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lunes, 16 de agosto de 2010

El Daredevil de David Mack

Con el fin de afrontar el análisis de la etapa Bendis/Maleev, de corrido y sin interferencias, pasaremos primero por la saga que David Mack realizo para la serie situada cronológicamente en medio de esa etapa.

Desarrollada ente los números 51-55 USA de MK:Daredevil, (Noviembre de 2003-Febrero de 2004, números 431-435 según la antigua numeración), la saga titulada adecuadamente “Eco”, supone la tercera colaboración de David Mack con la strip desde la renumeración de la misma y la primera en la que se ocupara de todo el aspecto creativo del comic (portadas, guión, lápiz, tintas y color), ya que en las dos anteriores o se había ocupado del guión (“Partes de un hueco) o de la parte artística ("Despierta") amen de la realización de diversas portadas tanto en ambas sagas como en la de Bob Gale (“Actuando para la cámara" ).

La historia ambientada en plena época Bendis/Maleev, fue concebida inicialmente como una miniserie de cinco números centrada en Eco, el personaje creado por el propio Mack junto a Joe Quesada en Partes de un hueco”, sin embargo y visto la necesidad de descanso del equipo creativo regular de la serie, se decidió que finalmente la saga se realizaría en la propia MK:Daredevil, dando a Bendis/Maleev cuatro meses de margen ya que los dos primeros números de la saga de cinco fueron quincenales.

Esto sin embargo se demostró desde el principio como un error y es que la historia concebida por Mack, viene a suponer ante todo una especie de Año Uno y reafirmación de Eco, quedando Daredevil (presunto protagonista de su propio titulo) en un segundo plano bastante marginal, lo cual durante los cinco largos meses que duro la saga en la edición española se hizo casi insoportable, y es que como se señalo en “Partes de un hueco”, Eco no es en ningún momento un personaje que atrape o atraiga, no tiene ni el carisma de Elektra, ni el morbo y misterio de Maria Tifoidea, ni mucho menos la fuerza de la Viuda Negra, féminas todas ellas más que relevantes en la historia del cuernecitos, a esto se añade el que la etapa Bendis/Maleev estaba alcanzando ya por entonces cotas de calidad altísimas, lo que hacía que la espera a su regreso se antojase como excesiva.

Así que ya desde el principio la saga comienza lastrada, lastrada por un personaje falto de carisma, y cuya vida, orígenes y motivaciones, carecen por lo general del menor interés, y lastrada por estar situada en medio e interrumpir una grandiosa de etapa de Daredevil, sin que este salga, por otro lado, más que en apenas unas paginas, a esto se le añade el que el estilo de dibujo de Mack, más propio de la pintura que del comic, no facilita ni la narratividad ni capta el interés, para unos comics que lo único transmiten es el deseo de que acaben pronto.

“Eco”, se inicia con Maya López (verdadera identidad de Eco), de regreso a Nueva York, tras un tiempo alejada de la ciudad por los sucesos acaecidos en “Partes de un hueco”, traicionada por el que pensaba su mentor (Kingpin) y enamorada del que consideraba su mayor enemigo (Daredevil), decide retomar las riendas de su vida (tras desahogarse de lo sucedido mediante la escritura de una obra de teatro donde a grandes rasgos lo narra) y retornar a la vida de Matt, un Matt enamorado ahora de Milla Donovan y que por ello no puede corresponder sus anhelos, Maya confusa y desconcertada, sin saber muy bien que camino tomar decide acudir entonces a Fisk, a quien había dejado ciego en“Partes de un hueco”, retomando y recordando parte de un pasado que en gran medida ya conocíamos y al que se van añadiendo nuevos detalles.

Maya rememora así sus orígenes, sorda de nacimiento y tomada por retrasada por su problemas de comunicación, no llego a conocer a su madre al morir esta en el parto, de origen indigena, su padre se convierte en su gran referencia y modelo a seguir, sin ser realmente consciente de que era en realidad socio del mafioso Wilson Fisk, el cual se convierte para ella en una especie de tío, al morir su padre contando Maya con apenas nueve años.

