viernes, 1 de octubre de 2010

Daredevil Redención de David Hine y Michael Gaydos.

Enmarcada de nuevo dentro del sello Marvel Knights, Daredevil: Redención de David Hine y Michael Gaydos uspuso en su momento todo un impacto, veamos porqué.

Publicada originariamente en forma de miniserie entre Marzo y Agosto de 2005, en España la pudimos disfrutar en un tomo 100% Marvel de la mano de Panini, la serie contó con los guiones del entonces semidesconocido David Hine (Distrito X, Silent War) y con el dibujo de Michael (Alias) Gaydos, destacando también las impresionantes portadas de Bill Sienkiewicz.

El guionista que apenas acaba de empezar en el comic comercial USA demostró muy rápido su buen hacer siendo esta mini un claro ejemplo de ello, en su trabajo muy ligado a la franquicia mutante destacan comics como Distrito X, su continuación Mutopia X, así como sus consecuencias en Decimatión con los 198 o en Civil War con Civil War: X-Men, siendo también relevante su trabajo en El Hijo de M y su secuela, Silent War , fuera de Marvel y más allá de sus primeros trabajo en su Reino Unido natal destaca su labor en Spawn, y sobre todo sus trabajos para DC en series como The Brave and the Bold o Detective Comics.

Por su parte Michael Gaydos es sobre todo conocido por su excelente labor en Alias, serie donde junto B. M. Bendis creo uno de los personajes más carismáticos de la Marvel de los últimos tiempos: Jessica Jones; gran narrador y excelente reflejando expresiones y sentimientos, su estilo claro-oscuro y algo fiesta, le mantiene lejos de las luces del estrellato, pese a ser un magnifico dibujante.

La llegada de Hine al comic comercial americano si no impactante si resulto sorprendente, la calidad, madurez e inteligencia de sus comics, llamaron inmediatamente la atención, en un medio muy dado a guionistas que más allá de frases “molonas” y fuegos de artificio poco tiene que ofrecer, Hine sin embargo ofrecía otras cosas, en Distrito X, consiguió escribir una de las mejores serie policíacas de la historia de Marvel, un comic en la línea (aunque ligeramente inferior) de la excepcional Gotham Central en el que sin embargo se acusaba a Hine de que, si bien el comic era muy bueno, el que estuviera o no Bishop como protagonista era secundario, es más muchos se decía que casi sobraba, y es que la historia e ideas que Hine allí planteaba podían funcionar igual de bien con o sin el hombre X.

Algo parecido se dice de la obra que nos ocupa y es que Daredevil: Redención narra como en un perdido pueblo de la América profunda, el asesinato de tres niños es endilgado casi sin pruebas a unos jóvenes “diferentes” , jóvenes con ideas y formas muy lejos de la América más ultraconservadora que representa RedemptionValley, jóvenes a los que les gusta el heavy, que tiene largas melenas y que no encajan con los parámetros de una sociedad que a las primeras de cambio les acusa de satanismo, iniciando un juicio paralelo en el que los jóvenes nada tienen que hacer.

La historia (inspirada en un hecho real), presenta a Matt llegando a RedemptionValley, con la intención de salvar la vida de los acusados, misión que se convierte casi en imposible frente a un jurado lleno de prejuicios que pese a la total ausencia de pruebas ya tiene la sentencia decidida.

Hine aprovecha la historia para mostrarnos una América muy distinta al que habitualmente podemos ver, una América llena de prejuicios, incapaz de aceptar lo diferente, una América claustrofóbica (sensación que se ve incrementada por el trabajo de Gaydos, que vuelva a lucirse en esta obra), endogámica, temerosa de la mano de un Dios símbolo aqui de miedo y represión, el retrato de Hine es escalofriante, duro, sin concesiones, un retrato en el que Matt se torna en mero acompañante y en el que Daredevil parece sobrar por completo...pero cuando más parece que esto es así, Hine vuelve a sorprendernos y al final la presencia de DD se ve justificada, y es que el guionista británico juega con gran habilidad con la dicotomía de justiciero/abogado, cuando años después y tras fallar todas las apelaciones, Joel (uno de los acusados) suplica a Matt que se convierta en DD y lo saque de allí (la acción se sitúa en plena época Bendis, con la identidad de DD en entredicho) y este aunque llega a fantasear con la posibilidad finalmente opta por no hacerlo ya que pese a recibir una clara de lección de que no debería, cree y respeta el sistema judicial., lo que vuelve a entroncar con la contradicción casi esquizofrénica de un personaje que pese a todo tiene una doble vida donde bordea y a veces sobrepasa ese sistema.

Al final la historia ofrece una tardía, pero convincente retribución, y de nuevo Daredevil, como ya le ocurriera durante la antes, donde Matt y solo Matt es quien puede hacer algo, recibe una importante lección: la violencia, no siempre es la respuesta, en realidad pocas veces lo es, idea que enlaza así con elementos del discurso de la etapa de Nocenti en la serie, o yendo más allá con Miller y su “Ruleta”, esto es, Daredevil en estado puro, y es que si algo hace Hine en Daredevil: Redención, es escribir un comic que ahonda sobre las, a veces tan precarias bases sobre las que se asienta la psique y la esencia misma de este magnifico personaje.