásicos ya que Tom DeFalco (Thor, Spiderman...) se encargaría de los guiones y Lee Weeks (Daredevil, personaje para el que realizaría su primer trabajo importante en Marvel) de los lápices, contando con los no menos veteranos Bob McCleod (Superman) y Steve Oliff (Spidergirl) a las tintas y al color de forma respectiva.

La historia permite enlazar los caminos de DD y de Spidey a través de la figura de Misterio el cual presuntamente se había suicidado en las páginas de Diablo Guardian, saga en la que Kevin Smith y Joe Quesada relanzaron al cuernecitos, cuando Smith se ocupo de los guiones de Daredevil se dio cuenta que necesitaba un villano “en la sombra” que justificase todo lo que tenía planeado, ante la imposibilidad de usar a Kingpin para evitar ser repetitivo y ante la supuesta parquedad y endeblez de la galeria de villanos de Daredevil, recurrió a un clásico villano arácnido: Misterio, contando para ello con el beneplácito de la oficina arácnida, con lo que no contaba era con “permiso” para cargarse al villano, cosa que finalmente hizo creando por ello un serio problema cuando en la colección del trepamuros (desconocedores de los planes de Smith) enfrentaron a Misterio con Spidey aun a pesar de que se suponía que estaba muerto.

Esto, aparte de decir muy poco de la comunicación editorial, que hoy probablemente se solucionaría en una ficha perdida, justifico entonces la creación de esta serie limitada, en ella lo que se trataría de resolver es quien era el Misterio al que se enfrento Spidey y dejar claro si Quentin Beck estaba o no realmente muerto.

Para explicarlo DeFalco realiza una miniserie bastante dinámica, aunque algo confusa que falla en cierta medida en su objetivo principal, el comic, muy bien dibujado por un Lee Weeks que como siempre se muestra tan buen narrador como poco espectacular, basara su trama entorno al secuestro de Spidey, DD, Jamenson, la ex de Beck y su nuevo novio por parte de un Misterio que durante gran parte de la saga parece ser el propio Beck resucitado ya que al fin y al cabo se supone que es el maestro de la ilusión.

La historia sirve para mostrar el profundo conocimiento que DeFalco tiene sobre el trepamuros, del que no en vano fue guionista durante muchos años, y para poder ver a Daredevil sonreír de nuevo, ya que los gases alucinógenos de misterio retrotraen a Matt a la época más feliz de su vida, la época de Nelson&Murdock, con Karen como secretaria y con una carrera como héroe recién iniciada y llena de luz, sirve además para establecer paralelismos entre Daredevil y Spiderman, ya que por entonces Matt acababa de perder a Karen y Peter pensaba que había perdido a Mary Jane, siendo en este aspecto bastante más interesante que la miniserie de Jenkins y Winsdale.

Finalmente y tal vez para no estropear el dramatismo de Diablo Guardián, algo que por otra parte hubiera sido muy sencillo e incluso legitimo, no en vano Smith se cargo el personaje sin más y sin decírselo a la oficina arácnida, se desvela que Beck esta realmente muerto y se muestra quien estaba detrás de todo, dejando además la puesta abierta al regreso de Misterio como villano pero sin Beck detrás, aunque claro luego guionistas como el propio Smith o Peter David se encargarían de liar más el asunto, pero ese es otro tema.

Un comic pues de cierta relevancia para el hombre sin miedo ya que sirve para cerrar definitivamente su relación con Misterio a la par que permite recordar que el personaje no fue siempre un oscuro y torturado vigilante, lo cual en los tiempos que corren no esta de más.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Daredevil/Spiderman de Paul Jenkins y Phil Winsdale

Si el otro día veiamos la miniserie protagonizada dentro del sello Marvel Knights por Punisher y Daredevil, dos de los más importantes personajes urbanos de Marvel, hoy el cuernecitos comparte cabecera con el tercero en discordia dentro de este ambito: Spiderman.

La miniserie de cuatro números titulada Marvel Knights: Daredevil/Spiderman fue publicada en los USA con fecha de portada enero-abril de 2001, no mucho más hubo que esperar en España y es que en Agosto de ese mismo año su primer número fue incluido en el número 18 del Daredevil volumen V con el objetivo de ampliar las distancias con los USA en lo que a la serie regular se refiere ya que los continuos retrasos de la colección en su país de origen había obligado incluso a parar la colección en España.

La labor creativa del comic fue realizada por Paul Jenkins (Cvil War: Front Line) a los guiones, Phil Winsdale (Marvel Knights: Daredevil) a los lápices y el ya mítico Tom Palmer (Uncanny X-Men) a las tintas, el guionista estaba por entonces en camino de convertirse en un autor “hot” algo que finalmente no lograría, y es que el éxito de la maxiserie MK: Inhumanos y el proyecto de Lobezno: Origen habían convertido al guionista británico en un autor de moda status que sobre todo debido a su mediocre trabajo en Spiderman no consolidaría, sea como sea lo cierto es que se trata de un competente guionista que pese a contar con varias mediocridades en su haber rara vez ha firmado un guión que pueda considerarse como malo y cuenta en su currículo además de con las obras ya mencionadas etapas bastante interesantes en series tan dispares como Hellblazer o Hulk, en lo que al dibujante se refiere este trabajo no sería su último contacto con el personaje ya que sus lápices se pondrían al servicio de Bob Gale en su saga para la serie regular del mismo, su estilo fluido y de buen narrador con un ligero toque realista, sin ser nada del otro mundo se muestra cuando menos efectivo, destacar también las portadas a cargo de Alex Ross (Marvels) el cual no realizaría aquí precisamente su mejor trabajo.

Entrando ya en la miniserie en si, es innegable que Spiderman y Daredevil tienen muchas cosas en común: ambos son vigilantes de corte urbano, ambos son casi símbolos de New York y ambos tiene una base originaria muy semejante ya que no hay que olvidar que DD al principio era poco más que Spiderman de segunda, sin embargo son también muchas las diferencias que les separan, dicotomías que sin llegar a los niveles de los mucho más icónicos Batman y Superman, si se les asemejan: donde uno es oscuro, duro y con una vena más detectivesca, otro es optimista, luminoso y más puramente superheroico, donde uno es lacónico y en ocasiones terrorífico otro es gracioso y parlanchín, son estas, entre otros elementos, como por ejemplo que ambos personajes sean amigos y conozcan sus respectivas identidades secretas, las dicotomías que hacen que una historia con ambos personajes pueda ser muy interesante como por ejemplo la ya mítica Saga del Comepecados (Spectacular Spider-man 107-110) donde Peter David realiza un excelente trabajo de caracterización de ambos personajes y su particular relación.