Fisk
asesino de su padre, dato que ella desconocería hasta “Partes de un hueco”, se hace cargo de ella, y al descubrirse que no solo no era retrasada, si no más bien todo lo contrario (una superdotada, capaz de imitar a la perfección todo aquello que ve), Fisk la envía a estudiar a los mejores centros donde enseguida destaca, y a partir de ese momento se desarrollan los acontecimientos, narrados en “Partes de un hueco” (saga presente de forma permanente en la historia de una manera u otra), en su visita a Fisk, Maya descubre que este no tiene nada que aportarle en su nuevo camino, y decide retomar sus raíces indígenas y acudir a “El jefe”, una especie de chaman o guru indio que hace años ya en una reserva intertribal, le había hablado de algo conocido como “la búsqueda de la visión”, una especie de trace físico-místico, que exigía meditación y ayuno y que permitía a un individuo encontrase a si mismo y con ello su propio camino, Maya inicia así tal búsqueda a lo largo de la cual se encontrara con el de nuevo omnipresente Lobezno, el cual amigo de “El jefe” (que le había prestado en el pasado una ayuda similar a la que ahora requiere Maya), encaminara a Eco por la senda correcta y le ayudara a encontrar se verdadero destino; a lo largo de su ordalía Maya aprenderá muchas cosas sobre si misma y lo que debe hacer así como sobre su padre, y al terminarla, se sentirá más completa y segura de si misma de lo que nunca antes lo hubiera estado, habiendo encontrado su nuevo camino como narradora de historias, terminado la saga despidiéndose como amiga de Daredevil.

“Eco” se trata en definitiva de una historia de búsqueda interior que poco tiene a estas alturas de sorprendente, y que si bien leída de un tirón se hace cuando menos soportable, estructurada de forma mensual se convierte en insostenible, demostrando Mack en esta ocasión y al contrario que en "Partes de un hueco", un pésimo manejo de la grapa como formato para contar una historia, en definitiva un comic concebido como miniserie sobre Eco que nunca debió ser otra cosa.

viernes, 13 de agosto de 2010

El Daredevil de Bob Gale, Phil Winsdale y David Ross

Antes del duo Bendis/Maleev, queda un última saga corta que contó de nuevo con un autor “mediático” a los guiones, Bob Gale, guionista (entre otras) de las popular trilogía cinematográfica Regreso al Futuro.

La saga titulada “Actuando para la cámara” se estructuro entorno a seis capítulos quincenales (en los USA claro ,en España fue mensual), publicados en los MK Daredevil números 20 a 25 (Septiembre-Diciembre del 2001), el equipo creativo se compuso de: Bob Gale (Batman) a los guiones, el dúo Phil Winslade (números 20, 21, 22 y 25) y David Ross (23 y 24) a los lápices, Mark Pennington y James Hodgkis a las tintas siendo el color realizado por Chris Chuckay, las portadas (tal vez para mantener un elemento de enlace con anteriores etapas) contaron con el trabajo de David Mack, con un resultado cuando menos llamativo.

Señalar, antes de entrar en materia, que el número 20 coincidió con el que hubiera sido número 400 de la serie de haber seguido con la anterior numeración, por lo que para celebrar tal evento el comic tuvo un complemento de lujo, una breve historia realizada por Stan Lee y Gene Colan mítico dúo de los primeros tiempos del personaje. La historia cuenta un nuevo encuentro entre Spidey y DD y aunque esta lejos de ser brillante, transmite nostalgia por los cuatro costados, con un gran Colan que aunque habiendo dejado atrás sus mejores día (tal vez mermado por sus problemas de visión) realiza un trabajo más que notable.

Analizando brevemente el equipo creativo, cabe destacar, desde el punto de vista artístico que tanto la labor de Phil Winslade (Spiderman/Daredevil) como la de David Ross (Punisher) cabe calificarse de aceptable, buenos narradores, su dibujo (especialmente el de Winslade) acompaña a la perfección el tono que Gale traza para la historia a lo que sin duda también ayuda el color, más luminosos de lo habitual en la serie, sin embargo se trata de un trabajo gráfico que aunque interesante y adecuando, no consigue ni quedar en la retina, ni llamar la atención por nada en especial, estando muiy lejos de los llamativos lapicés de Quesada en las sagas anteriores.

En lo que al guionista se refiere, lo cierto, es que aunque la carrera de Bob Gale esta más ligada al cine sobre todo (aunque no solo) por su gran trabajo en la ya mencionada Regreso al Futuro, Daredevil no supuso su primera incursión en el mundo del comic mainstrein, y es que antes de trabajar con el cuernecitos realizó una interesante aportación a Batman durante la saga Tierra de Nadie, su llegada a la Casa de las Ideas se enmarca dentro de la política muy de moda por entonces (y ahora, aunque tal vez con menor intensidad) consistente en atraer a guionistas de fuera del mundo del comic mainstrein para trabajar con los principales iconos de este, tendencia en la que podríamos enmarcar a autores como Kevin Smith (conocido cineasta), David Mack (reputado autor independiente) o Brad Meltzer (novelista autor de varios best-sellers), la llegada de este tipo de autores permitía a priori generar una mayor atención sobre las series en las que trabajaban, aunque por el contrario, impedía garantizar (salvo excepciones) una estabilidad en su labor, ya que sus múltiples ocupaciones (o su trabajo personal) impedían una estancia demasiado prolongada en las series donde trabajaban, en el caso de Bob Gale si la intención fue atraer más publico y conseguir por ello más ventas lo cierto es que su etapa no puede calificarse de plenamente exitosa, consiguiendo tan solo mantener más o menos las ventas con las que ya contaba la serie por entonces.

