miércoles, 9 de junio de 2010

El Daredevil de Roy Thomas y Gene Colan

Roy Thomas, uno de los pilares fundamentales sobre los que el Universo Marvel asentó su idea de universo compartido, estuvo al frente de lo guiones del cuernecitos durante una breve pero intensa etapa, que compartiria con Gene Colan.

La estancia de Thomas en Daredevil se prolongo desde que tomara el relevo de Lee, haya por el números 51 (abril del 69), hasta el número 71 (diciembre del 70), de estos números en el 53 (junio del 69) tan solo dialogo una historia de Stan Lee (un remake del origen del personaje) y escribió en colaboración con Gary Fiedrich el 67 (agosto del 70) siente este el escritor en solitario el número 70 (noviembre del 70); por tanto en total la colaboración de Thomas con Daredevil, se prolongo a lo largo de 20 números.

Sobre la figura de Thomas, hay muchos aspectos que destacar, aficionado a los comics desde niño, se quedo entusiasmado con los comics Marvel, de los que enseguida se volvió un fan, así cuando consiguió trabajo en la Casas de las Ideas, se puede decir que fue uno de los primeros “fanboys” que logró el sueño de escribir a sus personajes favoritos. En Marvel, Thomas desarrollaría todo tipo de trabajos, hasta convertirse en mano derecha de un Stan Lee al que iría sustituyendo de forma paulatina en los guiones de las principales series, y es que Lee con excesivo trabajo por su cargo de editor en jefe, no podía hacer frente también a su labor como guionista. Thomas escribió etapas de mayor o menor duración en casi todos los personajes de la editorial, entre su inmensa labor (siempre dentro de Marvel claro, que ya en los 80 sería un autor clave en DC) destacan su trabajo con Neal Adams en la Patrulla X original todo un clásico con todas la letras a día de hoy, su labor en Conan (primero con Barry Windsor Smith y luego con John Buscema), sus ideas y su magnifica etapa para Thor (el desarrollo la idea de la Saga de los Celestiales aunque luego no la escribió, por diferentes vicisitudes) y sobre todo su espectacular etapa al frente de Los Vengadores, donde además de pilotar sagas tan míticas como la Guerra Kree-Skrull, convirtió a la serie de Los Héroes más Poderos de la Tierra, en el centro neurálgico del Universo Marvel, la serie en la que “pasaban las cosas”, y sobre la que pivotaba la idea de universo compartido de la que Thomas fue en gran medida arquitecto y responsable.

Con semejante currículum, su etapa en Daredevil aunque corta y de menor calado que su labor en otras series, resulto cuanto menos interesante, la etapa se inició con una aventura que Stan Lee había dejado colgada, esto que hoy nos puede resultar sorprendente acostumbrados como estamos a que cada vez que llega un nuevo guionista a una serie, este pase casi por completo de lo hecho antes y quiera contar sus propias historias sin más, era entonces muy habitual. La historia empezada por Lee suponía una reafirmación para Daredevil y es que este tras haber roto momentáneamente con Karen y tener problemas con Foggy, decide abandonar su identidad de Daredevil (lo que de nuevo ejemplifica el parecido del personaje con Spiderman en este caso con su ya mítico "Spider-man No More!") al que responsabiliza de sus males; lo que se ve imposibilitado al ser atacado por el malo de turno, representado en este caso por un robot capaz de localizar a Daredevil este o no disfrazado y dominado por un científico loco (Starr Saxon) que quería controlar al cuernecitos para sus propios fines; cuando sus planes son desbaratados, la cuestión se vuelve personal y tras conseguir averiguar la identidad secreta de DD se dispone a culminar su venganza, todo esto además mientras Matt se reconcilia con Karen y Foggy y se descubre una enfermedad en su sangre que solo puede ser curada con la administración de un medicamento al que Matt accede gracias a la colaboración de la Pantera Negra, un héroe visualmente muy parecido a nuestro hombre sin miedo en una aventura que se prolonga a lo largo de cuatro números y que resulta muy interesante teniendo DD que dejar escapar al criminal Saxon para proteger su identidad; identidad que por otra parte también la Pantera descubre en el transcurso de la historia. Destaca también durante en estos comics la relación que se establece entre Matt y Willie Lincoln, un expolicia ciego al igual que Matt y que ayuda a este en sus momentos más difíciles, ayundadolé a reafirmase en su identidad de DD.

Tras esta interesante historia Thomas realiza en el 53 un remake del origen de DD con diálogos nuevos que supone el inició de una nueva etapa para el héroe, teniendo ya Thomas las manos libres al haber resulto de manera brillante las tramas que Lee dejo pendientes e introduciendo nuevas como el asunto de Saxon libre conociendo la identidad de DD.

La siguiente saga supone un enfrentamiento contra Mr. Miedo, esta aventura de dos números baja un poco el nivel con respecto a la anterior, pero aun así resulta entretenida con un DD que llega a quedar como un cobarde por el gas de miedo pero que al final consigue triunfar sobre un villano visualmente impactante gracias a labor de un magnifico Gene Colan, Mr. Miedo que por otra parte será Starr Saxon (todavía obsesionado con DD) que asume la identidad del villano tras asesinar al original Mr. Miedo, Zoltan Drago, finalmente el villano parece morir al intentar acabar con DD que de esta forma ve a salvo su identidad.