Desgraciadamente este no es el caso de MK: Daredevil/Spiderman obra que puede ser incluida sin genero de duda entre los trabajos más mediocre de Jenkins, la historia se centra en los ataques continuos que los intereses de Kingpin están sufriendo a lo largo de la ciudad, ataques que atraen a atención de DD y Spidey preocupados ante la posibilidad del estallido de una sangrienta guerra de bandas, la trama termina girando hacía otra parte completamente alejada de la que partía, y supone el retorno de un cadavérico (nunca mejor dicho) Vibora que pretende vengarse de DD al que acusa de su muerte y de paso satisfacer al demonio (¿¿¿???) entregándole almas puras.

La historia que es confusa de principio a fin se ve complementada con la aparición de la Viuda Negra que ayuda a Foggy a encontrar pruebas necesarias para librarse de Fisk como cliente, ya que este trata de utilizar a Matt/DD como abogado de sus intereses, bajo la premisa de que si estos son atacados el conflicto puede resultar sangriento lo cual no deja de ser cierto; sin embargo lo que no parece tener demasiado sentido es que utilice ese argumento para tener a Matt como abogado cuando realmente lo que quiere es que DD detenga a los “malos”, podría tener sentido si quisiera tocar las narices a Matt, pero entonces lo que es totalmente ilógico es que este se preste a ello, lo que torna la idea que podía ser interesante, en un conflicto moral que no es tal ante lo impostado e irrelevante del mismo.

Sea como sea, Jenkins parece obsesionado por multiplicar a lo largo de la miniserie el numero de personajes por página, y así a lo largo del comic harán acto de presencia el Zancudo, Gladiador II y el Búho los cuales serán solo herramientas que Víbora usa para atraer a DD, lo cual, todo sea dicho, tampoco tiene mucho sentido, ya que un ser de ultratumba como el, esta bastante claro que podría acercarse a DD sin montar tanto rollo, la resolución final de la trama aparte de algo confusa (todavía hasta donde yo se nadie ha aclarado que paso exactamente con el Búho, ya que al final se redime con un sacrificio que parece definitivo, pero lo cierto es que no mucho después estaba por hay danzando como si tal cosa), deja un sabor amargo de oportunidad desperdiciada ya que aparte de unos pocos diálogos interesantes aunque excesivamente obvios, en lo que Matt recrimina a Peter que se tome todo a guasa mientras que Peter estalla ante su permanente laconismo, la interactuación entre DD y Spidey es casi nula, tirando por tierra lo que realmente podría dar interés a un proyecto como este.

lunes, 4 de octubre de 2010

Daredevil vs Punisher de David Lapham.

Uno de los grandes del comics independiente se pasa al mainstream para continuar la senda de enfrentamientos entre Daredevil y Punisher, una senda iniciada hace ya tantos años por uno de los idolos y referencias del David Lapham, autor de la limited: Frank Miller.

Concebida como una miniserie de 6 números en origen, en España se publicó como complemento a la serie regular del personaje en Marvel Knights: Daredevil volumen II números 14-19, la miniserie cuenta con guión, lápices y tintas de David Lapham uno de los gurus del comic independiente gracias a su obra Balas Perdidas, el autor había iniciado su regreso al mainstream (donde había iniciado su carrera a principios de los 90) en 2004 con una saga en 12 números de Batman donde solo se ocuparía del guión., y poco a poco lo iria consolidadndo con comics como este o diversas colaboraciones con Lobezno o de nuevo con Batman.

Lapham que se había aficionado al mundo del comic gracias al trabajo de Frank Miller en Daredevil, tiene la oportunidad de trabajar con el personaje en esta miniserie que sin embargo se centra más en la figura del Punisher, personaje que posee un genial dicotomía con el cuernecitos, y es que mientras que por un lado aparecen como totalmente opuestos: Punisher, ejecuta a los criminales sin miramientos , mientras que para Daredevil la vida humana se torna como en algo sagrado que ha de preservarse, Punisher no cree en más ley que la suya mientras que Daredevil aunque se lo salta (para potenciarlo) cree en un sistema del que como abogado forma parte activa, por el otro lado tiene una serie de puntos en común que hace que su relación sea más de lo que aparenta: Daredevil en muchas ocasiones al borde de la locura ha estado cerca de convertirse en lo que más detesta, la mera existencia del Punisher se le aparece como un reflejo retorcido de lo que el podía llegar a ser un día, y eso es más de lo que puede soportar siendo tal vez esta una de las principales razones por las que odia con tanta intensidad a Castle, este por su parte ve en Daredevil alguien útil y tal vez incluso necesario, y aunque también ve toneladas de talento desperdiciados tal vez en Daredevil encuentre lo que él podía haber sido de haber sido su vida muy distinta.

Los enfrentamientos entre ambos personajes desde que Miller los juntara Child`s Play (Daredevil volumen I USA 183) han sido muchos y muy interesantes, destacando la labor de autores como Ann Nocenti o Garth Ennis, teniendo en cuenta todo esto, la miniserie Daredevil vs Punisher entronca con un pasado muy interesante y conflictivo entre dos de los personajes urbanos más reconocibles de la Casa de la Ideas.

La miniserie se ambienta en plena época Bendis, cuando DD ha derrotado a Fisk y se ha autoproclamado “Kingpin” de la Cocina de Infierno, una época en al que mil y un arribistas aparecieron con la intención de hacerse con los despojos del caído reino de Fisk, uno de tantos fue Cabeza de Martillo, el cual ayudado por el Chacal personajes ambos, salidos de las páginas de Spiderman, en el caso del segundo presuntamente muerto hace años y conocido ahora simplemente como El Profesor, los cuales consiguen consolidar una posición de poder en la zona, algo que ni DD ni Castle que además con un pasado muy oscuro relacionado con el Chacal, ya que este en la primera aparición del personaje trato de engañarle para que matara a Spiderman. están dispuestos a consentir, sin embargo sus diferentes métodos terminan entorpeciéndose entre si, y el enfrentamiento entre dos los dos se hace casi inevitable, esto unido a la presencia del Chacal, termina por desquiciar a un Castle que a punto esta de matar accidentalmente a un inocente, mientras se desarrolla la acción en segundo plano asistimos a la destrucción y muerte de una familia casi entera cuando un joven admirador del Punisher trata de seguir sus pasos sin demasiado éxito, una historia sordida y oscura, muy adecuada para ambos personajes, con un dibujo tal vez algo fiesta, pero en todo caso funcional y más que adecuado para la historia que se esta contando (destacando unas portadas muy interesantes que completan un sangriento combate entre DD y Punisher) y que presenta varias lecturas invitando a la reflexión, por un lado aunque DD consigue evitar que Castle mate a Cabeza de Martillo y al Chacal (aquí Lapham se marca una frase genial que permite ampliar el conocimiento del porqué de es odio mutuo entre DD y Punisher y es que como exclama Matt “es lo que más odio del Punisher, me hace proteger a la escoria, me hace sentir sucio”), y los mete en la cárcel, no puede evitar que el segundo desde allí siga dirigiendo sus actividades criminales, por otra parte Castle con sus acciones y su influencia se convierte en cierta medida en responsable de la muerte del chaval que le admira y de su padre ante unos mafiosos a los que el chaval termina disparando, jugando aqui el autor con una interesante paradoja, y es que la pistola que le daba seguridad, que pensaba que el mantenía a salvo, termina siendo su condena posibilitando las brutales represalias, en cierta medida y salvando las distancias, esto recuerda a la genial Ruleta, mostrando las influencias negativas que los justicieros pueden ejercer en la gente.