Entrando ya en la historia propiamente dicha, la saga permite recuperar una forma de hacer las cosas no vista desde los tiempos de Kesel y Kelly, y que enlaza con el pasado primigenio (preMiller) del personaje, con un tono de comedia de enredo que se puede apreciar en casi todos los trabajos cinematográficos de Gale (1941, o Regreso la Futuro), la historia (que supuso un soplo de aire fresco tras la casi claustrofobica saga de Bendis y Mack) analiza un tema muy interesante, que no por tratado en otras ocasiones deja de serlo, esto es, las consecuencias de los actos de los héroes en los ciudadanos de a pie, es decir, ¿quién se hace responsable de si mi coche queda destrozado en una batalla entre Spidey y el Rino?, ¿quien me paga el escaparate roto de mi tienda tras una pelea entre DD y el Zancudo?, aun más y aunque los seguros cubran estos gastos, ¿no tiene los héroes algún tipo de responsabilidad legal por estos actos? la situación parte de un planteamiento inteligente, aunque resuelto de forma harto tramposa, uno de los ciudadanos afectados por estos hechos acude a Matt Murdock con el objetivo de denunciar a Daredevil por los destrozos ocasionados en una de sus peleas con un supervillano, para sorpresa de Foggy, Matt acepta el caso, y es que no recuerda haber participado en ningún momento en la reyerta que describe su cliente y decide que podrá investigar mejor las circunstancias de lo sucedido si esta en el proceso.

La saga se va complicando y alcanza momentos kafkianos cuando Matt cita a DD a declarar, ¡y este acude!, claro (y ahí esta la primera trampa), que en realidad no es otro que Spìdey disfrazado (o redisfrazado más bien), la historia consigue enganchar, pero sin embargo termina por resolverse de manera un tanto decepcionante cuando se descubre que quien esta detrás de todo es el antiguo Amo de la Pista, quien desde su profesión actual de psiquiatra, hipnotizo al cliente de Matt para formular la falsa acusación y probar sus nuevos procedimientos de hipnotismo consistentes en la implantación de recuerdos falsos, una resolución de nuevo tramposa, puesto que evita entrar de lleno en el tema que al principio parecía plantear la historia, la ya mencionada responsabilidad de los héroes por sus actos.

Pese a este final decepcionante, la historia resulta amena, y es que de vez en cuando se agradece recuperar ese tono de tragicomedia que acompaño a la serie durante sus primeros años, además el comic esta lleno de guiños y detalles, recuperándose personajes clásicos de la época como un rehabilitado Bufón (que más tarde también sería recuperado por Bendis en condiciones menos divertidas) que es quien consigue entregar a DD la citación judicial, un también rehabilitado Matador que también ve reprogramados sus recuedos, o el ya mencionado Amo de la Pista, introduce además un par interesantes personaje secundarios que por desgracia ha sido olvidado posteriormente como es caso de la activa secretaria de Matt, Elaine Kendrik que es quien contrata al Bufón para conseguir entregar la citación a DD, o la abogada llamada Kate Vinokur que defiende Daredevil y por la que este empieza a sentir una evidente atracción que se antoja mutua desde el primer momento, atracción que se ve cortada cuando Kate empieza a sospechar que Matt y DD son la misma persona y que ha sido engañada, y es que el tema de las identidades también juega su papel en el comic, y anticipa en cierta medida lo que esta por venir con la llegada de Bendis, ya que desde el momento en el que Matt disfraza a otro de DD esta engañando a un jurado para beneficiarse y eso tendrá su importancia más adelante.

En definitiva una historia interesante de decepcionante conclusión que cierra todo un ciclo en la serie, una serie que hasta este momento se había estructurado en torno a equipos creativos variables por sagas y que a partir de ahora pasara a contar con un equipo fijo, el del dúo Bendis/Maleev, etapa que sin embargo no eprotagonizará el próximo post ya que con el fin de afrontarla toda seguida, primero le tocara al turno a la saga de cinco números de David Mack situado en medio de esta etapa y que tuvo como fin dar un descanso a los dos autores.

miércoles, 11 de agosto de 2010

El Daredevil de Brian Michael Bendis y David Mack

Los inicios de este volumen II estuvieron marcados por sagas cortas y autoconclusivas de mayor o menor extensión; “Despierta” se enmarca en este contexto y destaca sobre todo por su guionista: B.M.Bendis en su primera colaboración en la serie regular del personaje, aunque el dibujo de David Mack (guionista de la anteriro saga y portadista en la época) no es menos reseñable.