Sin embargo seria la siguiente trama la más impactante de la etapa Thomas al frente del cuernecitos, más allá de las razones argumentales (la trama gira entorno al pasado de Karen y su padre que disfrazado de un villano llamado Cabeza de Muerte, y que trata de alejar a su hija de su herencia), y es que en cierta manera es en estos momento cuando se sientan las bases de la futura obra maestra del personaje: Born Again, y es que a lo largo de esta saga, (que ocupa los números 56 y 57), Karen descubre la identidad secreta de nuestro héroe, las consecuencias de ello serán tratadas en lo que queda de la etapa Thomas y culminadas (hasta Born Again) por su sutituto Gerry Conway.

En los 12 números que quedan para acabar la etapa de Thomas, la calidad de sus guiones baja un poco, planteando aventuras en general autoconclusivas, con recuperación de villanos clásicos de la serie como, el Zancudo, Gladiador, Cobra, Mr Hyde, o El Bufón, así como alguno nuevo como el Súper Especialista un actor especialista que armado son su moto y sus acrobacia pretende hacer carrera criminal hasta que números más tarde regresa para redimirse en cierta medida, el Torpedo u Ola de Crimen especie de villano mafioso (tan común ya en la serie) que pretende acabar con la carrera del fiscal del distrito Foggy Nelson utilizando a la exnovia (y futura esposa) de este Debby Harris, es tambén reseñable la aparición de Halcón Nocturno antiguo miembro del Escuadrón Siniestro introducido precisamente por Thomas en Los Vengadores, y que eran el reflejo oscuro y marvelita de la JLA de la Distinguida Competencia, en este caso era una versión de Batman, el enfrentamiento termina con la victoria de DD y con Halcón jurando venganza, un nuevo enemigo que se incorporar a una amplia pero poco relevante galería de villanos.

Son en general números entretenidos, con buena relación entre personajes donde se empieza a ver ya problemas entre Karen y Matt al no poder soportar la primera la doble vida de su amado y anticipandese en cierta medida el destino que tendrá la pareja, destaca el número 68 donde Matt se vuelve a encontrar con su pasado al ayudar a un antiguo amigo de su padre a escapar de una mafia que pretendía introducirse en el mundo del boxeo, de este modo y aunque Matt no pudo en su momento salvar a su padre, consigue una cierta forma de compenzación ante si mismo al evitar que le suceda lo mismo a un antiguo amigo.

La etapa final de Thomas culmina en primer lugar con un nuevo encuentro con la Pantera Negra, en una historia de bandas relacionada con la labor de profesorado que entonces lleva a cabo la Pantera, y en el que se observa de nuevo lo bien que quedan ambos héroes juntos a nivel visual, la historia ahonda en la temática social que pronto adquirira gran importancia en los 70, quedan así apenas dos números de esta etapa, en ellos el rival de DD, resulta ser el ultraconservador El Tribuno que pretende juzgar a “los malos americanos” para que el gobierno se centre en el Vietnam (su influencia será cada vez mayor en los comics Marvel, que siempre trataron de vivir pegados a su época) y la economia que según él es lo que America necesita, la saga (cuyo primer número como ya he señalado no escribe Thomas, sino por Gary Fiedrich), pese al potencial y trasfondo politico, no pasa de ser una mera aventura superhéroica muy convencional en la que claro, finalmente El Tribuno es derrotado, sin ahondar demasiado en como había conseguido su base de poder.

A nivel visual habría que mencionar brevemente el número dibujado por un primerizo Barry Windsor Smith, todavía deudor/imitador de Jack Kirby, lejos aún del estilo que le haría famosos años más tarde en Conan, sin embargo, dejando esta anécdota de lado, una vez más hay que hablar del gran Gene Colan, que será el autor de la mayoría de los números de esta etapa; completamente consolidado ya en la colección a la que sin duda ya había hecho suya, si Daredevil destacaba por algo entonces, si algo le salvaba de pasar totalmente desapercibido era precisamente el trabajo de Colan, que supo dotar al comic de un aspecto visual propio que desbordaba yendo mucho más allá, las historias que le tocaba plasmar, Daredevil era una serie visualmente poderosa, llamativa, con una oscuridad que aunque no siempre se plasmaba en las historias si se veían en unos dibujos que tornaban el comic en algo realmente especial, sin duda la historia de Daredevil hubiera sido muy distinta sin Colan, con un personaje mal construido de base, con historias, que aunque en ocasiones eran entretenidas carecían de esa gran saga, de esa gran etapa que las llevará un paso más allá no resulta descabellado decir que el sello de distinción, de calidad de Daredevil era su dibujo, esto es, era Gene Colan, posiblemente el mejor dibujante que jamás ha tenido el cuernecitos.