sábado, 3 de julio de 2010

Daredevil: Born Again.

Born Again se trata de un arco argumental de 7 partes publicado entre los Daredevil USA 227-233 (Febrero de 1986 a Agosto de 1986), los responsables del mismo son Frank Miller a los guiones, David Mazzucchelli a los lápices y Ralph Maccio en las labores de editor, este último, pese a su dilatada carrera como editor y guionista, siempre ha reconocido que ser el editor de Born Again ha sido la cúspide de su carrera.

La obra con claras connotaciones religiosas se articula durante sus cinco primeros números en dos partes bien diferenciadas; la primera de ellas abarcaría los tres primeros episodios titulados gráficamente como: “Apocalipsis”, “Purgatorio” y “Paria”, y a lo largo de los mismo Miller muestra el planteamiento de la obra.

Ignorando (que no contradiciendo) prácticamente todo los escrito desde su marcha de la colección, retoma el discurso expresado en “Ruleta”, y nos muestra un héroe desequilibrado, lleno de dudas y que cada vez más se ha ido alejando de sus amigos, un héroe prácticamente alienado al que sólo le hace falta un empujón para caer a la más absoluta de las locuras, y ese empujón llega de la peor manera posible: Karen Page, gran amor de Matt durante la época pre-Miller, había dejado a éste en busca del éxito en Hollywood; Miller retoma aquí al personaje tras varios años de ausencia y muestra como no sólo no ha conseguido su sueño sino que ha acabado de la peor forma posible, convertida en actriz porno y drogodependiente, una dosis, una simple dosis (sus peculiares 30 monedas de plata) será todo lo que obtenga por la mayor de las traiciones inimaginables: vender la identidad secreta de Daredevil, información que acaba en manos de Kingpin, información con la que empieza el tormento de Matt Murdock.

Tras comprobar los datos y con sólo un par de llamadas, Fisk destroza la vida de Matt, congela sus cuentas, acusándole de fraude, consigue que pierda su licencia de abogado consiguiendo que, el hasta entonces incorruptible agente Manolis le acuse de pagar a un testigo para que cometiese perjurio; desequilibrado como ya estaba Matt rechaza la ayuda de sus amigos de los que incluso desprecia a su novia (que encuentra consuelo en los brazos de su mejor amigo, Foggy), y se lanza en una violenta cruzada disfrazado de Daredevil en la que trata de arreglar con sus puños todos sus problemas, la humillación final llega cuando Fisk ordena volar su casa, le ha quitado todo, su trabajo, su dinero, su casa, su prestigio y su razón lo que le ha llevado alejarse cada vez más de sus amigos, puede que Daredevil sea un hombre sin miedo, pero ahora parece también un hombre sin esperanza.

Enloquecido y más allá de la razón Murdock solo encuentra alternativa a su dolor en sus puños a los que vuelve a recurrir con intención de matar a Fisk, fracasa, rotunda y miserablemente, Fisk le derrota en combate y culmina su plan, le encierra en un taxi robado y le llena de alcohol arrojándole al rió en lo que espera sea una muerte segura, sin embargo algo se mueve dentro de Murdock, no quiere morir, no va a morir, escapa de su prisión de ruedas sólo para acabar en el más oscuro de los callejones de Nueva York y ser apuñalado por el más inútil de sus habitantes, el más pequeño de sus enemigos, el antaño recurso cómico Turk.

Al borde de la muerte acaba ante las puertas de una iglesia en brazos de un personaje que tendrá mucho que decir; mientras todo esto sucede solo el periodista Ben Urich continua creyendo en Matt, amigo desde hace muchos años y conocedor también de su doble identidad, sospecha que Manolis (testigo clave en el juicio contra Murdock), no está diciendo la verdad, y sospecha más todavía por el caro tratamiento médico que su hijo está recibiendo, tratamiento que sin duda su pensión de policía no podría costear, cuando tras muchas presiones Urich consigue que Manolis este dispuesto hablar, uno de los matones de Fisk tortura hasta casi la muerte al expoli y destroza la mano de Urich como recordatorio de lo que le puede pasar si sigue investigando, al igual que con Elektra, Urich vuelve a conocer el verdadero rostro del terror absoluto.