La saga en cuestión se compone de los Marvel Knights: Daredevil 16-19 (Mayo-Agosto del 2001), y supuso la recuperación de la cadencia mensual para una serie hasta entonces de errática aparición, a nivel creativo estos números son tanto el primer trabajo de Bendis en la serie regular del personaje (no con el personaje mismo ya que anterior a esta se sitúa la miniserie Daredevil: Ninja), como la primera colaboración en el apartado artístico (en lo que a paginas interiores se refiere puesto que ya había dibujado las portadas de la serie) de David Mack, el cual se encargaría de todos los aspectos de la obra tanto a nivel de dibujo como de color o entintado, salvo las tres primeras páginas de los dos primeros números donde contaría con la labor de Mark Morales y Pond Scum en las tintas y de Richard Isanove en el color.

Sobre la trayectoria de Mack, poco se puede añadir a lo dicho anteriormente, señalar en todo caso y en lo que se refiere a su labor como dibujante (más bien como pintor) que aunque su estilo y composiciones parecen más propias de la pintura que del comic encajan perfectamente con el tono de la historia, pero tal vez no sea el estilo más adecuado para una serie como Daredevil, aun así su trabajo resulta interesante, expresivo y sobre todo bastante superior al realizado en su siguiente etapa en la serie con la saga de Eco.

En cuanto a Bendis, la trayectoria marvelita del hombre que se ha convertido en uno de los pilares de la editorial comenzó con Daredevil en la ya mencionada miniserie, Daredevil: Ninja, y es que aunque esta saldría a la venta después del lanzamiento de Ultimate Spiderman, lo cierto es que el mismo Bendis ha señalado que Quesada le propuso en principio esta mini, y tras quedar convencido con la historia vino todo lo demás, y lo demás ha sido ni más ni menos, que su conversión en guionista hot, y hombre clave de la Marvel de Quesada, autor de la exitosa Ultimate Spiderman, responsable de los superventas New Avengers o House of M, su labor como guionista no ha dejado indiferente a casi ningún aficionado Marvel o al comic de superhéroes en general, las reacciones van desde quienes le odian por la lentitud de sus tramas o su nulo conocimiento de la continuad marvelita, hasta quienes el aman por sus excelentes diálogos y buenas ideas, pasando por aquellos a los que su labor solo convence en determinadas series, lo cierto es que sea como sea este guionista (al principio también dibujante) proveniente del mundo independiente donde en obras como Torso o Jinx demosto su excelente mano para el genero negro (algo que confirmaría en Marvel con su gloriosa Alias o su posterior estancia regular en Daredevil) y que llamaría la atención del gran público por sus trabajos en Sam and Twich (spin off de Spawn) o Powers (junto a Michael Avon Oeming primero en Image y ahora en el sello Icon de Marvel), se ha convertido en una de las figuras clave que han definido a Marvel desde la llegada del siglo XXI.

Entrando ya en al historia en si, “Despierta” se sitúa cronológicamente a la par que la anterior saga “Partes de un Hueco”, y narra la búsqueda de Ben Urich, de lo que hay detrás de un niño en estado casi catatónico desde la desaparición de su padre, que en un principio se señala que es el villano Rana Saltarina, de alguna forma, Daredevil ha influido en el estado del niño, y pese a las quejas de Jameson que quiere que Urich cubra el juicio a Fisk, este sigue investigando un asunto con el que llega a obsesionarse, para terminar descubriendo una historia de malos tratos, de los que el niño era victima a manos de su padre, un padre que termino muriendo a manos de su hijo, cuando este trataba de salvar a un inconsciente Daredevil de la paliza que el padre le estaba dando, solo la presencia del propio Daredevil y el afán de Urich permiten al niño salir de su estado, quedando temporalmente bajo la custodia de la familia Urich.

Se trata de una historia emotiva e interesante que cuenta con varios momentos muy apreciables, sobre todo en torno a la figura de Urich, protagonista casi en solitario de la saga, un Urich del que se insinúa también sufrió malos tratos en su infancia, y al que su apuñalamiento por parte de Elektra, o los sucesos acaecidos en Born Again todavía le marcan profundamente, también es destacable el tratamiento que se hace de la figura del hijo de un villano, un niño obsesionado con los superhéroes con multitud de comics y muñecos de ellos y objetivo de la ira y la frustración de un padre incapaz de ser más que un villano de cuarta categoría, sin embargo y pese a estos aciertos la saga fue en su momento bastante criticada y es que son varios los factores que juegan en su contra.