De esta forma lo más interesante de la serie, además de lo dinámica y entretenida que resulta esta en la poderosa reflexión que sobre ambos personajes, sus diferencias y sus semejanzas, presenta el comic, una reflexión que no por vista otras veces deja de ser interesante e incluso necesaria marcando la diferencia entre un héroe y otra cosa muy distinta.

viernes, 1 de octubre de 2010

Daredevil Redención de David Hine y Michael Gaydos.

Enmarcada de nuevo dentro del sello Marvel Knights, Daredevil: Redención de David Hine y Michael Gaydos uspuso en su momento todo un impacto, veamos porqué.

Publicada originariamente en forma de miniserie entre Marzo y Agosto de 2005, en España la pudimos disfrutar en un tomo 100% Marvel de la mano de Panini, la serie contó con los guiones del entonces semidesconocido David Hine (Distrito X, Silent War) y con el dibujo de Michael (Alias) Gaydos, destacando también las impresionantes portadas de Bill Sienkiewicz.

El guionista que apenas acaba de empezar en el comic comercial USA demostró muy rápido su buen hacer siendo esta mini un claro ejemplo de ello, en su trabajo muy ligado a la franquicia mutante destacan comics como Distrito X, su continuación Mutopia X, así como sus consecuencias en Decimatión con los 198 o en Civil War con Civil War: X-Men, siendo también relevante su trabajo en El Hijo de M y su secuela, Silent War , fuera de Marvel y más allá de sus primeros trabajo en su Reino Unido natal destaca su labor en Spawn, y sobre todo sus trabajos para DC en series como The Brave and the Bold o Detective Comics.

Por su parte Michael Gaydos es sobre todo conocido por su excelente labor en Alias, serie donde junto B. M. Bendis creo uno de los personajes más carismáticos de la Marvel de los últimos tiempos: Jessica Jones; gran narrador y excelente reflejando expresiones y sentimientos, su estilo claro-oscuro y algo fiesta, le mantiene lejos de las luces del estrellato, pese a ser un magnifico dibujante.

La llegada de Hine al comic comercial americano si no impactante si resulto sorprendente, la calidad, madurez e inteligencia de sus comics, llamaron inmediatamente la atención, en un medio muy dado a guionistas que más allá de frases “molonas” y fuegos de artificio poco tiene que ofrecer, Hine sin embargo ofrecía otras cosas, en Distrito X, consiguió escribir una de las mejores serie policíacas de la historia de Marvel, un comic en la línea (aunque ligeramente inferior) de la excepcional Gotham Central en el que sin embargo se acusaba a Hine de que, si bien el comic era muy bueno, el que estuviera o no Bishop como protagonista era secundario, es más muchos se decía que casi sobraba, y es que la historia e ideas que Hine allí planteaba podían funcionar igual de bien con o sin el hombre X.

Algo parecido se dice de la obra que nos ocupa y es que Daredevil: Redención narra como en un perdido pueblo de la América profunda, el asesinato de tres niños es endilgado casi sin pruebas a unos jóvenes “diferentes” , jóvenes con ideas y formas muy lejos de la América más ultraconservadora que representa RedemptionValley, jóvenes a los que les gusta el heavy, que tiene largas melenas y que no encajan con los parámetros de una sociedad que a las primeras de cambio les acusa de satanismo, iniciando un juicio paralelo en el que los jóvenes nada tienen que hacer.

La historia (inspirada en un hecho real), presenta a Matt llegando a RedemptionValley, con la intención de salvar la vida de los acusados, misión que se convierte casi en imposible frente a un jurado lleno de prejuicios que pese a la total ausencia de pruebas ya tiene la sentencia decidida.

Hine aprovecha la historia para mostrarnos una América muy distinta al que habitualmente podemos ver, una América llena de prejuicios, incapaz de aceptar lo diferente, una América claustrofóbica (sensación que se ve incrementada por el trabajo de Gaydos, que vuelva a lucirse en esta obra), endogámica, temerosa de la mano de un Dios símbolo aqui de miedo y represión, el retrato de Hine es escalofriante, duro, sin concesiones, un retrato en el que Matt se torna en mero acompañante y en el que Daredevil parece sobrar por completo...pero cuando más parece que esto es así, Hine vuelve a sorprendernos y al final la presencia de DD se ve justificada, y es que el guionista británico juega con gran habilidad con la dicotomía de justiciero/abogado, cuando años después y tras fallar todas las apelaciones, Joel (uno de los acusados) suplica a Matt que se convierta en DD y lo saque de allí (la acción se sitúa en plena época Bendis, con la identidad de DD en entredicho) y este aunque llega a fantasear con la posibilidad finalmente opta por no hacerlo ya que pese a recibir una clara de lección de que no debería, cree y respeta el sistema judicial., lo que vuelve a entroncar con la contradicción casi esquizofrénica de un personaje que pese a todo tiene una doble vida donde bordea y a veces sobrepasa ese sistema.

Al final la historia ofrece una tardía, pero convincente retribución, y de nuevo Daredevil, como ya le ocurriera durante la antes, donde Matt y solo Matt es quien puede hacer algo, recibe una importante lección: la violencia, no siempre es la respuesta, en realidad pocas veces lo es, idea que enlaza así con elementos del discurso de la etapa de Nocenti en la serie, o yendo más allá con Miller y su “Ruleta”, esto es, Daredevil en estado puro, y es que si algo hace Hine en Daredevil: Redención, es escribir un comic que ahonda sobre las, a veces tan precarias bases sobre las que se asienta la psique y la esencia misma de este magnifico personaje.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Daredevil Ninja de Brian Michael Bendis y Rob Haynes.