Concluidos de esta forma los tres primeros episodios que suponen la total y casi absoluta derrota no solo de Daredevil el superhéroe, si no de Matt Murdock el hombre, Miller inicia en los dos siguientes el camino de la “resurrección”, en un episodio llamado con toda coherencia “Nacido de Nuevo” (Born Again), Murdock empieza su recuperación gracias a los cuidados de Maggie, monja en cuyos brazos había acabado en el número anterior; la importancia de este personaje será cave en la recuperación de Matt sus cuidados harán que mejore de forma paulatina.

Matt descubrirá además, que Maggie es mucho más de lo que parece y su relación con el más profunda de la que se ve a simple vista, mientras esto sucede, Karen en manos de un chulo consigue viajar a Nueva York donde entrará en contacto con Foggy, y Urich por su parte, sufre de nuevo el acoso de los secuaces de Fisk, blanco de horror, escucha por teléfono como un hospitalizado Manolis es torturado salvajemente hasta la muerte, Urich no solo no se atreve a nombrar a Matt, no se atreve ni a pensar en el...negandolo 3 veces.

En el siguiente episodio titulado esclarecedoramente como “Salvado”, Urich pese a sus miedos no deja en la estacada a Matt escribe un articulo sobre Kingpin, y denuncia a la policía el asesinato de Manolis, lo que traerá consecuencias, desobedeciendo ordenes directas la asesina de de Manolis, se dirige a casa de Urich donde tras maltratar a su esposa trata de matar al periodista, sin embargo alguien le detiene, una sombra un rumor, su vida esta salvo, Urich sabe que Matt ha vuelto, y así es, Matt ha estado siguiendo a Ben tratando de protegerle, cosa que finalmente termina haciendo.

Mientras esto sucede Fisk sabe que algo va mal, no hay cadáver, y si no hay cadáver, Murdock no esta muerto. ¿pero como puede estar vivo?, le ha quitado todo, le ha destrozado la vida y aun así... su obsesión es tal que incluso miembros de su organización se lo recriminan, le da igual, necesita saber que ha vencido, por ello no duda en recurrir a un lunático, al que pretende disfrazar de Daredevil, para que con un bastón en el que tiene las huellas de Matt, asesine a Foggy, de esta forma pretende por un lado desvelar la identidad de DD, y por otro incriminar a Murdock en un caso de asesinato, lo que no cuenta es que el propio Matt, enterado de todo gracias a Melvin Potter (antiguo villano redimido gracias a DD y que trabaja como dueño de una tienda de disfraces, siendo a él a quien encargan hacer el traje de DD), intervenga, Matt venza al lunático y termine abrazado a una Karen que se reencuentra con su amor perdido.

Los dos números que restan son más bien a modo de epilogo, de la saga y en ellos Miller nos muestra un Matt, completo, seguro de si mismo, totalmente recuperado, lo ha perdido todo y eso solo le ha liberado, no le importa la traición de Karen la ama y eso es lo que importa ha salido fortalecido de la prueba y Fisk solo puede que preguntarse como se puede vencer a un hombre así, sin embargo aun le prepara un ultimo reto un ultimo desafió, en forma de un lunático “Capitán América”, llamado Nuke al cual envía a la Cocina del Infierno con la intención de arrasarla hasta sus mismos cimientos, el intento de Fisk solo sirve para la espectacular reaparición de un Daredevil más fuerte que nunca que no solo derrota a Nuke si no que consigue demostrar sus conexiones con Fisk, pero a Matt le da igual, ha vencido se sabe superior, se sabe más fuerte, ha comprendido quien es, “Me llamo Matt Murdock. Un accidente me dejo ciego mis demás sentidos están hiperdesarrollados. Vivo en la Cocina del infierno e intento mantenerla limpia. No hace falta saber más”.

Así concluye uno de los mejores y más importantes comics jamás escritos en la historia del comic boock USA, su influencia aun se deja sentir no solo en Daredevil si no en todo el género y más allá, el guión de Miller supone una de las primeras deconstrucciones realizadas en el mundo de los superhéroes, Miller demuestra su gran amor por el personaje, no tanto por DD reverso violento del héroe si no por Murdock, en un mensaje de esperanza que nos muestra como aunque nos quiten todo, si nos negamos a rendirnos nunca podrán vencernos, Daredevil sale debilitado de la historia su papel ya no es necesario, Matt ya no le necesita, le ha superado, esta más allá de él, de nuevo la papeleta recae en Marvel, ya que al igual que con “Ruleta”, Miller deja una obra muy difícil de seguir, tanto por la calidad de la misma, como por la conclusión a la que llega, pero en este caso y a diferencia de aquella, Miller deja al personaje, “terminado”, ya no duda de si mismo ni de su papel, sabe quien es y sabe que debe hacer, Born Again es la historia definitiva del personaje, y tal vez debería haber acabado aquí, pero no fue así y todavía vendrían grandes comics, pero todos en mayor o menor medida, suponen una cierta traición a Born Again, ya que al continuar la historia de un personaje que ha tenido un final tan claro y perfecto se tiene por fuerza que contradecir algo de lo allí narrado.