Si ya normalmente cualquier historia de Bendis gana mucho leída seguida, lo de esta saga fue exagerado, su lectura mensual llegó a hacerse insoportable demostrando a las claras que Bendis no sabe manejar esta formula, por otro lado la presencia de Daredevil en toda la historia es casi anecdótica, como tal no aparece hasta las ultimas páginas del número tres y aunque su ausencia juega un papel en la historia, lo cierto es que comprar un comic en el que a lo largo de tres meses su protagonista principal no aparece no es del agrado de mucha gente, por otro lado y a nivel de continuidad la saga en un desastre absoluto, el hijo de la Rana Saltarina en la continuidad Marvel no es un chaval de 7-8 años, si no un adolescente que adora a su padre, se llama Eugene y que en uno de los primeros comcis escritos por Peter David, se disfraza de rana e intenta ser un héroe, causando más de un quebradero de cabeza a Spiderman, el error (grave tanto por parte de Bendis como sobre todo, por parte del editor), se trató de subsanar después en las fichas sobre los personajes, señalando que el niño era en realidad hijo de uno de los Ani-hombres (tradicionales villanos de Daredevil de la época clásica), pero en la historia no es eso lo que se dice.

Aun así y pese a estas pegas, la saga gana mucho leída de un tirón y en ella se aprecian influencias tanto de “Ruleta” (desde el punto de vista de la influencia de Daredevil en un niño) como de “El chico que coleccionaba Spiderman” (desde el punto de vista del héroe que consuela y revela su identidad a un niño para ayudarle en momentos difíciles) y aunque se queda muy lejos en fuerza y emotividad de estas dos grandes obras, “Despierta” no es tan mala como una primera lectura mensual pueda sugerir.

lunes, 9 de agosto de 2010

El Daredevil de David Mack y Joe Quesada.

Tras el gran éxito de Diablo Guardián lo difícil era mantenerse, para conseguirlo Quesada eligió como guionista de la nueva saga del hombre sin miedo a alguien traído también de fuera del mundillo superheroico, en este caso el elegido fue David Mack, autor de la independiente Kabuki.

Empezando como siempre con los datos “técnicos”, la saga de la que vamos a hablar a continuación se compone de los números 9 al 15 de Marvel Knights: Daredevil USA, sus autores serán, David Mack a los guiones, el dúo Quesada/Palmiotti a los lápices y a las tintas de forma respectiva, siendo el color realizado de nuevo por el excelente Richard Isanove (Lobezno: Origen), la historia contará con un fill-in a la altura del número 12, guionizado por los propios Quesada/Palmiotti y dibujado por Rob Haynes (Daredevil:Ninja), este fill-in, no ayudo sin embargo a paliar la gran rémora de esta saga en el momento de su publicación, y es que desde el inició de la misma en Diciembre de 1999 hasta su fin en abril de 2001 pasaron la friolera de 17 meses, (el retraso llevó, es España, a suspender temporalmente la serie, hasta acumular material, y causo bastante revuelo en su momento), estos retrasos, no permitieron sin embargo dar coherencia artística a la saga, y es que los tres últimos números de la misma ya no serían entintados por Palmiotti (cuya relación con Quesada empezaba a resquebrajarse, lo que le llevaría a abandonar las labores editorial en el sello Marvel Knights), si no por Mark Morales (Superman), e incluso en los lápices Quesada contaría en el número 14 con la ayuda de Dave Ross (JLA) siendo este el autor en solitario de los del número 15.

Por lo que respecta al equipo creativo de nuevo, y aunque solo sea por lo llamativo de la elección, la estrella vuelve a ser el guionista, y es que los intereses de David Mack, parecían hasta entonces bastante alejados del denominado comic “mainstream”, americano. Autor completo de la independiente Kabuki (entonces publicada por Image, hoy por el sello Icon de Marvel), había destacado tanto por su guiones, como por su peculiar estilo narrativo, realizando páginas con recursos y técnicas más propias de la pintura que del comic tradicional, su llegada a Daredevil aunque menos espectacular que la de Kevin Smith, parecía prometer también, cuando menos una buena historia,

La historia en si, titulada “Partes de un hueco”, supone la presentación en sociedad de un nuevo personaje ideado por David Mack, Eco (rescatada del olvido en Los Nuevos Vengadores de Bendis), el personaje de raíces cheyenes y de nombre Maya López, fue criada tras la muerte de su padre por un socio de este, ni más ni menos que por Wilson Fisk, alias Kingpin.

