
La miniserie de cuatro números titulada Marvel Knights: Daredevil/Spiderman fue publicada en los USA con fecha de portada enero-abril de 2001, no mucho más hubo que esperar en España y es que en Agosto de ese mismo año su primer número fue incluido en el número 18 del Daredevil volumen V con el objetivo de ampliar las distancias con los USA en lo que a la serie regular se refiere ya que los continuos retrasos de la colección en su país de origen había obligado incluso a parar la colección en España.
La labor creativa del comic fue realizada por Paul Jenkins (Cvil War: Front Line) a los guiones, Phil Winsdale (Marvel Knights: Daredevil) a los lápices y el ya mítico Tom Palmer (Uncanny X-Men) a las tintas, el guionista estaba por entonces en camino de convertirse en un autor “hot” algo que finalmente no lograría, y es que el éxito de la maxiserie MK: Inhumanos y el proyecto de Lobezno: Origen habían convertido al guionista británico en un autor de moda status que sobre todo debido a su mediocre trabajo en Spiderman no consolidaría, sea como sea lo cierto es que se trata de un competente guionista que pese a contar con varias mediocridades en su haber rara vez ha firmado un guión que pueda considerarse como malo y cuenta en su currículo además de con las obras ya mencionadas etapas bastante interesantes en series tan dispares como Hellblazer o Hulk, en lo que al dibujante se refiere este trabajo no sería su último contacto con el personaje ya que sus lápices se pondrían al servicio de Bob Gale en su saga para la serie regular del mismo, su estilo fluido y de buen narrador con un ligero toque realista, sin ser nada del otro mundo se muestra cuando menos efectivo, destacar también las portadas a cargo de Alex Ross (Marvels) el cual no realizaría aquí precisamente su mejor trabajo.

Desgraciadamente este no es el caso de MK: Daredevil/Spiderman obra que puede ser incluida sin genero de duda entre los trabajos más mediocre de Jenkins, la historia se centra en los ataques continuos que los intereses de Kingpin están sufriendo a lo largo de la ciudad, ataques que atraen a atención de DD y Spidey preocupados ante la posibilidad del estallido de una sangrienta guerra de bandas, la trama termina girando hacía otra parte completamente alejada de la que partía, y supone el retorno de un cadavérico (nunca mejor dicho) Vibora que pretende vengarse de DD al que acusa de su muerte y de paso satisfacer al demonio (¿¿¿???) entregándole almas puras.
La historia que es confusa de principio a fin se ve complementada con la aparición de la Viuda Negra que ayuda a Foggy a encontrar pruebas necesarias para librarse de Fisk como cliente, ya que este trata de utilizar a Matt/DD como abogado de sus intereses, bajo la premisa de que si estos son atacados el conflicto puede resultar sangriento lo cual no deja de ser cierto; sin embargo lo que no parece tener demasiado sentido es que utilice ese argumento para tener a Matt como abogado cuando realmente lo que quiere es que DD detenga a los “malos”, podría tener sentido si quisiera tocar las narices a Matt, pero entonces lo que es totalmente ilógico es que este se preste a ello, lo que torna la idea que podía ser interesante, en un conflicto moral que no es tal ante lo impostado e irrelevante del mismo.
Sea como sea, Jenkins parece obsesionado por multiplicar a lo largo de la miniserie el numero de personajes por página, y así a lo largo del comic harán acto de presencia el Zancudo, Gladiador II y el Búho los cuales serán solo herramientas que Víbora usa para atraer a DD, lo cual, todo sea dicho, tampoco tiene mucho sentido, ya que un ser de ultratumba como el, esta bastante claro que podría acercarse a DD sin montar tanto rollo, la resolución final de la trama aparte de algo confusa (todavía hasta donde yo se nadie ha aclarado que paso exactamente con el Búho, ya que al final se redime con un sacrificio que parece definitivo, pero lo cierto es que no mucho después estaba por hay danzando como si tal cosa), deja un sabor amargo de oportunidad desperdiciada ya que aparte de unos pocos diálogos interesantes aunque excesivamente obvios, en lo que Matt recrimina a Peter que se tome todo a guasa mientras que Peter estalla ante su permanente laconismo, la interactuación entre DD y Spidey es casi nula, tirando por tierra lo que realmente podría dar interés a un proyecto como este.
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