Por su parte Mazzucchelli esta apoteósico en la saga, su influencia en multitud de artistas actuales parte sobre todo de esta obra y de Batman: Año Uno, la fuerza que trasmiten sus paginas es difícil de igualar, por otra parte sus paginas esta plagadas de simbolismo, no hay más que fijarse en distintas apariciones de Matt a lo largo de los cinco primeros números, en la paginas completas que abren los distintos episodios, vemos como en los tres primeros donde se narra la tortura de Matt este va cogiendo una posición cada vez más fetal, de indefensión como de regreso al útero materno, algo que también tendrá un claro simbolismo ante revelaciones posteriores, posición que adopta por fin el tercer número, así en el cuarto cuando se inicia su recuperación, le vemos tumbado en la cama en una posición y una composición de pagina que recuerda a la crucifixión, estando ya en el quinto número totalmente de pie y en acción, todo un ejemplo de como mostrar el estado anímico de un personaje en una sola imagen; tal vez la calidad y la influencia que en el comic comercial alcanzaron tanto esta obra como la ya mencionada Año Uno (de nuevo con guiones de Miller), den las claves del rumbo que tomaría la carrera de Mazzuchelli, y es que después de esto ¿qué más podía hacer en el comic de superhéroes?, Mazzuchelli reorientaría su carrera de manera total, convirtiéndose en una de las estrellas más interesantes (y menos prolíficas, todo sea dicho) del comic independiente USA, pese a ello y como ya se ha mencionado su legado fue grande, sobre todo en Daredevil donde gran parte de los dibujantes que han pasado por la colección después de Mazzu tienen una deuda con él, y es que su estilo tal vez no sea el más puramente superheroico, pero tampoco le hizo falta para ser uno de los más grandes del género.

Resulta curioso por otro lado como Miller, tanto en su anterior etapa en la colección como en esta saga, utiliza una mujer como desencadénate de la acción, antes fue Elektra, ahora Karen, ambas terminarán de desequilibrar el ya de por si precario equilibrio de un héroe que tiene en sus contradicciones su misma esencia, la diferencia tal vez estribe en que en Born Again, Matt si consigue salvar (física y espiritualmente) a su amor, si Karen hubiera muerto, la espiral de venganza que podría haber desencadenado hubiera tornado la historia en algo muy distinto, en todo caso un Miller mucho más positivo decide ser generoso con el personaje que le dio su bien ganado prestigio, proporcionándole un final tan feliz como justo.

Realizando un vistazo más global a los comics de Miller con el cuernecitos, y obviando las contradicciones que entre la futura serie limitada, The Man Without Fear y su primigenia etapa en lo que se refiere a Elektra sus orígenes y actitudes, lo cierto es que bien podemos observar un ciclo completo con su principio (The Man Without Fear) su desarrollo (su etapa en solitario, con quizá Lives Again por detrás y Love and War por el medio) y su final con esta magnifica Born Again.

Retomando el hilo de esta definitiva saga sobre el hombre sin miedo, no ha sido pocos los que la ha “acusado” de tener un final algo flojo, no a la altura al menos de los cinco primeros números de la historia, admitiendo que los dos últimos comics de Born Again resulten tal vez algo más convencionales por su marcado tono superheroico, no es menos cierto que es un final certero, que permite cerrar la historia con una pequeña victoria de DD sobre Kingpin además de proporcionarnos imágenes poderosísimas con una sombría aparición de Los Vengadores que parecen anticipar, al menos visualmente, a The Authority, o un Nuke herido y derrotado tumbado sobre el escritorio de Ben Urich.

En definitiva con Born Again nos encontramos antes un claro ejemplo de que el comic como medio no tiene limites, y de que el género superheroico, como casi cualquier otro género es más que válido para contar cualquier tipo de historia, tan solo hace falta talento....y de eso Miller y Mazzuchelli andaban sobrados.