El personaje guarda en sus mismos orígenes una similitud, claramente buscada, con Matt Murdock/Daredevil, y es que al igual que este se trata de un personaje con una importante minusvalía (Maya es sorda), que se ve compensada por unos dones extraordinarios que, en este caso, le permiten copiar y memorizar a la perfección todo aquello que sus ojos vean (en una habilidad que recuerda mucho al Supervisor, villano de los Vengadores), lo cual la convierte en (además de por ejemplo una excelente pianista) una autentica maquina de combate capaz de imitar cualquier estilo de lucha, a esto se debe añadir el que ambos personajes están marcados por el trágico suceso que supuso el asesinato de sus padres, y que ambos por diferentes motivos tienen a Fisk, marcado a fuego en sus vidas.

La historia supondrá, como no podía ser de otra forma, un nuevo enfrenamiento entre Fisk y Murdock, donde Maya (bajo la identidad de Eco) jugara en principio el papel de peón del primero. De nuevo las raíces de la historia pueden buscarse en el pasado, así si Diablo Guardián tenía claros ecos de la etapa Miller en la serie, en especial de Born Again, “Partes de un hueco”, presenta en su estructura claros parecidos con la historia de María Tifoidea de la época Nocenti/Romita jr., y es que al igual que entonces, Kingpin, trata de destrozar a Murdock/DD, dándole un nuevo amor (Maya), a la vez que la doble identidad de ese amor (Eco ahora, Tifoidea entonces), destrozan a DD, para ello, Fisk, que goza de la plena confianza de Maya, a la que ha criado como una hija, convence a esta de que Daredevil es el responsable del asesinato de su padre años atrás, mientras que por otra parte prepara un encuentro entre Matt y Maya, en el que la química entre ambos se hace evidente.

Con esta estructura y a lo largo de los diferentes números observamos la evolución de Maya, y como esta adopta la identidad de Eco, para vencer a Daredevil, todo esto a la par que se ahonda en la relación entre Matt y Maya, y en el pasado de Fisk, el cual de niño acomplejado y débil, pasa paulatinamente a convertirse en el futuro rey del crimen, la saga culmina con el descubrimiento de Maya, de la verdad, tanto sobre el asesinato de su padre, como sobre la identidad secreta de Daredevil, la venganza de Maya no se hace esperar y termina por dejar ciego a Fisk, desapareciendo después de la vida de Matt, ante la necesidad de “encontrarse a si misma” tras descubrir que durante gran parte de su vida ha vivido una mentira.

Como balance final de la saga, el sabor que queda de “Partes de un hueco”, es cuando menos agridulce, y es que pese a momentos interesantes (sobre todo en lo que se refiere al pasado de Fisk), lo cierto es que la trama central de la saga suena y mucho a ya visto, y sobre todo el personaje de Eco no consigue en ningún momento trasmitir la fuerza y el carisma que en su día trasmitieron otras féminas creadas en las páginas de DD, como es el caso de Elektra o de María Tifoidea, es por ello que esta saga supone un claro descenso desde el punto de vista creativo, si se compara con su predecesora “Diablo Guardián”, aun así estamos ante una saga interesante, que se le de un tirón, y que pese a estar muy lejos de las mejores del personaje, es sin duda una buena lectura, que sin embargo se vio enormemente lastrada en su momento por sus continuos retrasos, cabe destacar antes de finalizar el fill-in realizado por Quesada/Palmiotti y Rob Haynes, un comic interesante, que supone un momento de impasse en el transcurrir de la historia, y donde se muestra la gran influencia que una “mera” batalla superheroica puede tener en las personas normales y corrientes.

viernes, 6 de agosto de 2010

El Daredevil de Kevin Smith y Joe Quesada

Toca ya entrar en materia con el volumen II de Daredevil, en este caso es el turno de la saga Diablo Guardián, de Kevin Smith y Joe Quesada, que llevo a Daredevil a unos niveles de ventas no vistos por el personaje desde hace muchos años, pero ¿fue la saga tan relevante a nivel creativo?

Empezando como siempre por los créditos, la historia se estructura en torno a 8 capítulos, (Marvel Knights: Daredevil 1-8 de Noviembre del 98 a Junio del 99), sus autores son el cineasta Kevin Smith (Green Arrow) a los guiones, Joe Quesada (Factor X) a los lápices y Jimmy Palmiotty (Punisher) a las tintas, ocupando estos dos últimos también la labor de editores, siendo el color realizado en su mayor parte por Richard Isanove (Lobezno: Origen).

El gran a tractivo de esta etapa esta sin duda en Kevin Smith, autor de películas de culto entre los aficionados a los comics como Clerks, Mallrats o Persiguiendo a Amy, y es que, en su filmografía se podía observar desde el principio su gran afición por los comics en general y por el genero superheroico en particular (Stan Lee realizaba una breve aparición en Mallrats, y los protagonistas de Persiguiendo a Amy eran un guionista/dibujante y un entintador).