El primer acercamiento de Brian Michael Bendis al personaje no se produjo en la serie regular del mismo, si no es esta miniserie hoy casi olvidada, pero que por ser precisamente el primer trabajo publicado de Bendis con DD tiene un cierto valor histórico.

La miniserie englobada una vez más en el sello Marvel Knights (increíble pero cierto, un personaje con más de 40 años de historia apenas había protagonizado miniseries antes de la llegada del mencionado sello), fue publicado entre el 2000 y el 2001 y como era habitual en esa época dentro de muchos productos del sello, sufrió un importante retraso ya que el número 1 tiene fecha de portada de diciembre del 2000 y si bien el 2 la tiene de enero de 2001, el número 3 data de mayo de ese mismo año, en España la miniserie no llego hasta principios de 2003 recopilada en su globalidad en una única grapa de la mano de la extinta Forum.

En lo que respecta a los autores, poco se puede decir ya que no se haya dicho de Bendis y de su labor en DD, más allá de que el trabajo realizado en esta mini para nada anticipa los derroteros que más tarde iba a tomar su larga etapa al frente del personaje, en cuanto al dibujo y las tintas el autor será Rob Haynes el cual ya conocía al cuernecitos al haber realizado el MK: Daredevil 12 USA un fill-in en plena saga Mack-Quesada, su estilo descuidado, muy centrado en los primeros planos y con fondos muy pobres no resulta a priori atractivo, pero lo cierto es que leída la historia, resulta muy adecuado para lo que quería contra Bendis, estando las peleas (principal ingrediente de la historia) muy bien coreografiadas, el color sería realizado por David Self habitual colorista de Haynes que realiza un más que correcto trabajo.

Entrando ya en la historia en si, lo cierto es que como se señalabamos antes, poco de lo que en ella se narra hace adivinar nada de lo que luego supondría el trabajo de Bendis con el personaje, la historia como su nombre bien indica se centra en la vertiente más oriental del personaje, una vertiente que solo Miller (padre de la misma) y en mucha menor medida Chichester habían tratado con profundidad hasta entonces, la mini bebe de la etapa Miller de principio a fin ya que supone la recuperación de La Casta, La Mano, Piedra así como un fantasmal Stick y en ella se encuentran todos los ingrediente típicos y tópicos de este tipo de historias: peleas, acción, un objeto mágico, la búsqueda de un elegido por parte de dos bandos que quieren controlarlos, reencarnación etc.

El guión de Bendis (que carece de casi todos los elementos que le caracterizan) se muestra algo timorato en muchos elementos como si no terminara de dominar el género sobre el que escribe, ni el personaje al que luego sabría manejar tan bien cayendo reiteradamente en al descripción de los poderes de Matt (algo bastante común, por otra parte en los guionistas del personaje) en lugar de cómo haría más tarde dejar que el dibujo sea quien transmita la “sensación” de esos poderes al lector.

En cuanto al argumento en si, Bendis aprovecha para profundizar un poco más en los orígenes de La Casta (samuráis) y de La Mano (ninjas) a través de mitos y leyendas japonesas en torno a la figura de un héroe mítico que se reencarna cada cierto tiempo y cuyo control por parte de La Mano hay que evitar a toda costa, en todo ello juega un papel muy importante el bastón que Stick dejo a Matt ya que el senseí como anterior encarnación del elegido usaba el mismo como simbólica espada mítica asociada siempre al héroe.

La Casta tras poner a prueba a Matt y demostrar este que esta de sobra preparado para ayudarles, se enfrenta a La Mano para hacerse con el control del bastón y descubrir la identidad del futuro héroe identidad que permite enlazar con la saga “Diablo Guardián” de Kevin Smith, en un guiño muy bien ejecutado por Bendis.

Sin ser gran cosa, el comic resulta entretenido, bien contado pese a sus defectos y hasta graciosa por momentos (el permanente “odio el rollo ninja” de Matt), una comic en el que los combates y la acción están por encima de la historia en si pero que pese a ello permite pasar un buen rato, un trabajo interesante en definitiva aunque lejos de la trascendencia y calidad de la posterior etapa del guionista con el personaje, lo cual no tiene nada de malo, ya que Ninja lo único que pretende es entretener, y eso lo consigue de sobra.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Daredevil: Father de Joe Quesada.

Siguiendo con la retrocontinuidad, si DD Yellow o en DD The Man Without Fear mostraban distintas versiones del origen del personaje, Daredevil: Father, juega con la figura de una pieza clave en la esencia de Daredevil, su padre Jack “Batallador” Murdock, y lo hace desde una perspectiva muy distinta a Daredevil: Jack Battli´n Murdock.

Daredevil: Father concebida inicialmente como una miniserie de cinco números, que sin embargo al final tuvo seis, se trata de un proyecto de compleja publicación tanto en los USA como en España, enmarcada en el sello Marvel Knights, la miniserie supuso el regreso al tablero de dibujo del editor in chieff de la casa, Joe Quesada, el cual (portadas aparte) llevaba alejado de los lápices desde su estancia en la serie regular del cuernecitos, las ocupaciones propias de su cargo, y una clara falta de planificación hicieron que la miniserie que empezó a publicarse en Octubre de 2004 no concluyese hasta finales de 2006, un retraso que también afecto a su publicación en España, y es que la miniserie incluida como complemento en la serie regular del personaje tras su renumeración, se publico entre los números 1 y 5 de MK: Daredevil volumen II y no se pudó concluir hasta el número 13 de la , los retrasos de esta índole que de por si son graves, lo son más en este caso y es que, ¿cómo va a exigir Quesada a nadie que entregue a tiempo si el mismo es incapaz de hacerlo?, en fin….

Dejando estos menesteres y pasando a los creditos del comic, este cuenta con los guiones y dibujos del propio Quesada mientras que las tintas y el color corren a cargo de Danny Miki (Xtreme-X-Men) y Richard Isanove (Lobezno: Origen), dos de los nombres más prestigiosos de la casa, no iba a ser menos estando el jefe de por medio.

La historia que Quesada plantea parte de una idea interesante en la que la figura del padre juega un papel central en la vida de los cuatro personajes que sustentaran la historia, una historia en la que actos heroicos del pasado volverán no como tales si no más bien como pesadillas, una historia sobre las consecuencias de las acciones que se realizan aun con lo más loables fines, y en la que el destino de los cuatro personajes estará entrelazado de una u otra forma por la figura de sus progenitores.

