domingo, 13 de febrero de 2011

Bullseye en Marvel Knights.

El sello Marvel Knigths ha sido un autentico semillero de series, miniseries y proyectos relacionados con el hombre sin miedo y su entorno, y así, si Elektra contó con su propia serie regular y diversas miniseries y Kingpin tuvo una frustrada serie regular tornada en limitada, Bullseye no podía ser menos protagonizando dos series limitadas de cinco números cada una.

La primera cuenta con guiones de Daniel Way y lápices de Steve Dillon, que, bajo unas espectaculares portadas, de Mike Deonato Jr. y con el título de Bullseye: Grandes Éxitos, se dedicaron a ahondar un poco en los truculentos orígenes del personaje.

En lo que a los autores respectas, Way se trata de una especie de Ennis de segunda, que aunque carente del talento de este, trata de imitar alguno de sus principales tics, estando sus comics plagados de palabras mal sonantes, y situaciones de violencia extrema, entre sus trabajos más destacados cabrían mencionar su etapa en Lobezno, o en el Motorista Fantasma, por su parte Dillon se trata de un dibujante británico habitual colaborador de Ennis en comics como Predicador o Punisher, buen narrador, y con gran habilidad para reflejar la violencia, su estilo carente de espectacularidad y algo simple en ocasiones (todos sus rostros se parecen demasiado, y así no es difícil ver a Tulip en casi cualquier personaje femenino que dibuja, o al Santo de los Asesinos en Punisher cuando este se enfada), hace que tenga tantos defensores como críticos.

Entrando ya en lo que sería el comic en sí, en el nos encontramos a Bullseye detenido en una prisión de máxima seguridad, sin un solo objeto a su alcance pero con una baza a su favor, unas ojivas nucleares robadas que solo él sabe donde están, de esta forma y como si en el Silencio de los Corderos estuviéramos, un Bullseye totalmente inmovilizado, es interrogados por dos agentes federales con el objetivo de localizar los artefactos nucleares, a lo largo del interrogatorio asistimos a los primeros pasos de Bullseye como criminal, tras una infancia bajo un padre maltratado y opresivo, el comic, sigue los pasos de la vida de Bullseye, deteniéndose en aspectos desconocidos como su carrera como jugador de beisbol profesional (finalizada de forma extremadamente violenta), o su paso por el ejército americano como líder de una facción de la contra nicaragüense, y con Punisher implicado en el tema, volviendo a narrar además elementos como la muerte de Elektra o sus enfrentamientos con DD, para revelar finalmente el verdadero plan de Bullseye y el motivo por el cual estaba en esa prisión en concreto y no en cualquier otra, una sorpresa no demasiado impactante, pero que al menos aporta un interesante giro argumental.

La historia simple y carente de interés, apenas si aporta un par de matices a un personaje al que le va mucho mejor el misterio, y si acaso le dota de una vena maquiavélica hasta entonces prácticamente desconocida, el que en su infancia fuera maltratado, o que el aburrimiento le llevara a matar no es algo especialmente original y el comic, aunque se deja leer, es totalmente prescindible.

La segunda miniserie tiene el explicito titulo de Bullseye vs Punisher, y contando con el mismo equipo creativo, narra un nuevo y maquiavélico plan de Bullseye para cargarse por encargo a una familia mafiosa, manipulando para ello al Punisher, al que había sido contratado para matar precisamente por esa misma familia.

Si la primera miniserie era mediamente interesante pero prescindible, esta segunda no pasa ni de la anécdota, siendo tal vez su momento de mayor interés el enfrentamiento físico entre Bullseye y Punisher muy bien narrado por un buen Dillon, el que Bullseye recurra a Punisher para matar a unos mafiosos de los que podía encargarse el mismo solo encuentra su explicación en el deseo de este de pasar un buen rato y vengarse un poco del Punisher, con quien ya había tenido varios enfrentamientos en el pasado.

En definitiva dos miniseries mediocres y carentes de interés (en especial la segunda), que no solo no aportan nada al personaje, si no que contribuyen a empobrecerlo, aumentando el grado de exposición de un villano (ya demasiado expuesto con su presencia-ausencia en los Thunderbolts o en Los Vengadores Oscuros), cuyas apariciones empiezan a ser vistas como una más, cuando deberían tratarse de un acontecimiento realmente especial.