Las virtudes de Smith se podían apreciar ya en su opera prima (Clerks), un pulso maestro a la hora de tratar las relaciones de pareja, una gran mano para los diálogos así como un humor irreverente y socarrón, todo esto hacía presagiar grandes momentos para el hombre sin miedo.

Sin embargo el propio Smith no lo tenia tan claro, y es que varios puntos hicieron que estuviese a punto de abandonar el proyecto, para empezar al idea de guionizar Daredevil que un principio le entusiasmo muy pronto empezó a aterrarle, y es que la sombra de Miller se hacía alargada y Smith tenia pavor a la comparación, a esto se unía la enorme presión que suponía que no solo los ojos de toda la industria del comic estuvieran sobre el (y sobre todo los de los fans que veían a Smith como uno de los suyos) si no también el que mucha gente de fuera del ámbito de los comics se acercaran curiosos a esta obra solo por su presencia, la gota que estuvo a punto de colmar el vaso fue cuando tras haber superado los recelos iniciales, y tras haber pensado una historia en la que Matt recuperaba la vista, Lobdell en los últimos números del volumen uno de la serie escribía una saga donde pasaba precisamente eso, Smith se quedaba sin historia a unos meses del inicio de su etapa, y solo la labor de Quesada (a la sazón coeditor y dibujante de la obra) pudo convencerle de seguir adelante y cambiar el enfoque de lo que tenía pensado escribir, si no podía escribir sobre uno de los elementos que ayudan a definir a Matt (al menos en sus orígenes), lo haría sobre otro, lo haría sobre la religión.

Y es que la perspectivas religiosa es sin duda una de las facetas más interesantes y tal vez menos exploradas de nuestro entrañable cuernecitos, seria (como no) Miller, el que con Born Again sacaría esta perspectiva del personaje plenamente a la luz, después de él solo Nocenti había tocado tangencialmente un tema que sin duda podía dar mucho de si.

De esta forma, y teniendo ya la base en torno a la que estructurar la saga, Smith bebe a lo largo de la misma de manera descarada de toda la etapa Miller, (en especial de Born Again), sabiendo, sin embargo, que no podría estar a la altura del maestro se limita a imitar en cierta medida algunos de los elementos que definieron la ya legendaria etapa, aderezándolo con los puntos fuertes del propio Smith, los diálogos y las relaciones de pareja (poco humor tiene cabida en esta saga), esta imitación lejos de esconderla es reconocida por el propio Smith en los diálogos finales del número siete de la saga, que tienen mucho de metacomic y confesión personal.

La historia se inicia seis meses después del final del volumen uno y parte de la ruptura de la relación entre Matt y Karen, una Karen que se ha marchado a Los Ángeles por una oferta de la radiofónica WFSK, a partir de ahí las cosa se empiezan a desmoronar en la vida de Daredevil, una misteriosa niña a la que Matt había salvado el día anterior, le entrega su hijo diciendo que este ha sido concebido de forma inmaculada, y que representa en realidad la segunda venida del Salvador a la Tierra, para reforzar su argumento demuestra conocer la identidad secreta de Matt y se aleja corriendo, a partir de ahí se inicia a saga, cuyos ecos de redención y perdón se aprecian desde el número uno en el que Matt acude a confesarse tras mucho tiempo si hacerlo, y es que por si la revelación antes señalada fuera poco otro misterios personaje Nicholas Macabes, entra en escena le dice a Matt que la niña que ha recibido es en realidad el anticristo y que a partir del momento en que la acogió y mientras no se la entregue o la mate, en su vida solo sucederán desgracias.

A partir de ahí y como para reforzar el argumento de Macabes, Foggy es detenido acusado de violación y asesinato mientras que Karen vuelve a la vida de Matt asegurando que tiene el SIDA, Matt empieza a dudar de su cordura y solo la intervención de la Viuda Negra evita que mate a la niña, aun así Matt se vuelve a hacer con el bebe, y acude al único sitio que le queda, acude a Maggie, su madre, con la cual en uno de los mejores momentos de la saga mantiene una tensa discusión sobre los motivos que llevaron a abandonarle.