Estos personajes serán, el propio Matt Murdock cuyo padre trato de inculcarle que estudiara y fuera alguien en la vida, pero cuyos actos le enseñaron todo lo contrario, ya que Matt no ha podido olvidar como Jack fue un en tiempos un mero matón del mafioso local; Nestor Rodríguez “Nero”, poderoso empresario y luchador en tiempos por los derechos de los hispanos en Norteamérica, vio a su padre morir entre sus brazos sin que Daredevil llegara a tiempo de evitarlo; Maggie Farell cliente del despacho de Matt a quien acude en busca de ayuda por haber contraído un cáncer por los productos químicos de una empresa y la identidad de cuyo padre será una de las sorpresas más impactantes de la historia, y Sean Farell marido de Maggie, un antiguo vecino de la Cocina del Infierno que conseguiría salir del barrio y cuyo padre también tendrá un importante relación con Jack Murdock.

La historia se enmarca en una ola de calor terrorífica que asola un New York, que se encuentra inmerso en plena ola de crímenes de un asesino en serie conocido como Johny “Cuencas”, por su costumbre de arrancar los ojos a sus victimas mientras aun están vivas, Murdock más preocupado por completar la erradicación del crimen en la Cocina del Infierno (la historia esta ambientada en plena época Bendis, cuando Matt se había proclamado “rey” del barrio) que en otra cosa, no se interesa en lo más mínimo por este asunto, hasta que descubre por la malas que todos los asesinados son o han sido clientes de su bufete, las pistas parecen conducir a Sean, pero las apariencias siempre engañan y la resolución de la trama dejara a Matt impactado, y agradeciendo a su padre, que pese a haber cometido errores, supo rectificar a tiempo, y finalmente darle esperanzas.

Antes de llegar a todo esto, han pasado 6 largos números en los que Quesada, dispuesto a marcar diferencias con su anterior etapa dibuja a un Daredevil masivo (nunca mejor dicho, a veces parece más Hulk de rojo más que DD), abusa de las pantallas de televisión como hilo conductor de la historia e inventa a un patético grupo de superhéroes nuevo Los Santeros, dirigidos por Nero y cuyas apariciones más allá de lo ridículo de vestimentas o actitudes solo sirven para ver a DD vestido de samurai y cargando contra ellos sobre una moto con una lanza cual caballero medieval (sic).

La historia en si parte de una buena idea y el final es impactante, pero su desarrollo lento y anodino, su dibujo totalmente erróneo para lo que se supone que es DD, y su casi total falta de planificación que trasmite la sensación (casi certeza) de que las cosa pasan por que si, hacen de Father poco más que un experimento visual de manos de un Quesada desbocado que en abusa de splash pages y de recurso estilísticos que solo complican la lectura, en definitiva DD: Father se trata de una obra mediocre que no solo podía haber sido contada en lo cinco números inicialmente previstos si no que incluso así sobrarían números.

Pero aún con todo esto, más allá de la morosidad narrativa, de lo fuera de personaje que esta el protagonista central de la obra, de la sobreabundancia de momentos ridículos o de lo inadecuado del dibujo, lo peor de Father no es nada de esto.

La retrocontinuidad (el visitar el pasado de un personaje y reescribirlo aprovechando los huecos dejados en sus orígenes o reinterpretando estos) es un arma tan maravillosa como peligrosa depende de quien la esgrima y de su talento, el concepto puede dar para un innecesario pero bello ejercicio de nostalgia (Yellow), para revisitación que roza la maestría (El Hombre Sin Miedo) o para escribir una carta de amor a la esencia del personaje (Jack Battli´n Murdock), por desgracia también puede servir para todo lo contrario, puede servir para envilecer al personaje, y ese es el principal problema de Father, convertir un acto de heroicidad y sacrificios puro, en el que además el protagonista pierde la visión, en algo que degenera en maldad habida cuenta de las consecuencias de salvar la vida a esa persona, terminan contagiando la mismas bases sobre las que se asienta Daredevil, al cuestionar su misma heroicidad de base, lo que Quesada hace en Father además de gratuito, es dañino, y esa es la peor de las maneras de usar la retrocontinuidad, que como decíamos es un arma de doble filo, por desgracia Quesada se cortó y con ello daño también al personaje.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Daredevil: Jack Battli´n Murdock de Zeb Wells y Carmine Di Giandomenico

Todo superhéroe tiene un elemento motivador, que más allá de sus poderes le lleva a tomar una la elección sobre que hacer con ellos, en el caso de Daredevil ese elemento motivador tiene nombre y apellidos: Jack “Batallador” Murdock, padre de Matt y cuya vida y muerte ejercen aún hoy una influencia gigantesca sobre Daredevil, esta miniserie trata de ahondar en la figura de un personaje en el que, pese a todo, nunca se ha profundizado demasiado.

Encuadrada dentro del nuevo enfoque del sello Marvel Knights, compuesto ahora por miniseries, que tanto dentro como fuera de continuidad, exploran aspectos o puntos de vista nuevos sobre los personajes de la casa y que tiene como obra más emblemática hasta ahora el Silver Surfer: Requien de JMS y Essad Ribic, Daredevil Battlin´Jack Murdock se trata de una miniserie de cuatro números que explora uno de los personajes más importantes, y sin embargo menos usado de la mitología de Daredevil; su padre Jack Murdock.

Razón fundamental por la que Matt inicio su carrera como Daredevil (algo bastante matizado en las páginas de El Hombre sin Miedo de Miller y Romita Jr.), Jack Murdock sería también clave en su vocación profesional, ya que su pasión por la justicia se inicio en el momento en el que (siendo aún niño), Matt comprendió que incluso su padre se podía equivocar y cometer una injusticia, y que para corregir esas equivocaciones, esas injusticias, debía haber reglas (leyes) que alguien habría de defender.

La figura de Jack “Batallador” Murdock se agiganta a la hora de definir al personaje si tenemos en cuenta su misma esencia; Matt prometió en vida de su padre no recurrir a la violencia, como había hecho él toda su vida, sin embargo ¿qué es, Daredevil, si no una respuesta violenta a los conflictos que el abogado Matt Murdock no puede resolver?, así, bajo este prisma Daredevil puede ser tanto la máscara que Matt se pone para ocultar la vergüenza de haber “mentido” a su padre, como la máscara que le permite alcanzar la libertad, que si cumpliera esa promesa, nunca podría alcanzar.

