miércoles, 6 de abril de 2011

Unas pequeñas reflexiones: Daredevil y Spiderman una historia de duedas pagadas.

Los dos héroes urbanos por excelencia del Universo Marvel, han tenido unas trayectorias y evolución muy distintas, sin embargo ha habido una serie de puntos clave en la historia de ambos personajes que han marcado una conexión muy profunda.

La concepción de Spiderman, su mismas bases, fue en su origen revolucionaria, por primera vez el adolescente, el sidekick se convertía no en el acompañante del héroe si no en el héroe mismo, esto unido al ya conocido “superhéroes con superproblemas” (clave en los orígenes de Marvel, y aquí llevado a la máxima expresión) hacían de Spiderman una serie fresca y diferente en la que la angustia existencial adolescente (al menos tal y como la veían Lee y Ditko), cobraba tanto protagonismo como la lucha con el villano del mes.

La concepción de Daredevil en su origen, también tuvo algo de revolucionario, el concepto de “superhéroes con superproblemas” fue forzado creando un héroe en el que su debilidad (era ciego) parecía mayor que su fuerza, sin embargo muy pronto se vieron las deficiencias de base del personaje, un origen simplista (y bastante alejado del concepto de responsabilidad y culpabilidad que desde el principio definieron a Spiderman) casi carente de la carga épico- dramática de casi todos los demás personajes marvelitas, y una caracterización poco original, convirtieron a Daredevil en una burda copia del trepamuros, (héroe urbano, con enemigos entre la mafia y la “baja estofa”, gracioso y ocurrente) pero carente de su carisma y de su fuerza, y es que mientras con Spiderman, el lector adolescente (publico objetivo del comic) tenía fácil la identificación, tal cosa parecía difícil con un abogado exitoso y treintañero que eso si, imitaba la mordacidad y elocuencia del trepamuros cada el que se ponía el traje, poco que ver con el oscuro y taciturno personaje que legaría, años después la etapa de Frank Miller.

El primer encuentro entre ambos héroe no tardo en llegar y se produjo en Amazing Spiderman 16 de Septiembre de 1964, un encuentro en el que las similitudes en el comportamiento de ambos héroes quedaban claras en su lucha contra el Amo de la Pista y su Circo del Crimen, se trato de poco más que la presentación en “sociedad” del héroe sin miedo (aun con el traje amarillo), que no tendría sin embargo más trascendencia; mucha más importancia tendría sin embargo el siguiente encuentro, producido en Daredevil 16 (¿sería el destino?), de septiembre de 1966, y es que si bien desde el punto de vista de la historia esta no deja de ser un nueva pelea con el supervillano de turno, lo cierto es que desde el punto de vista artístico la importancia de la historia es seminal, ya que sería la primera vez que John Romita Sr. dibujase el trepamuros, Stan Lee, consciente de que la marcha de Ditko estaba más que próxima ante sus desavenencias creativas, opto por poner a prueba a Romita en las páginas del Daredevil serie que llevaba unos números dibujando, la prueba fue más que superada con rotundo éxito y Lee encargo a Romita el dibujo de Amazing, Spiderman y la historia del personaje cambio para siempre, cimentando las bases de su arrollador éxito.

De esta forma tenemos la primera "deuda" entre ambos personajes, Daredevil había pagado a Spiderman, el dibujante que estaría llamado a redefinirle, y a convertirle en un icono mundial, la deuda sin embargo sería abonado con creces por el arácnido.

A la altura de 1979, en los Spectacular Spiderman 25-28 (Diciembre de 1978, Marzo de 1979), la deuda quedaría saldada, en una entretenida historia escrita por el siempre eficaz Bill Mantlo, Spiderman, perdía temporalmente la vista y contaba con la ayuda de Daredevil para salir del paso, una idea interesante, para un comic que no hubiera pasado a la historia si no fuera por el dibujante...y este no era otro que Frank Miller, el hombre destinado a cambiar para siempre al cuernecitos, a darle base firmes sobre las que asentarse y a convertirlo en uno de los más interesantes de Marvel; Miller dibujó por primera vez al personaje en las páginas de Spiderman, y quedó encantado con él desde el punto de vista visual, muy pronto pasaría a dibujar su serie regular y después a guionizarlo....el resto es historia, o lo sería si no fuera por otro elemento que se debe tener en cuenta al respecto de lo que se esta tratando, y es que Miller, cogió uno de los villanos más destacados del trepamuros (aunque llevaba un tiempo olvidado), y lo redefinió por completo convirtiéndose en el máximo rival de Daredevil, el personaje fue por supuesto Kingpin, el cual y pese a sus orígenes quedaría completamente ligado a partir de entonces a Daredevil.

De esta forma Spiderman, pago con creces su “deuda” con el cuernecitos, y este encontró su propio camino distanciándose del trepamuros, la claridad de uno tenía su reflejo en la oscuridad de otro (algo así como Batman y Superman, pero a un nivel mucho menos simbólico, claro esta), ambos eran héroes ante todo urbanos y neoyorquinos, pero eran muy diferentes entre si, gracias a Miller (y por ello en parte gracias a Spiderman), Daredevil encontraría su propio camino del que muy raras veces se ha desviado desde entonces.

Ambos héroes volverían a encontrarse muchas veces (a destacar la excelente Saga del Comepecados de Peter David, donde ambos personajes además de ser tratados de forma magistral conocen sus identidades secretas o más recientemente en la saga Diablo Guardián de Kevin Smith, donde se puede ver a las claras las diferencias entre ambos, cuando un Matt desbordado por los acontecimientos, le espeta a Peter “¡¡dime que ha habido de bueno en esta locura!!”, a lo que Peter responde “le salvaste la vida a la niña”, Matt solo puede sonreír y dar las gracias) pero cada uno tendrá muy claro su camino, sus fuerzas y sus debilidades.