El punto culmínate de la historia llega en el número cinco de la misma cuando Bullseye contratada por la persona que esta detrás de todo esto para recuperar al bebe asesina a Karen en una ejecución que recuerda en cierta medida a la de Elektra, un momento emotivo que a punto esta de vencer a Matt, pero que, sin embargo no es así y en la última página del sexto número de la saga se descubre que es Misterio (tradicional villano de Spiderman) quien esta detrás de todo, en el séptimo número asistimos a la revelación de los planes del villano, el cual con solo unos meses de vida tras diagnosticársele un tumor no operable y ante la imposibilidad de vengarse de Spiderman, decide despedirse a lo grande volviendo loco a un héroe siendo DD el elegido por ser un “secundario” al igual que él, toda la información sobre Matt la saco de Fisk, y el extraño comportamiento de Daredevil se justifica por una droga que le dio cuando fue a visitarle bajo la identidad de Macabes, Matt derrota al villano con su simple desprecio y este acaba suicidándose.

La saga finaliza en un octavo número de reflexión tras tanta tragedia, que contiene excelentes diálogos marca de la casa entre Spidey y Matt o de este con Tasha, es un final pese a todo optimista, donde se reconstruye el bufete de Nelson y Murdock gracias al dinero que Karen dejo a Matt tras su muerte con la condición de que lo gastase “de forma egoísta” y con la elección de un nombre para el bebe con el que empezó todo el lió, un nombre que no podía ser otro: Karen.

Se trata en general de una buena historia con un planteamiento inicial interesante y un desarrollo más que correcto que da ganas de saber más, pero que sin embargo adolece de algo que ha sido bastante común posteriormente en los comics de Smith, la conclusión es fallida, el villano detrás de todo el tinglado no resulta plenamente creíble y sus justificaciones para atacar a Daredevil son cuando menos cogidas por los pelos, de todos modos estamos ante una historia notable, en la que brillan con luz propia momentos puntuales, así a parte de los ya mencionados excelentes diálogos, destaca la conversación final entre Daredevil y Misterio, en la que Smith, por boca de Matt parece estar hablándose a si mismo, cuando dice “¿intentas volverme loco?, Kingpin, casi lo consiguió una vez, pero tu no eres Kingpin, ¿crees haber entonado un canto del cisne épico? Piénsalo, solo has contado otra historia en al que el supuesto supergenio intenta volver loco a su némesis, toda tu existencia es una falsificación solo regurgitas lo que ya existe, en el mejor de los caso eres una fotocopia”, con estas palabras Matt termina de hundir a un villano que acaba diciendo “esto también lo vi...a Kraven para a continuación pegarse un tiro con el Cazador en su Ultima Cacería.

Es fácil imaginarse a Smith en el papel de Misterio, siendo consciente de que no ha escrito nada nuevo y de que Diablo Guardián no es si no un trasunto (de calidad eso si) de Born Again, obra de referencia del personaje y cuya estructura (y hasta cierto punto temática) Smith sigue.

Tratándose de una obra de Smith, no podía una más que interesante reflexión sobre las relaciones de pareja, y esta reflexión llega a través de la Viuda Negra, la cual en el octavo número realiza un breve repaso por las distintas novias de Matt, señalando que casi todas han acabado mal y haciendo daño a Matt (Karen le traiciono, Heather inyento suicidarse, Glory le abandono por Foggy, de Elektra y Maria Tifoidea mejor no hablar, además todas menos Tifoidea han acabado muertas de una u otra forma), una interesante perspectiva que no deja de ser cierta y es que la vida amorosa de Matt ha sido de todo menos tranquila.

No quisiera terminar sin señalar dos breves apuntes, el primero como no, en torno al acontecimiento más relevante de la saga, la muerte de Karen, emotiva dura e impactante, la muerte de Karen se antoja por el contrario como innecesaria, Karen era un personaje clave en una serie que no cuenta precisamente con un cartel de secundarios muy abundantes, y por muy bien narrada que este su muerte lo cierto es que esta no hace más que empobrecer el entorno del personaje, en muchas ocasiones parece como una necesidad por arte de algunos guionistas (Brubaker es un claro ejemplo) el dejar su marca en la serie con la muerte de un personaje importante, lo cual no deja de ser un recurso para llamar la atención que puede resultar más perjudicial que beneficioso, y es que Diablo Guardián podría haber sido también una gran saga sin necesidad de matar a Karen, claro que no deja de ser cierto que es esta muerte la que da tanta relevancia y trascendencia a la saga de cara al futuro y probablemente eso es lo que quería Smith, consciente tal vez, de que pese a lo entretenido de su historia, esta no hubiese pasado de ahí si no llega a ser por la muerte de Karen.

Como último apunte señalar la gran labor de Quesada a los lápices, con un dibujo lleno de fuerza y espectacularidad, muy bien acompañado por el excelente entintado de Palmiotti, y el color de Isanove, trabajo que sin duda llevo a la historia un paso más allá de lo que los guiones de Smith permitian imaginar.