Sea como sea tanto por su presencia como sobre todo por su ausencia, la figura de Jack “Batallador” Murdock apenas si ha sido esbozada, antes de la llegada de Miller sabíamos que el padre de Matt era un boxeador de segunda fila viudo y semiacabado que vio como la vida le daba una segunda oportunidad relanzando su carrera y llegando al mismísimo Madison Square Garden, sin embargo, su representante, un mafioso de poca monta llamado “El Arreglador”, le amenaza de muerte para que pierda ese combate, cosa que Jack no hará ya que se niega a rendirse delante de su hijo, el asesinato de Jack, inicia la carrera de Matt como justiciero que no duda en vengarse, esto es lo básico; sin embargo como decíamos antes, Miller introduzca de una forma u otra muchos matices, primero descubrimos que Jack no era viudo, la madre de Matt, Maggie, incapaz de asumir la espiral de violencia en la que se había convertido la vida de Jack, decide dejarlo, quedando Jack solo y con Matt apenas si recién nacido, también descubrimos, que antes de retomar su carrera como boxeador, Jack se había visto obligado a trabajar de matón para “El Arreglador”, un trabajo que lo estaba destruyendo por dentro y del que escapo por pura fuerza de voluntad, por otra parte, Miller nos mostró como la venganza emprendida por Matt tras el asesinato de su padre no acabo del todo bien, y aún pasarían unos años antes de que este asumiese su destino.

Con todos estos matices, Zeb Wells coargumentista y guionista de la obra, y Carmine Di Giandomenico coargumentista y dibujante, estructuran una miniserie en cuatro números, que nos relata el último combate de Jack “Batallador” Murdock, cada capítulo nos relata un asalto del combate a la par que a modo de flashback nos cuenta la historia de Jack; antes de entrar en esta y por hablar un poco de los autores; Zeb Wells es un guionista de la nueva hornada marvelita, corresponsable del Brad New Day arácnido y en teoría dotado para el humor y el enfoque menos superhéroico, de momento, tal vez a día de hoy, este Daredevil: Battlin´Jack Murdock, sea su mejor obra, en lo que sin duda influye el italiano Carmine Di Giandomenico que como decíamos también es coargumentista del comic; dotado de un estilo visualmente muy atractivo, cargado de fuerza y expresividad, Di Giandomenico está tiene un trazo simple pero efectivo que en ocasiones recuerda y mucho al del gran Tim Sale, lo que le ha permitido iniciar un prometedora carrera en el comic comercial USA.

Entrando ya en el análisis de la obra en sí, lo cierto es que si por algo destaca esta miniserie es por el enorme respeto y cariño que transmite por la mitología del personaje, al leer el comic, y al contrario de lo que sucedía con la lamentable Father (que no hacía sino envilecer el origen del personaje), uno tiene la sensación de que Daredevil, su pasado su entorno y su misma esencia se ven enriquecidos, detalles como la presencia de una atractiva y entrañable Josie (personaje recurrente en la etapa Miller, como una envejecida dueña de un bar que siempre acababa con la ventana rota por las peleas de DD), o de un infante Turk que ya apunta manera de rufián, son un claro ejemplo de cómo en ocasiones la “retrocontinuidad” puede ser una herramienta maravillosa.

Daredevil: Battlin´Jack Murdock, es sin duda una de esas ocasiones, el gran trabajo de sus autores permite empatizar casi desde el principio con la trágica figura de Jack, un perdedor con muy malas cartas en la vida que sin embargo no está dispuesto a rendirse y más tras la llegada de Matt a su vida; un hombre lleno de defectos, pero fuerte y firme como una roca, que está dispuesto a dejarse vencer (contradiciendo a su misma esencia) solo para salvar la vida a un hijo al que cree débil e indefenso, y que finalmente al darse cuenta de que este es más que capaz de valerse por sí mismo (uno de las grandes sorpresas de la mini, por otra parte muy bien traída), se niega a rendirse, se niega a caer, no solo para dar ejemplo a su hijo, si no para conseguir algo de dignidad ante un mundo que solo le ha maltratado, un sacrificio final (un sacrificio muy distinto al que creyó tener que hacer en un principio) que no será en balde, ya que sentará las raíces de una de las figuras heroicas más importantes del mundo a la par que contribuye a matizar o incluso a alejar las reflexiones sobre motivos ocultos en la mascarada de Matt, antes de morir, Jack supo que su hijo podía valerse por sí mismo, que no era débil y que no iba a caer, que aunque al violencia no fuera su repuesta, si era necesario podría usarla, y no se sintió avergonzado, no se sintió engañado, se sintió feliz y listo para irse.

En fin un comic magnifico del que si acaso cabe mencionar la edición española, donde la mini se ha incluido en los números 27 al 30 de la colección regular del personaje (MK: Daredevil volumen II, VI del global, si contamos Forum y Panini), una decisión no exenta de polémica (por aquello de obligar a pagar un sobreprecio a aquellos que solo quieran la serie regular) que al menos permite que este gran comic no quedará inédito en nuestro país.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Daredevil Yellow de Jeph Loeb y Tim Sale

El origen de los grandes héroes del comic es revisitado una y otra vez, cada cierto tiempo surgen proyectos que desde el cambio o desde la nostalgia regresan a esos primeros años del héroe, si el antes veíamos el origen del hombre sin miedo desde el primer enfoque ahora de la mano de Jeph Loeb y Tim Sale, lo veremos desde el segundo.


Daredevil Yellow fue una miniserie de seis números publicada bajo el sello Marvel Knights entre Agosto de 2001 y Enero de 2002, en España se publico en un bonito tomo en tapa dura en el año 2002 por parte de la extinta Forum, una edición muy buena, con todas las (excepcionales) portadas, un prologo de Stan Lee y unos cuantos bocetos como extras.

El proyecto cabe enmarcarse dentro de las colaboraciones entre Loeb y Sale, colaboraciones de las que han salido comics tan interesantes como Batman: El Largo Hallowen, su secuela Dark Victory, Superman Las Cuatro Estaciones, o “los trabajo de colores” para Marvel como Spiderman Blue, o Hulk Gray, son por regla general proyectos ambientados en los primeros años del héroe en cuestión, donde Loeb gran fan de la época más clásica de los héroes (algo que ha demostrado con creces en su etapa en Superman) realiza guiones que desde la nostalgia y el respeto tratan o bien de evocar o bien de imitar el tomo y estilo de esos tiempos primigenios, el gran atractivo de estas colaboraciones reside sin embargo en Tim Sale, excepcional dibujante lleno de garra y fuerza, cuya sola presencia justifica de por si la compra de un comic, artista capaz de combinar espectacularidad con narratividad, Sale demuestra un manejo de la composición de página y de los personajes que en ella se mueven que para si quisieran muchos de los artistas más hot del momento.

Entrando en lo que a Daredevil Yellow se refiere, el proyecto surge por las ganas que Sale tenía de dibujar al personaje y Loeb lo enfoca de manera casi idéntica que el resto de proyectos con el dibujante para la Casa de las Ideas en la época, así si la historia empieza con Matt recordando su pasado a través de una carta que escribe a Karen Paige el amor de su vida recientemente asesinada a manos de Bullseye, Matt rememora sus orígenes y como conoció a Karen y recuerda de paso sus primeras historias aquellas escritas por Stan Lee y dibujadas por autores como Bill Everett o Wally Word, historias donde Daredevil se enfrenta vestido de amarillo (de ahí el titulo) a villanos tales como Electro, el Buho, o el Matador, a la vez que vive un extraño triangulo amoroso o es contratado por los 4F como abogado, Loeb cuyo trabajo en algunas ocasiones más que homenaje parece copia del de Lee, rememora de esta forma la inocencia inicial de un héroe muy lejano de la oscuridad que la llegada de Miller traería, un héroe simpático que disfruta con lo que hace y cuyo traje amarillo por su propia luminosidad contrasta con el posterior traje rojo o con la oscuridad de las escenas ambientadas en el presente, siendo clave en este aspecto el gran papel el colorista Matt Hollngsworth.

El problema del comic es que las historias que rememora Loeb, más allá de la nostalgia, no eran buenas historias ya en su día, como ya se ha dicho por aquí Daredevil al principio era un personaje muy mal concebido, cuyo único elemento de diferenciación era su discapacidad que casi lo definía siendo por lo demás un Spiderman madurito de segunda, y es que el trabajo de Lee con el personaje no puede situarse ni mucho menos entre los mejores del guionista ya que Daredevil en toda esta época se movería entre historias absurdas con triples personalidades, triángulos amorosos estupidos y una galería de villanos entre triste y lamentable, por ello y pese a sus esfuerzos la historia se convierte en un homenaje nostálgico a una época que tal vez no merezca tal cosa, otro tema sin embargo es el dibujo donde Sale autentico alma mater del proyecto demuestra sus ganas y buen hacer que hacen que por si mismo merezca la pena el comic, lo que no deja de ser curioso, ya que en la época homenajeda, si Daredevil destacaba por algo era por sus excepcionales dibujantes.

Para acabar y respecto al tema de la continuidad, cabría preguntarse que si a nivel “canónico” el origen oficial del personaje es Daredevil: El Hombre Sin Miedo de Miller y Romita Jr., ¿donde queda Daredevil: Yellow?, bueno la cuestión es peliaguda ya que lo aquí descrito entra en clara confrontación con el trabajo de Miller, trabajo por otra parte también difícil de encajar con la narrado en su día por Stan Lee que es en lo que se basa Loeb a la hora de escribir esta obra, tal vez ante estas contradicciones (y viendo la calidad de una y otra obra) lo mejor sea considerar a Daredevil: Yellow un mero ejercicio nostálgico carente de todo interés más allá de su espectacular dibujo.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Daredevil: El Hombre Sin Miedo, por Frank Miller y John Romita Jr, el orígen de una leyenda.

El último trabajo de Miller con el personaje supuso un autentico Año Uno para DD, al igual que hiciera en su magnifico Batman: Año Uno, Miller reinventa el origen del hombre sin miedo contando para ello con la magnifica labor de John Romita Jr., uno de los mejores dibujantes de la historia del personaje.

Empezando por los datos técnicos, Daredevil: The Man without Fear se trato de una serie limitada de cinco números publicada entre los años 1993-1994, sus autores fueron Frank Miller a los guiones, John Romita Jr., al dibujo, Al Williamson a las tintas (el cual ya había colaborado con Romita durante su etapa regular en la serie del personaje) y Christie “Max” Scheele al color (colorista habitual en diversas etapas de la serie regular del hombre sin miedo), todos ellos editados por el gran Ralph Macchio editor también por entonces también de la serie regular del personaje.

En cuanto a su publicación en España la miniserie ha gozado de varias ediciones, en primer lugar dentro de la extinta colección One-shots de Forum donde contó con una segunda edición ante el éxito de la primera, una edición bastante digna (con prologo de Macchio incluido) aunque con cierta tendencia al “otoñialismo” si no se tiene extremo cuidado  y en segundo lugar la anunciada reedición que Panini dentro del formato BoME.

Cabría señalar también algunos apuntes creativos, en la miniserie, es conveniente remarcar que inicialmente el proyecto previsto era un One-Shot de más o menos páginas pero en todo caso un número único en el que Miller recontaría el origen del personaje, el proyecto rumoreado primero y anunciado después durante la época de Romita Jr. como dibujante regular de la serie se fue retrasando paulatinamente y es que Miller además de estar ocupado en múltiples proyectos, vio como la idea inicial crecía y crecía siendo incapaz de ceñirse exclusivamente a las páginas pensadas en un principio, el proyecto termino por transformarse en una miniserie de cinco números, cuyo guión se ha señalado en varias ocasiones estaba pensado inicialmente para una presunta (y fallida, por lo visto) adaptación cinematográfica del personaje. Como curiosidad cabe señalar que el comic vio finalmente la luz en plena época Chichester/McDaniel con el regreso de Elektra de por medio, regreso del que Miller siempre ha renegado y que le ha llevado a no volver a colaborar con Marvel salvo en proyectos conmemorativos (con motivo de los atentados del 11-S), así que esta historia, que cuenta la primera historia del hombre sin miedo es paradójicamente la ultima colaboración del Miller con el personaje.

En cuanto al proyecto en si, lo cierto es que aunque Daredevil fue creado a la altura de 1964 por Stan Lee y Bill Everett, el personaje tal y como lo conocemos se debe casi al 100% a Frank Miller y a su trabajo durante su estancia en la serie regular del personaje entre finales de los 70-principios de los 80. Miller cambio y redefinió por completo un personaje mal concebido desde el inicio, al que el autor americano supo hacer suyo desde el principio. Y es que si algo había acusado el Daredevil pre-Miller es una clara falta de definición, aunque el personaje contaba con un origen funcional (aunque nada original), lo cierto es que sus motivaciones y forma de actuar hacían de él una especie de Spiderman de segunda, que pese a contar con buenas e interesantes etapas (sobre todo gracias a la labor del Gene Colan) no terminaba de encontrar su propia voz.

La llegada de Miller supuso un tremendo vuelco a todo esto redefiniendo al personaje, oscureciéndolo y dotándole de una némesis definitiva (Kingpin), recontando su pasado, poniendo en cuestión el verdadero origen de sus poderes (a través de la figura de un sensei de juventud, Stick) y creando el que sería su primer amor, Elektra, en un genial alarde de retrocontinuidad, aprovechándose eso si de un personaje cuyo pasado era casi una tabula rasa del que apenas sabíamos nada. Sin embargo y pese a esto, era obvio que se hacia necesario recontar el origen del personaje, no tanto por que el narrado por Lee no fuera valido, si no por que se hacia imprescindible incluir todos estos elementos (Stick, Elektra, el origen de los poderes del personaje, etc) dentro de los primeros años de aventuras del héroe.

Con esta idea en mente nació Daredevil: The Man Without Fear, como no podía ser de otra manera Miller sería el encargado de contar este año uno de DD no solo por su demostrada valía en estas lides (Batman: Año Uno), si no por que el había introducido todos estos elemento en la biografía del personaje. Como dibujante para el proyecto el elegido fue John Romita Jr. autor de una de las más recordadas etapas del personaje (donde por cierto, y en nuestra opinión, desarrollaría su mejor trabajo en su dilatada e impresionante carrera en el mundo de los comics), Romita se antojaba como el complemento perfecto para una obra que ya desde un primer momento cobraba tintes de definitiva.

El guión de Miller, impactante y vibrante supone (como en el suele ser habitual) un puñetazo directo al estomago, una historia que llega al alma, un guión donde muchas de la obsesiones del autor (un hombre contra el sistema, la violencia sin concesiones, la posibilidad de marcar una diferencia si no te rindes etc) esta plenamente vigentes, en una historia que muestra casi todas las virtudes del genial autor americano y muy pocos de sus defectos. Por otro lado Romita Jr. realizaría también un trabajo excepcional, según el propio autor este proyecto es una de las cumbres de su carrera y sus ganas e ilusión se palpan en cada página, un comic deslumbrante en casi (después hablaremos del por que de este casi) todos los aspectos.

Miller mantiene los elementos básicos del origen del personaje (el accidente que le ciega, el asesinato de su padre etc), introduce toda una serie de aspectos nuevos más que relevantes. El primero se centrara en la llegada de Stick el cual se presentara al Matt tras su accidente (siendo apenas un niño) y le enseñara con dureza la forma de desenvolverse con sus habilidades, habilidades que Miller cuestiona que vengan del accidente en cuestión (o al menos solo del accidente) señalando que Matt (junto con Elektra) en uno de los pocos “elegidos” en esta generación (elegidos para poder entrar en La Casta, en su eterna lucha contra La Mano), además Miller ahonda en la personalidad de Jack Murdock (algo apenas tocado antes) y muestra como este tiene que hacer de matón de medio pelo para pagar la educación de su hijo.

Al igual que en la historia de Lee/Everett, será el asesinato de este el que desencadene que Matt se disfrace, aunque al contrario que allí Miller relata como Matt más que justicia busca venganza, causando en sus imprudentes y violentas acciones la muerte accidental de una prostituta (algo que no sería así exactamente como años después descubriríamos). Esta muerte le lleva a ser rechazado por Stick (“el chico ha fallado, no nos es útil”) y hace que no sea ese el momento en el que inicie su carrera como Daredevil, un Daredevil que como tal no aparecerá prácticamente en toda la miniserie mostrando así Miller su gran conocimiento del personaje, y es que mientras que en Batman: Año Uno, este aparece como tal casi desde el principio, consciente el autor que desde el brutal asesinato de sus padres, Wayne como tal murió y solo quedo Batman, en Daredevil: The Man Without Fear, Miller sabe que Matt es ante todo Matt, que DD es la mascara, y por eso el comic es ante todo una historia de Matt, todo esto termina marcando una clara diferencia con el origen clásico del personaje.

Tras la muerte de su padre y su fallida venganza (desde el punto de vista que solo le proporciona más dolor, nunca satisfacción), Matt va a la universidad donde conoce a Foggy y a Elektra, una Elektra de la que se enamora perdidamente, una Elektra que ya muestra claros síntomas de desequilibrio mental y cuya relación con Matt supone el regreso de Stick para amenazarle diciéndole que se aleje de ella. Tras la muerte del padre de Elektra esta regresa a Europa e inicia su tortuoso camino, mientras Matt acaba la carrera y es contratado por un prestigioso bufete de Boston, Matt abatido y sin esperazas pese a su más que prometedor futuro laboral, regresa a New York, por un encargo de su bufete aprovechando para visitar la Cocina del Infierno, donde conocerá a una niña (Mickey) que desencadenara la llegada de DD, y es que su secuestro a manos de una red de pornografía infantil (dirigida a lo lejos por Fisk) hará actuar a Matt, dándose cuenta de que realmente puede marcar una diferencia, además de que su barrio, su gente, le necesitan, el esperanzador final llega con el recuentro con Foggy y la creación del bufete Nelson&Murdock, así como con la reconciliación con Stick, que finalmente ve que es posible que haya esperanza para Matt.

La historia queda plenamente integrada en continuidad y se convierte en el origen canónico del personaje durante la etapa De Matties, en ella se descubre que Matt había estado todos estos años arrastrando en su conciencia la muerte de la prostituta y solo en esa saga consigue asumirla y superarla, muerte en todo caso, que en el especial DD/Masacre del 97 (98 en España) y de la mano de Joe Kelly descubriríamos que no fue tal, ya que en un absurdo giro argumental, Kelly relata que la prostituta sobrevivió para convertirse en María Tifoidea.

Bien como conclusión final, si el guión es excepcional y el dibujo es increíble, ¿qué ha impedido que esta historia sea reconocida como uno de los mejores trabajos de Miller, y una pieza clave en la historia del hombre sin miedo?, pues precisamente el “casi” al que nos referiamos antes, y es que si al hablar de la etapa de Miller en la serie regular del personaje, se señalaba su maestría a la hora de manejar la retrocontinuidad, no se puede decir lo mismo de Daredevil: The Man Without Fear, y es que el problema no solo estriba en lo difícil de encajar en la historia del personaje que DD se convierta en tal cuando Miller señala, si no que el propio autor se contradice a si mismo presentado una Elektra radicalmente distinta a como fue concebida por él al principio, lo que unido a alguna que otra incongruencia, hace que la obra pese a ser un magnifico comic y un ejemplo de cómo narrar el origen de un personaje, no pueda alcanzar la categoría de obra maestra, que sin duda roza y que podría y debería haber merecido, una lastima, que sin embargo no impide que el comic sea una de las mejores historias jamás contados sobre DD y su origen más que definitivo.